Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Construir el mejor distrito del mundo antes de que lo hagan los demás: este es el objetivo de "Barrio", un juego de mesa editado por Cacahuete Games. Y los participantes no lo van a tener fácil, ya que tendrás que obtener los materiales que necesitas del mercado común, por lo que no te puedes dormir en los laureles y tendrás que establecer estrategias para llevarte los que necesitas antes de que se lo lleve el jugador contrario.
Detrás del diseño está Jorge Tabanera Redondo, autor segoviano que también firma todas las ilustraciones. Es su segundo trabajo con Cacahuete Games tras Friegas tú. La editorial lo presentó en el Festival Internacional de Juegos de Córdoba de 2023 y lo lanzó en caja pequeña, con partidas de unos 30 minutos (aunque en la caja pone que son unos 20 minutos) para entre uno y cuatro jugadores.
La principal baza de este juego es que tiene un apartado visual espectacular. Y es que Tabanera ha dibujado las casas con un estilo muy particular y que recuerda a las películas de animación del estudio Ghibli, lo que puede llamar la atención de personas no necesariamente interesadas en el mundo de los juegos de mesa. Además, la mecánica es fácil de entender, aunque puede resultar algo liosa al principio, por lo que pueden disfrutarlo cualquier personas sin necesidad de ser experto en juegos y es apto a partir de ocho años de edad.
Ladrillo, madera, piedra… y burruños
En "Barrio" encontramos básicamente dos tipos de mazos: el primero es el de los materiales, en los que encontramos principalmente madera, ladrillo y piedra, que son los más abundantes, junto a hormigón y vegetación, mucho más escasos. Entre ellas se cuelan los burruños, bocetos arrugados que simbolizan la frustración del arquitecto y que no sirven para construir nada, aunque sí que te dan puntos o quitarlos.
Por otro lado se encuentran las cartas de casas, en las cuales se indica qué materiales tienes que obtener del mercado central y los puntos que otorgan si consigues construir la casa. Por otro lado, cada carta suele tener un símbolo (una media luna, un copito de nieve...) que sirven para saber qué edificios pueden estar a su lado y con lo que construir lo que se denomina como una panorámica.
En su turno, cada jugador elige una de cuatro acciones: robar una carta; descartar casas para robar el mismo número de cartas; colocar un material en el mercado y robar dos; o colocar dos materiales en el mercado y, a continuación, construir una casa o robar tres cartas. El mercado central se construye en el centro de la mesa y se tiene que formar una cuadrícula central formada por cinco filas y cinco columnas.
Para construir una casa, el jugador elige una fila o una columna que contenga todo lo que pide su casa y se la tiene que llevar entera. Lo que no necesitaba pasa a su pila de escombros, y los burruños que hubiera en esa línea, también. Después, las cartas restantes se desplazan para cerrar el hueco, de modo que el mercado cambia de forma en cada construcción.
Lo interesante de esta mecánica es que, por ejemplo, si te falta un elemento para construir de casa y lo consigues en un turno, vas a tener que esperar necesariamente al turno siguiente ya que para construir solo debes echar cartas al mercado central, lo que implica el riesgo de que hasta que vuelva tu turno otro jugador se lleve los elementos que necesitas para hacer la construcción.
El final llega cuando alguien termina su turno con siete casas a dos jugadores, o seis a tres y cuatro. Se completa la ronda y se suman los puntos de cada casa y de cada panorámica. Los escombros y los burruños restan o suman según una carta de puntuación elegida al azar al principio, un detalle que cambia las prioridades de una partida a otra. En caso de empate gana quien haya construido menos casas. En todo caso, quien no tenga con quién jugar puede recurrir al modo en solitario, en el que se compite contra un rival automatizado que acumula materiales en respuesta a cada acción y construye cuando reúne suficientes cartas.




Comentarios
Solo los socios pueden comentar.
Únete a la comunidad de El Plural para participar en la conversación.