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Sarah Santaolalla señala a la derecha por "criminalizar" las protestas por la vivienda: "Están intentando engañar al personal"

La colaboradora cuestiona el relato sobre la violencia en la Puerta del Sol y acusa a la derecha política y mediática de desviar el debate sobre el acceso a una vivienda digna

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La colaboradora Sarah Santaolalla. Malas Lenguas.

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Sarah Santaolalla ha aprovechado su intervención en Malas Lenguas para lanzar una contundente reflexión sobre las protestas por el derecho a la vivienda y sobre el tratamiento que, a su juicio, están recibiendo por parte de determinados sectores políticos y mediáticos.

La colaboradora ha comenzado su intervención enviando "un abrazo a todas las personas que durante estos últimos siete días están siendo agredidas y apaleadas por parte de algunos matones con placa y porra". Santaolalla ha puesto el foco especialmente en las personas que, según ha explicado, están participando en las movilizaciones para reclamar "un derecho a una vivienda digna" y que no cuentan con la posibilidad de disponer de un altavoz mediático.

Uno de los ejes de su discurso ha sido la denuncia de lo que considera una criminalización de las protestas. Santaolalla ha sostenido que, durante las movilizaciones en la Puerta del Sol, el relato sobre la violencia estaría desplazando el verdadero debate: el problema del acceso a la vivienda.

En este sentido, ha críticado duramnte a quienes, según ella, presentan las protestas como un escenario marcado por la violencia. "Los únicos violentos son los de Núcleo Nacional y compañía", ha afirmado, al referirse a grupos de extrema derecha que, según su relato, habrían acudido a la zona.

Uno de los momentos más llamativos de su intervención ha llegado cuando ha recurrido a la ironía para cuestionar el tratamiento mediático de determinados episodios relacionados con la acampada.

"Tiene más peligro Ana Vázquez con el spray de gas pimienta en el Congreso que cualquier bote de hummus con un cuchillo para untar en la acampada", ha afirmado. También ha mencionado al alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, y a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso: "A mí me da más miedo Ayuso en una residencia que cualquier bote de hummus".

Con estas comparaciones, Santaolalla ha querido poner de manifiesto lo que considera una desproporción en el enfoque informativo, denunciando que determinados elementos anecdóticos estarían adquiriendo más protagonismo que las reivindicaciones de los manifestantes.

El debate que, según Santaolalla, se está evitando

La analista política ha puesto también el foco en el tratamiento de las personas que participan en las protestas. A su juicio, mientras el debate debería centrarse en la vivienda, determinados discursos estarían trasladando la atención hacia la vida personal de algunos manifestantes o hacia supuestos comportamientos individuales.

"En esta semana que se tiene que hablar de vivienda, ¿qué están haciendo sus voceros?", ha planteado. Santaolalla ha criticado que se recurra a señalar a personas concretas, cuestionar su comportamiento o presentar a los manifestantes como violentos.

Para la colaboradora, esa estrategia supone desviar la conversación del problema de fondo: la dificultad de acceder a una vivienda y la reivindicación de unas condiciones habitacionales dignas. "Se está utilizando algo que es digno y decente, como es una protesta por nuestras casas, por nuestro presente y por nuestro futuro", ha afirmado.

Santaolalla también ha dirigido sus críticas hacia el Partido Popular y hacia determinados sectores de la derecha mediática. En su intervención ha cuestionado si el PP se desmarcará de Vito Quiles después de sus recientes posicionamientos políticos y ha preguntado si el partido mantendrá la misma postura ante declaraciones y actuaciones vinculadas a la extrema derecha.

Su conclusión fue tajante: a su juicio, existe un intento de convertir las movilizaciones por la vivienda en un problema de orden público para evitar afrontar la cuestión social que las origina. "Estos señores están intentando engañar al personal. Y aquí no cuela", ha sentenciado.