San Valentín ya no se vive solo en escaparates, restaurantes o floristerías. También se vive en el scroll. En los días previos al 14 de febrero, TikTok se ha convertido en un escaparate digital en el que ideas, recomendaciones y pequeños negocios han encontrado una ventana directa hacia quienes buscaban, o descubrían sin buscar, un regalo diferente.

TikTok se ha convertido en el escaparate para regalos diferentes

La red social lleva tiempo apostando por convertir el descubrimiento en compra real, y fechas señaladas como esta son una prueba clara de cómo funciona ese modelo en la práctica. En España, más de 12.000 tiendas operan actualmente en TikTok Shop, según los datos facilitados por la compañía; y cada mes se realizan miles de sesiones de LIVE Shopping, en las que vendedores y creadores presentan productos en directo e interactúan con los usuarios.

En campañas anteriores, la empresa señalaba que los vídeos cortos podían multiplicar por cuatro las ventas frente a formatos tradicionales, y que una parte relevante de los usuarios reconoce haber descubierto nuevas marcas a través del contenido que consume. Ese comportamiento —descubrir primero, comprar después— es el que explica por qué fechas como San Valentín ya no dependen exclusivamente del paseo físico por las tiendas.

Del vídeo a la venta

Durante la campaña, muchas marcas españolas han encontrado en los directos una vía clara para conectar con su comunidad y transformar esa conversación en resultados medibles.

Es el caso de Arganour Cosmetics, firma con sede en Málaga especializada en cosmética natural. La empresa utilizó el formato LIVE Shopping para presentar sus productos en tiempo real y resolver dudas de su audiencia. En uno de esos directos superó los 10.000 euros en ventas y reunió a más de 13.000 personas conectadas simultáneamente, lo que convirtió a la fecha en uno de sus mejores momentos comerciales dentro de TikTok Shop. Más allá de la cifra puntual, el formato permitió a la marca explicar ingredientes, procesos y resultados en directo, algo especialmente relevante en un sector como el de la cosmética, en el que la confianza es clave.

Más llamativo aún es el caso de Arte Morado, el negocio artesanal de Jennifer en Nueva Carteya (Córdoba). Desde su entrada en TikTok Shop en 2025, su actividad se ha volcado casi por completo en el entorno digital. La campaña de San Valentín supuso un punto de inflexión: logró aumentar un 150 % su volumen diario de ventas, al pasar de una media de 20 pedidos a superar los 50 al día. En uno de sus directos consiguió 158 pedidos y más de 1.500 euros de facturación en una sola sesión.

Actualmente, casi el 100 % de su facturación procede de TikTok Shop y alrededor del 80 % se genera durante sus emisiones en directo. Es un ejemplo claro de cómo el comercio social puede transformar un proyecto artesanal en un negocio digital con alcance nacional sin necesidad de grandes inversiones publicitarias.

Comercio local y consumo emocional

San Valentín es una fecha marcada por la carga emocional. Y en ese contexto, el vídeo corto y el directo permiten algo que la publicidad tradicional no siempre consigue: cercanía. Ver cómo se prepara un pedido, cómo se personaliza un detalle o cómo se selecciona un producto añade una dimensión humana que conecta especialmente en este tipo de campañas.

La compañía sostiene que una parte relevante de sus usuarios utiliza la aplicación para buscar inspiración de compra y que el apoyo al comercio local es uno de los motores de esta interacción. Aunque estamos a la espera de los datos definitivos de esta campaña, las tendencias de años anteriores apuntan a un crecimiento sostenido del comercio social en fechas señaladas.

Más allá del romanticismo del día, lo que se observa es una evolución en los hábitos de consumo. El usuario ya no espera a encontrar el regalo en una tienda física ni realiza búsquedas tradicionales en un buscador. Descubre productos mientras consume contenido, compara en tiempo real y toma decisiones influido por la cercanía de quien vende.

Un cambio que ya no es puntual

Lo que ha ocurrido este San Valentín es un reflejo de una transformación más amplia. Las fechas comerciales se viven cada vez más en paralelo entre lo físico y lo digital; y el comercio social gana peso en ese equilibrio.

El contenido no siempre nace como anuncio, sino como relato cotidiano que, en muchos casos, termina convirtiéndose en compra. Para muchas pymes españolas, esa combinación de visibilidad, interacción directa y conversión inmediata puede marcar la diferencia en campañas que concentran una parte importante de su facturación anual.

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