Hay una verdad innegable en los videojuegos. Mario es el personaje más polivalente de Nintendo. El fontanero bigotudo ha demostrado tener talento para ser médico y profesor, además de un atleta superdotado, se ha convertido en una estrella en fútbol, golf y tenis, por nombrar solo algunos deportes. No hay nada que Mario no pueda hacer.
Baby Mario coge la raqueta
En la disciplina del tenis, Mario ha cultivado una larga y exitosa carrera con números dignos de Rafael Nadal y triunfa en este deporte desde tiempos de Virtual Boy, es decir, desde mediados de los noventa. Pero la entrega que realmente afianzó la fórmula fue ‘Mario Tennis’ en Nintendo 64, un juego atemporal y un referente para la consola.
Tres décadas después de aquellas primeras entregas, ‘Mario Tennis Fever’ llega a Switch 2 para confirmar que el personaje está en su mejor momento y es capaz de reinventarse con nuevos saques. Es el tipo de juego que Nintendo hace muy bien, uno capaz de robarte más horas de la cuenta y de paso, poner a prueba las amistades, porque ‘Mario Tennis’ no es exactamente un formato deportivo al uso, sino una experiencia que utiliza este deporte como base para crear una combinación de competición y juego social.

Diferencias respecto a entregas anteriores
Si no entiendes nada de tenis, no te preocupes, el deporte en sí es solo un pretexto. Naturalmente, necesitas aprender las reglas básicas y entender cómo sumar puntos lanzando la pelota al otro lado de la red sin que el oponente pueda devolverla. Además, conviene familiarizarse con conceptos como liftados, cortados y globos, técnicas habituales del tenis real, aunque nada que no se domine tras unas cuantas sesiones de entrenamiento.
Para empezar, uno de los objetivos del juego, además de sumar puntos y ganar sets, es infligir daño a tu oponente. Puedes usar diferentes raquetas furor, cada una con un efecto propio heredado del universo de Mario, para forzar errores y abrir huecos, ya sea reduciendo puntos de vida o generando obstáculos que dificulten la ejecución de los movimientos de tu rival.
Por ejemplo, la Raqueta de Fuego deja parches de fuego en la pista, mientras otra hace que parte del campo quede cubierto de tinta, reduciendo la visibilidad del jugador. No obstante, en su estreno ciertos tipos de objetos son considerablemente más potentes que otros, algo frecuente al inicio de un formato de estas características que se arreglará más adelante.

El diseño de las pistas influye tanto como las raquetas y para bien o para mal, puede dar la vuelta al marcador. Hay escenarios en los que el terreno hace que la pelota rebote de forma impredecible, la ralentiza o incluso impide que el personaje se mueva con precisión, como en una pista de hielo.
El universo Nintendo en la pista central
Los 38 personajes jugables de inicio también presentan rasgos propios que se agrupan por estilos. Donkey Kong, por ejemplo, juega a base de golpes potentes. Yoshi, en cambio, no cubre tanto terreno con el brazo, pero su velocidad permite recuperar la pelota dondequiera que esté. Tanto los personajes como las pistas y escenarios se desbloquean a medida que progresas al estilo de ‘Super Smash Bros.’ y ‘Mario Kart’. Dicho de otro modo, cuanto más juegues, más contenido se añadirá a ‘Mario Tennis Fever’. Con un ritmo algo pausado, la progresión anima a seguir jugando y, sobre todo, a disfrutar de todos los modos de juego. Créeme. Querrás tener todo el equipo y los extras desbloqueables.
Una lección práctica de tenis
Dejando a un lado su animada puesta en escena, pocos juegos ofrecen tan buenas sensaciones al golpear la pelota amarilla. Siempre estarás listo para un nuevo partido, ya que la estimulación sensorial es excepcional. La respuesta del stick es increíblemente agradable y es fácil encadenar un partido tras otro.
Da igual si usas mando Pro o Joy-Con, el juego responde a las acciones con una respuesta táctil diferente para cada tipo de saque o devolución. Incluso puedes despertar tu Alcaraz interior en el Modo Realista, donde puedes usar los controles de movimiento de los Joy-Con 2 o los tradicionales para reproducir gestos auténticos del tenis. Jugar así también es una delicia, pese a que a veces hay lecturas imprecisas.
Gran parte de las buenas sensaciones que deja en cada punto tiene que ver con las impecables animaciones realizadas por Camelot, el desarrollador de la franquicia desde sus inicios. Sin exagerar, hay momentos en los que el juego se transforma en una película interactiva con entornos coloridos, personajes expresivos y movimientos suaves que recuerdan el cuidado que Illumination aplicó en la película del fontanero bigotudo.

La campaña va muy bien porque no te la esperas
Antes de que preguntes, sí, ‘Mario Tennis Fever’ tiene una campaña y no es exactamente lo que uno espera de un modo para un jugador. El modo llamado “Historia” tiene más estructura de la que aparenta y un hilo narrativo que comienza cuando Mario, Luigi y sus amigos se embarcan en un viaje para buscar un remedio para la Princesa Daisy.
Para ello, nuestros héroes son arrastrados hasta una isla remota y allí se transforman en versiones en miniatura de sí mismos. Desde ahí, Baby Mario y su equipo, incluyendo a Wario y Waluigi, pasan a formar parte de una academia de tenis del Reino Champiñón, cuya misión es prepararlos para la aventura que tienen por delante.
Con un sistema ligero de progresión con toques de rol, Mario irá subiendo de nivel, aumentará sus atributos y ganará puntos de experiencia. Su estructura incluye conversaciones, tutoriales, rivales y minijuegos muy bien planteados, como conducir una canoa esquivando peces o pilotear un avión recogiendo pelotas de tenis frente a obstáculos.
Modos de juego
Buscando un cambio respecto a ‘Mario Tennis Aces’, el título ofrece un buen puñado de modos para consolidarse como una de las apuestas deportivas más ambiciosas de Nintendo. Incluye torneos clásicos individuales y dobles, organizados en copas, y un modo Libre para partidas informales en línea, cooperativo local o en solitario.
El plan también suma el modo Torres de los retos, con duelos hasta llegar a la cima, y Popurrí, con pruebas de reglas cambiantes y efectos especiales. En conjunto, la gama de modos es una de las más completas dentro de los deportes de Nintendo.
Por último, si buscas un reto digno de un atleta profesional, prueba la Copa Estrella, un torneo de dificultad descomunal que obliga a jugar de verdad, aprender y reaccionar. Siempre es bueno ver un juego que deja espacio para competir.
Conclusiones
‘Mario Tennis Fever’ gana su partido más importante de calle y se convierte en la experiencia deportiva definitiva para el fontanero bigotudo. Además de mantener lo que funcionaba, el título perfecciona mecánicas, introduce nuevos recursos y amplía los modos, creando una mezcla de deporte, fiesta y minijuegos. Es un formato que muchos seguiremos jugando hasta el final de la generación de Switch 2, como poco.