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España

Tres ultras detenidos al intentar llegar a Sol para reventar la acampada por la vivienda

La Policía disparó pelotas de goma para frenar a grupos de ultraderecha que avanzaban desde Banco de España hacia la Puerta del Sol

Nacho Caballero, redactor de ElPlural
Tres ultras detenidos al intentar llegar a Sol para reventar la acampada por la vivienda. Europa Press.

Tres ultras detenidos al intentar llegar a Sol para reventar la acampada por la vivienda. Europa Press.

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Grupos de ultraderecha se concentraron este sábado en el centro de Madrid para tratar de reventar la acampada pacífica por la vivienda de la Puerta del Sol. La tensión regresó al corazón de la capital cuando tres participantes de la concentración convocada por Indignados por España fueron detenidos en la calle Montera cuando intentaban acceder a la plaza, según confirmó la Delegación del Gobierno. La Policía Nacional empleó además pelotas de goma para contener a varios de estos corpúsculos en su tentativa de avanzar hacia el céntrico enclave madrileño desde la zona de Banco de España.

La protesta radical aglutinó, según cifras de la Delegación del Gobierno, a unas 400 personas frente al Banco de España. Convocados por Indignados por España, los asistentes se manifestaron contra la acampada instalada en Sol y reclamaron una vivienda “social y nacional”. La movilización contó con el respaldo de Núcleo Nacional y Democracia Nacional, y durante la misma se escucharon proclamas contra el Gobierno y los acampados, además de mensajes a favor de las “deportaciones masivas”, la “defensa de la soberanía nacional” e incluso cánticos nazis.

La intención de los convocantes era acercar la protesta hasta las inmediaciones de la Puerta del Sol y concentrarse en el número 21 de la calle Alcalá. Finalmente, desplazaron el punto de encuentro hasta Banco de España, donde comenzaron a congregarse en torno a las 19:30 horas. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado establecieron un fuerte cordón entre esa zona y Sol para impedir el contacto entre los manifestantes y quienes permanecían en la acampada. Según datos ofrecidos por Europa Press, el despliegue policial se elevó hasta los 500 agentes.

Pelotas de goma para impedir el avance

El dispositivo no evitó que algunos grupos intentaran aproximarse a la plaza por otras vías. A la altura de la Carrera de San Jerónimo y la plaza de Canalejas, los agentes dispararon pelotas de goma para frenar a grupos de ultraderecha que trataban de alcanzar Sol. Los tres arrestos se produjeron posteriormente en la calle Montera cuando varios participantes en la concentración intentaban llegar hasta la acampada.

En paralelo, cientos de personas se congregaron en la Puerta del Sol después de que distintos colectivos antifascistas llamaran a acudir a la plaza en apoyo de los acampados. Entre ellos figuraba Madrid Antifascista, que difundió mensajes en redes sociales para “defender la acampada”. Durante la concentración se escucharon gritos de “aquí están los antifascistas”, mientras el cordón policial mantenía separados ambos espacios.

Los incidentes llegaron después de una mañana marcada por una movilización por la vivienda mucho más numerosa y desarrollada sin incidentes. Cuatro columnas convocadas por el Sindicato de Inquilinas partieron desde distintos puntos de Madrid y confluyeron en Cibeles bajo el lema “Hacia la huelga general”. La Delegación del Gobierno cifró la asistencia en unas 70.000 personas, mientras que los organizadores elevaron su estimación hasta las 500.000.

Una jornada marcada por las protestas por la vivienda

Las movilizaciones madrileñas formaron parte de una jornada de protestas celebrada en unas 50 localidades de España y respaldada en Madrid por CCOO y UGT. Llegaron un día después de que el Congreso rechazara los dos reales decretos de vivienda impulsados por el Gobierno, con los votos contrarios de PP, Vox y Junts entre los apoyos al rechazo.

El desahucio de Maricarmen Abascal, de 87 años, el pasado 23 de septiembre fue uno de los detonantes de la movilización. La mujer fue desalojada del domicilio de la calle Alcalde Sáinz de Baranda en el que había vivido durante unos 70 años. Aquel mismo día, 10.000 personas, según la Delegación del Gobierno, se concentraron frente al denominado “ático de Ayuso” para reclamar una solución para ella.

Las protestas continuaron durante los días siguientes y desembocaron en la acampada de la Puerta del Sol, que este sábado cumplía una semana y había comenzado a extenderse hacia las calles Preciados y Arenal. La portavoz del Sindicato de Inquilinas de Madrid, Valeria Racu, aseguró este sábado que la huelga general por la vivienda llegará “pronto”, aunque todavía no existe una fecha cerrada. La organización mantiene conversaciones con los sindicatos mayoritarios para concretar los siguientes pasos de la movilización.