La ultraderecha está desbocada en su escalada de odio que, en la última semana, se ha enfocado en la figura de Sarah Santaolalla. La analista política presentó el pasado viernes una denuncia contra Vito Quiles, después de que el agitador la siguiera hasta la puerta de su casa cuando regresaba de los estudios de Radio Televisión Española. Con esto, Santaolalla pretende "llevar hasta el final" a quienes la acosan, aunque cuenta también el "pánico" que sufrió.

Después del comentario machista de una diputada del PP en directo en la televisión, de que la tumba de las Trece Rosas apareciera vandalizada con amenazas de muerte hacia ella y de que el acoso ultra se haya mezclado incluso con la tragedia de Adamuz, Santaolalla dice basta, y empieza a responder al acoso de los ultras. La analista ha relatado este lunes lo que vivió el pasado viernes en su propia casa en el programa El Tablero: "Cuando llego a mi casa, él había llegado antes porque sabía dónde vivía", cuenta.

El relato pone de manifiesto la información con la que cuentan personajes como Vito Quiles para ejercer su acoso: "Cuando llego a mi casa está esperándome con otros dos escuadristas más", explicaba Santaolalla en la tertulia de Canal Red. La analista y colaboradora de ElPlural.com no se lo pensó dos veces: "Cuando llego a la puerta de mi casa, yo lo único que le pido a mi conductor es llévame a la comisaría más cercana porque quiero entrar en mi casa".

Santaolalla dice basta: "Lo voy a llevar hasta el final"

La práctica de acosar en los domicilios, por desgracia, es habitual entre los voceros de la extrema derecha como Quiles. Un modus operandi que Santaolalla vincula más con "aves carroñeras" que con presuntos periodistas. La colaboradora televisiva ha decidido poner pie en pared: "Está denunciado y lo voy a llevar hasta el final", ha sentenciado. Con esta denuncia, su intención es clara: "Haré lo que haga falta para que en este país un juez le condene de una maldita vez por acoso, por hostigarme, por violentarme, por perseguirme y por poner en riesgo mi integridad y mi vida", explicaba.

Aún así, la analista no esconde el sufrimiento ante la escalada de acoso ultra: "Yo todo el fin de semana metida en mi casa, con pánico, con miedo, con la impotencia de no saber qué te van a hacer, no estar segura en tu puesto de trabajo, de no estar segura en tu barrio, de no estar segura ni en tu casa", explica. Santaolalla cuenta que en el entorno de la ultraderecha se han llegado a filtrar hasta sus datos personales: "Han filtrado mi teléfono, han filtrado direcciones anteriores, han filtrado mis datos, mi DNI, mis tarjetas. He tenido que mudarme, he tenido que cambiar. ¿Qué es esto? ¿Hasta dónde vamos a llegar?", se pregunta.

La escalada del odio ultra se enfoca en Santaolalla

Desde el pasado jueves, la figura de Sarah Santaolalla se ha convertido en la diana del odio de la derecha y la ultraderecha, que cada vez es más rampante. La muestra de que el complejo por mostrarlo es cada vez menor se vivió el pasado jueves en el plató de En Boca de Todos, donde la diputada del PP de Madrid Elisa Vigil se dirigía a Santaolalla con un comentario machista con el que trata de ridiculizarla a raíz de su físico: "Sarah, para simples, tus fotos enseñando los cocos con el escote hasta aquí, para simples, tus fotos".

Después de este lamentable comentario, que desde el PP no condenan rotundamente, se vivió el episodio de acoso por parte de Vito Quiles. El agitador trató de colarse en los estudios de RTVE en Prado del Rey, hasta donde se desplazó preguntando por la periodista, y posteriormente la siguió hasta su domicilio. "Vito Quiles intentando entrar en televisión española para acosarme. Está en las instalaciones de Prado del Rey preguntando mi horario de entrada y de salida y ahora mismo persiguiéndome desde un Mercedes negro. Policía debéis hacer algo", escribía la colaboradora, adjuntando una fotografía.

Solo un día después, la tumba de las Trece Rosas en el cementerio de la Almudena, en Madrid, amanecía vandalizada, con amenazas de muerte dirigidas a la analista. "Sarah Santaolalla, RIP", rezaban las pintadas. "Han vandalizado la tumba de las 13 Rosas con amenazas de muerte hacia mí. No es casualidad: mujeres asesinadas por enfrentarse al fascismo. Siento auténtico terror”, escribió Santaolalla en su perfil de X.

El último episodio ocurrió el domingo. Apenas horas después del accidente ferroviario de Adamuz, en el que han muerto al menos 41 personas, los ultras volvieron a enfocar su odio en Santaolalla. Un usuario de X manipuló una imagen de la analista en la que viste una camiseta en recuerdo de las 7.291 víctimas en las residencias de Madrid durante la pandemia, y lo sustituyeron por un ">21 Adif víctimas". Santaolalla volvía a ponerlo de manifiesto en su cuenta: "Ya tienes que ser una mierda de persona para frivolizar con 21 muertos en la vía a través de una imagen hecha con IA. Das asco", sentenciaba.

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