Si, como yo, usas Google en tu día a día para un montón de cosas (correos, calendario, documentos de Drive, etc.), te traigo buenas noticias. La compañía ha anunciado nuevas funciones para Google Workspace, que van desde capacidades de voz en Gmail, Docs y Keep; hasta una herramienta de creación y edición de imágenes llamada Google Pics; pasando por mejoras en AI Inbox y Gemini Spark.

Lo importante es aprender a convivir y trabajar con la IA

En paralelo, Google también ha presentado la nueva evolución de Gemini, con una interfaz renovada, resúmenes diarios personalizados, generación de vídeo con Gemini Omni y una apuesta clara por los agentes capaces de realizar tareas de forma más proactiva. Según la compañía, su IA supera ya los 900 millones de usuarios mensuales en más de 230 países y más de 70 idiomas.

La tentación es que parezca una carrera de novedades: más botones, más automatización, más asistentes, más promesas de productividad. Pero lo interesante para ti no es si una herramienta concreta se llama Gemini, Copilot, ChatGPT o de cualquier otra forma. Lo importante es aprender a convivir con una tecnología que cada vez se parece menos a un buscador y más a un compañero de trabajo que puede escuchar, resumir, escribir, ordenar, diseñar y, en algunos casos, actuar.

Así que, hoy te traigo 5 consejos prácticos para aprovechar esa evolución sin caer en el error de delegarlo todo.

1. Usa la voz para pensar, no solo para dictar

Una de las novedades de Google Workspace es la incorporación de funciones conversacionales en Gmail, Docs y Keep. Google lo resume con una idea sencilla: trabajar “a la velocidad de la voz”. En Gmail Live, por ejemplo, puedes preguntar por información concreta que haya en tus bandejas de correo.

En Docs Live, puedes convertir una explicación oral, incluso desordenada, en una primera estructura de documento. Keep, por su parte, transforma un “volcado mental” en notas y listas organizadas.

Mi consejo es que no uses estas funciones solo para dictar. Su valor está en permitirte pensar en voz alta cuando todavía no tienes claro el texto final.

Antes de pedirle a la IA “escribe un informe”, puede ser más útil decirle durante dos minutos qué quieres contar, a quién va dirigido, qué dudas tienes y qué puntos no se pueden olvidar. La herramienta puede ayudarte a ordenar ese material, pero la dirección debe seguir siendo tuya.

En la práctica, funciona mejor una instrucción como esta: “Voy a explicarte una idea de forma desordenada. No escribas todavía el texto final. Primero ordénala en 4 apartados, detecta qué falta y dime qué parte no se entiende”. Así la IA no sustituye tu pensamiento, solo lo hace más visible.

2. No pidas respuestas: pide borradores revisables

La IA escribe rápido. Ese es parte del problema. Cuando una herramienta genera un correo, un resumen o una presentación en segundos, es fácil aceptar el resultado porque “más o menos vale”. Pero en el trabajo real, ese “más o menos” puede convertirse en un correo demasiado frío, una conclusión precipitada o un documento que parece correcto pero no responde del todo a lo que necesitabas.

AI Inbox puede generar borradores de respuesta contextualizados, mostrar archivos relevantes junto a una tarea pendiente o permitir gestionar sugerencias desde el propio correo.

Vamos, que puedes ahorrar tiempo, pero conviene que cambies la forma de pedir ayuda. En lugar de “contesta este correo”, es mejor “prepara tres posibles respuestas: una breve, una más diplomática y otra más firme; no envíes nada; señala además qué información falta para contestar con seguridad”.

Así la IA deja de ser una máquina que responde por ti y se convierte en una herramienta que te da opciones. Tú eliges el tono, corriges los matices y decides qué se puede decir y qué no.

3. Convierte el caos en listas, pero no vivas dentro de una lista infinita

Otra promesa recurrente de estas herramientas es la organización automática: resúmenes del día, tareas extraídas de correos, recordatorios, documentos pendientes, próximos pasos. El nuevo Daily Brief (o resumen diario) reúne las actualizaciones urgentes de Gmail, eventos del calendario y detalles de seguimiento en un resumen matinal personalizado.

Puede ser útil, pero también puede alimentar una sensación que ya te contamos hace unos días: la de que siempre hay algo pendiente.

El consejo no es pedirle a la IA que te saque todas las tareas posibles, sino pedirle que te ayude a distinguir. Una buena instrucción sería: “De todo esto, separa lo urgente, lo importante y lo que puede esperar. No me des más de tres prioridades para hoy”. Otra: “Hazme un resumen de la mañana, pero excluye la información que no necesite una decisión o una acción”.

4. Usa la IA visual para prototipar, no para maquillar cualquier cosa

Google también ha anunciado Google Pics, una herramienta de creación y edición de imágenes con funciones como segmentación de objetos, edición de texto dentro de una imagen, traducción manteniendo el estilo visual e integración con Slides y Drive. La compañía la presenta como una forma de generar y editar imágenes con más control creativo.

Además, Gemini Omni promete una generación de vídeo más conversacional, que combina texto, imágenes y vídeo para crear piezas audiovisuales o aplicar cambios como zooms cinematográficos o sustitución de fondos mediante instrucciones en lenguaje natural. Mi recomendación aquí es que lo uses para probar ideas antes, no para disfrazarlas después.

Por ejemplo, si tienes que preparar una publicación, una presentación o un cartel, la IA puede servir para generar tres rutas visuales rápidas: una más sobria, una más emocional y otra más informativa. También puede ayudarte a adaptar una imagen a distintos formatos, traducir un texto dentro de una creatividad o mover elementos sin rehacer todo desde cero.

Pero conviene mantener dos límites claros. Primero, no convertir la imagen en una promesa falsa: que algo parezca profesional no significa que el contenido lo sea. Segundo, revisar siempre derechos, contexto y veracidad, sobre todo si se usan imágenes de personas, marcas, productos o situaciones reales.

5. Automatiza tareas pequeñas antes de entregar procesos enteros

Google describe Gemini Spark como un agente personal disponible 24/7 que puede ayudar a gestionar la vida digital; conectado con herramientas como Gmail, Docs o Slides; y capaz de realizar tareas bajo tu dirección. Además, está diseñado para pedir confirmación antes de realizar acciones delicadas, como enviar correos o gastar dinero.

La forma más sensata de empezar es por tareas pequeñas, repetitivas y reversibles. Por ejemplo: agrupar facturas, resumir newsletters, preparar una lista de asuntos pendientes tras una reunión, detectar mensajes que requieren respuesta o crear un primer borrador de seguimiento. Después, revisa el resultado durante varias semanas antes de darle más autonomía.

Una regla práctica: si un error puede tener consecuencias importantes —dinero, reputación, clientes, salud, datos personales o compromisos legales—, la IA puede preparar, resumir o avisar, pero la decisión final debe seguir pasando por ti.

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