Ser la más poderosa (o una de las más poderosas) no solo no te libra de problemas, sino que te hace estar mucho más expuesta a ellos.

Y si no que se lo pregunten a Facebook y a sus dos plataformas de mensajería instantánea, WhatsApp, y fotografía y vídeo, Instagram, que durante la tarde de ayer miércoles y hasta prácticamente las primeras horas de este jueves han permanecido caídas.

Así lo reconoció Facebook desde sus cuentas en diferentes redes sociales, al igual que anunció al cabo de más de 8 horas que todo se había solucionado.

El problema del que dimos cuenta en El Telescopio afectó sobre todo al servicio de imagen y vídeo de las tres plataformas.

En WhatsApp los inconvenientes tuvieron que ver con la imposibilidad de abrir fotos, vídeos o audios que recibían los usuarios. Según reconocieron desde la plataforma más usada del planeta, la recepción de mensajes con este tipo de archivos era posible, aunque no así su contenido.

Algo similar ocurrió con la empresa matriz, es decir, Facebook, y las stories de Instagram.

La explicación desde la compañía saltó en otras redes sociales como Twitter donde bajo el curioso hashtag de #facebookdown explicaban que “somos conscientes de que algunas personas están teniendo problemas para subir o enviar imágenes, videos y otros archivos en nuestras aplicaciones. Lamentamos el problema y estamos trabajando para que las cosas vuelvan a la normalidad lo más rápido posible”.

En definitiva, según los datos recopilados por webs especializadas en detectar este tipo de fallos, desde las 15.00 se empezaron a producir estos problemas, prolongándose hasta aproximadamente las 00.00 horas.

Los mismos, que se empiezan a atribuir a los servidores de la multinacional norteamericana, han perjudicado a usuarios de todo el planeta, si bien con mayor incidencia en Europa Occidental, EEUU, algunos países de Sudamérica y otros de Asia como Filipinas.

No es la primera vez -y no será la última- que Facebook y sus filiales de manera o por separado presentan caídas del servicio que afectan a decenas de millones de usuarios de todo el planeta.

Estos inconvenientes unidos al historial que arrastran en particular la propia Facebook y WhatsApp no ayudan a que la compañía logre consolidar su posición económica. Y mientras tanto, su fundador, Mark Zuckerberg, continúa en entredicho.