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El Regate

¿Quieres organizar unos Juegos Olímpicos? El COI cambia las reglas para entrar en la carrera

India, Alemania, Qatar y otros cuatro países ya hablan con el comité en un proceso que traslada buena parte de la selección a las fases previas

J.H.
Los anillos olímpicos en el Rockefeller Center de Nueva York con motivo de los Juegos de Invierno 2026 de Milán Cortina. Europa Press  Archivo.

Los anillos olímpicos en el Rockefeller Center de Nueva York con motivo de los Juegos de Invierno 2026 de Milán Cortina. Europa Press Archivo.

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Durante décadas, aspirar a organizar unos Juegos Olímpicos implicaba entrar en una carrera de fondo, con varias etapas bien delimitadas. Se partía de una candidatura formal, acompañada de un dosier que, a posteriori, conducía a una campaña internacional, trufada de visitas de evaluación y, finalmente, una votación entre varios aspirantes para elegir a la sede. Para 2036, el recorrido será distinto. Siete países mantienen ya conversaciones abiertas con el Comité Olímpico Internacional (COI) sin que todavía exista una lista cerrada de candidatos, y buena parte del filtro llegará antes de que la disputa por la sede adopte la forma tradicional olímpica.

India, Alemania, Qatar, Hungría, Turquía, Sudáfrica y Corea del Sur son los siete proyectos que han comunicado formalmente su interés por los Juegos de 2036. El plazo para que aparezcan nuevos aspirantes permanecerá abierto hasta el 31 de octubre de 2026. Después llegarán las presentaciones ante la Future Host Commission y los estudios de viabilidad. En marzo de 2027, el Ejecutivo del COI prevé decidir qué proyectos pasan a una fase de strategic dialogue. Los llamados preferred hosts se seleccionarían en 2028 y la elección definitiva se espera para mediados de 2029. La diferencia no está únicamente en el calendario, sino también quién decide cuándo una candidatura empieza a ser realmente competitiva.

La carrera ya no empieza con una candidatura

El COI lleva varios años modificando su sistema para elegir sedes. Las reformas introdujeron el denominado Continuous Dialogue, que permite mantener conversaciones con ciudades, regiones o países interesados sin necesidad de vincularlas inmediatamente a una edición concreta de los Juegos. El propio organismo explicó al poner en marcha el modelo que buscaba mayor flexibilidad tanto sobre las sedes como sobre los tiempos de elección, que ya no tenían por qué ajustarse automáticamente al antiguo margen de siete años.

Para 2036, Kirsty Coventry ha añadido otra capa al procedimiento. Los siete aspirantes actuales se encuentran todavía en esa fase preliminar y, tras las evaluaciones previstas durante los próximos meses, algunos pasarán al strategic dialogue. Más adelante podrá abrirse un targeted dialogue con un grupo reducido de proyectos considerados especialmente adecuados. El resultado es un proceso en el que el filtro empieza mucho antes de la votación final. El COI puede trabajar durante meses o años con posibles anfitriones, estudiar la viabilidad de sus planes y reducir progresivamente el número de alternativas antes de que sus miembros tengan que elegir formalmente una sede.

Eso no significa que la votación haya desaparecido. Brisbane 2032, primer gran ejemplo del sistema reformado, fue finalmente elegida por los miembros del COI en julio de 2021 mediante voto secreto. La diferencia es que Brisbane había llegado a esa votación después de haber sido identificada previamente como anfitrión preferente. Para 2036, además, Reuters señala que es probable que más de un proyecto llegue a ser considerado “preferred host”, frente al modelo empleado con Brisbane, donde el Ejecutivo terminó elevando una sola opción a la votación definitiva.

Siete proyectos que no parten del mismo lugar

La lista reúne aspiraciones con historias y ambiciones muy distintas. India nunca ha organizado unos Juegos Olímpicos y centra su proyecto en Ahmedabad. Alemania ha escogido Múnich, sede de los Juegos de 1972, mientras Hungría y Turquía acumulan varios intentos fallidos. Estambul, por ejemplo, ha aspirado en cinco ocasiones a organizar la cita sin conseguirlo.

Corea del Sur ya conoce las dos versiones del evento: Seúl acogió los Juegos de verano de 1988 y Pionyang los de invierno en 2018. Qatar, por su parte, vuelve a intentarlo después de anteriores aproximaciones con Doha y aspira a convertirse en el primer país de mayoría musulmana que organiza unos Juegos Olímpicos de verano. El emirato llega además con la experiencia reciente del Mundial de fútbol de 2022.

Sudáfrica tiene otra frontera delante. Ningún país africano ha organizado hasta ahora unos Juegos Olímpicos, pese a que el continente sí acumula experiencia en otras grandes competiciones internacionales. El país acogió, entre otros eventos, el Mundial de fútbol de 2010. La variedad de propuestas obliga al COI a evaluar mucho más que la disponibilidad de estadios. Entre los factores que examina están las instalaciones existentes, la experiencia de los deportistas, el respaldo político y social, la financiación, la capacidad organizativa y el legado previsto.

Menos campaña pública, más criba previa

El cambio modifica también la imagen clásica de las candidaturas olímpicas. Durante décadas, las aspirantes invertían años en promocionar sus proyectos y competían abiertamente por convencer a los miembros del COI. Madrid, París, Londres, Río de Janeiro o Tokio atravesaron procesos de ese tipo, con varias ciudades llegando juntas hasta la votación final. El modelo actual intenta reducir parte de esa carrera pública. El COI sostiene que el diálogo previo permite detectar antes si un proyecto es viable y evita que ciudades con pocas opciones gasten durante años en campañas condenadas a terminar en derrota. Al mismo tiempo, concentra una parte mayor de la selección en las evaluaciones y decisiones internas anteriores a la votación.

Ahí está el principal cambio que muestran los Juegos de 2036. Los siete países no compiten todavía en una candidatura cerrada en el sentido tradicional. Son oficialmente “interested parties” que mantienen un diálogo con el COI y deberán superar varias fases antes de convertirse en aspirantes preferentes. El primer corte importante llegará en marzo de 2027. Hasta entonces, los proyectos deberán demostrar no solo que quieren organizar los Juegos, sino que pueden hacerlo en los términos que el COI considera viables. La carrera por 2036 ya ha empezado, aunque todavía no tenga el aspecto de una candidatura olímpica tradicional.

Etiquetas Juegos Olímpicos

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