La editorial Catedral publica Mi abuela, de Rafael Gamucio. Una crónica familiar sobre una abuela y su nieto, sobre el pasado y sobre el exilio, y sobre las últimas décadas en Chile.
Se cuenta la historia de Marta Rivas González, hija de un diplomático y esposa del senador Rafael Agustí Gumucio, al que Salvador Allende nombró embajador de Chile en Francia. Pero Gumucio no pudo desempeñar el cargo, tuvo que exiliarse tras el golpe de estado de Pinochet.
Amiga de intelectuales en el exilio y testigo de la historia de Chile
María Rivas era una aristócrata de izquierdas, y se convirtió en testigo excepcional de la historia de Chile. Fue amiga de intelectuales exiliados en París, entre ellos García Márquez o José Donoso. También entabló amistad con escritores más jóvenes, cono Isabel Allende, e intelectuales franceses como Marguerite Yourcenar. Su excéntrica personalidad, descrita como "avasalladora, entrañable, irritante y conmovedora", también le acarreó problemas y dificultades en sus relaciones.
Marta tuvo una influencia fundamental en la educación de su nieto, y lo introdujo en la lectura de autores que consideraba fundamentales: Proust, Chéjov, Tólstoi, Shakespeare. El nieto realiza, ahora, un retrato cercano y despiadado, admirativo y crítico, que puede ser considerado como unas memorias póstumas de un personaje casi legendario.