Si no lo ves no lo crees. Barbie, la muñeca más famosa y más criticada por el feminismo por culpa de su fomento de los estereotipos y los cánones, ha decidido dejar de ser modelo de belleza para inspirar a las niñas, y niños, en los valores de nuestro tiempo.

Barbie® en Silla de Ruedas

El primer paso lo dio con la colección Fashionistas®, en las que introducía por primera vez en sus historia, tallas y formas corporales diversas (Curvys, por ejemplo), y hasta en silla de ruedas, más acordes con la realidad. Un paso de gigante que llegó a ser portada de Time, para combatir esos prototipos de mujer diferentes a los tradicionales de esta muñeca, totalmente imposibles para la anatomía.

Su publicidad decía: "con unos años más como Barbie serás"

Tras ese paso por cambiar las aspiraciones físicas de las niñas, llegaron los personajes de la serie Inspiring Women, basados en heroínas de verdad, que sirvieran de inspiración a las niñas, como Amelia Earhart y la colección de profesiones, entre las que podemos elegir desde una astronauta (además de la basada en Sally Ride) a una jueza.

Barbie® Sally Ride

De mayor quiero ser como la Barbie Rosa Parks

Pero donde va a descolocar a más de uno y una es con su modelo para coleccionista que representa al icono por excelencia del activismo por la igualdad y el feminismo: Rosa Parks.

Barbie® Rosa Parks en caja

El giro de la marca es cada vez más radical y en su web se suceden los mensajes de empoderamiento femenino. Una estrategia que ya no parece una moda, sino la única posibilidad de sobrevivir en un mercado en el que ya no vale todo y en el que las marcas se convierten en activistas.