Hay fotografías que necesitan pocas explicaciones. Pep Guardiola, Txiki Begiristain y José Mari Bakero, tres nombres fundamentales en la historia reciente del Barcelona, volvieron a reunirse alrededor de Juan Carlos Unzué y de su mujer, María Elorza, en un encuentro privado marcado por la amistad y el apoyo al exguardameta navarro.

Los títulos, las finales y las noches europeas quedaron en un segundo plano. Así lo reflejó el propio Bakero al compartir la imagen junto a una frase que rápidamente emocionó al barcelonismo: “Éxito, fracaso… Cuando el verdadero valor está en personas como Juan Carlos y María”. Un mensaje breve, pero suficiente para explicar que el vínculo creado durante aquellos años ha sobrevivido al fútbol y al paso del tiempo.

La fotografía reúne a varios integrantes del Dream Team dirigido por Johan Cruyff, pero el verdadero protagonista no es el recuerdo de aquella etapa gloriosa. Es Unzué, sonriente y acompañado por las personas que han formado parte de su vida, mientras continúa conviviendo con la esclerosis lateral amiotrófica (ELA).

De Osasuna al Dream Team de Cruyff

Nacido en la localidad navarra de Orcoyen en 1967, Juan Carlos Unzué comenzó a formarse como guardameta en las categorías inferiores de Osasuna. Su progresión fue rápida y alcanzó el primer equipo rojillo cuando apenas superaba la adolescencia, mostrando los reflejos y la agilidad que terminarían definiendo su carrera.

En 1988 fue fichado por el FC Barcelona, coincidiendo con la llegada de Johan Cruyff al banquillo. En el conjunto azulgrana encontró por delante a Andoni Zubizarreta, por lo que no disfrutó de demasiadas oportunidades, pero formó parte del vestuario en el que comenzaba a construirse uno de los equipos más importantes de la historia del club.

Allí coincidió con Guardiola, Txiki y Bakero, entonces compañeros sobre el césped. Más de tres décadas después, los cuatro han vuelto a aparecer juntos en una fotografía muy diferente, sin botas ni camisetas, pero manteniendo intacta la cercanía nacida en aquellos años.

Durante sus dos temporadas como futbolista azulgrana, Unzué formó parte del equipo que conquistó la Recopa de Europa de 1989 y la Copa del Rey de 1990. Su participación fue limitada, pero aquella etapa creó una relación con el Barcelona que terminaría siendo mucho más profunda de lo que entonces podía imaginar.

El Sevilla, la portería que lo convirtió en referente

En 1990 abandonó el Camp Nou y encontró en el Sevilla el lugar en el que pudo consolidarse como titular. Permaneció siete temporadas en el conjunto andaluz y se convirtió en uno de los guardametas más representativos del club durante la década de los noventa.

Unzué disputó más de 200 encuentros de Liga con la camiseta sevillista y se ganó el reconocimiento de una afición que valoró su regularidad, sus reflejos y su personalidad. Su huella fue reconocida años más tarde con la concesión del Dorsal de Leyenda, una distinción reservada para futbolistas especialmente importantes en la historia de la entidad.

Después de su larga etapa en Sevilla, continuó su carrera en el Tenerife y el Real Oviedo antes de regresar a Osasuna. Cerró así el círculo en el club en el que había comenzado todo y se retiró en 2003, después de una trayectoria desarrollada principalmente en la máxima categoría del fútbol español.

Sin embargo, abandonar la portería no significó alejarse del terreno de juego. Casi de inmediato comenzó una segunda carrera desde el banquillo.

El regreso al Barcelona desde el cuerpo técnico

El Barcelona recuperó a Unzué en 2003 para trabajar como entrenador de porteros del primer equipo. Durante los siguientes años formó parte de los cuerpos técnicos de Frank Rijkaard y Pep Guardiola, participando desde un segundo plano en la construcción de dos etapas campeonas.

Con Rijkaard estuvo presente en la conquista de dos Ligas y una Champions. Posteriormente trabajó junto a Guardiola durante las temporadas en las que el Barça levantó, entre otros títulos, dos campeonatos ligueros, una Copa del Rey, una Champions, una Supercopa de Europa y un Mundial de Clubes.

La relación entre Guardiola y Unzué dejó de ser únicamente la de dos antiguos compañeros. Ambos pasaron a compartir responsabilidades dentro de un equipo que cambió la manera de entender el fútbol y que convirtió el trabajo diario en la base de una etapa histórica.

En 2010, el navarro decidió dar el salto como primer entrenador y asumió el banquillo del Numancia. Posteriormente regresó al Barcelona como preparador de porteros y, tras una breve etapa en el Racing de Santander, comenzó a trabajar junto a Luis Enrique.

Primero fue su segundo entrenador en el Celta durante la temporada 2013-2014. Un año después, ambos regresaron al Camp Nou para dirigir a un Barcelona que conquistó nueve de los trece títulos posibles, incluido el triplete de Liga, Copa del Rey y Champions en 2015.

Unzué volvió a buscar su propio camino en 2017, cuando asumió como primer entrenador del Celta de Vigo. Más adelante dirigió al Girona, que terminó convirtiéndose en su última experiencia profesional en un banquillo.

El diagnóstico que cambió el partido

El 18 de junio de 2020, Unzué anunció públicamente que padecía ELA, una enfermedad neurodegenerativa que provoca una pérdida progresiva de la movilidad y para la que todavía no existe cura.

La noticia terminó con su carrera como entrenador, pero abrió una nueva etapa en la que decidió utilizar su reconocimiento público para dar visibilidad a la enfermedad. Desde entonces, ha participado en actos, documentales, encuentros institucionales y campañas destinadas a mejorar las condiciones de vida de los pacientes y de sus familias.

Unzué también trabajó durante tres años como comentarista, manteniéndose vinculado al fútbol hasta que el avance de la enfermedad y sus dificultades respiratorias le obligaron a dejar las retransmisiones en marzo de 2025.

Su intervención ante el Congreso se convirtió en uno de los momentos más recordados de esta lucha. El exguardameta reclamó rapidez a los representantes políticos porque, como señaló entonces, los enfermos de ELA no tienen tiempo que perder. Su presión pública y la de las asociaciones contribuyó a impulsar una ley aprobada por unanimidad para reforzar los cuidados y la protección de las personas afectadas.

Unzué, mucho más que una carrera deportiva

A lo largo de estos años, Unzué ha rechazado presentarse únicamente como una víctima de la enfermedad. Su discurso se ha construido alrededor de la aceptación, la valentía y la importancia de aprovechar el presente.

El navarro reconoce que convivir con la ELA le ha enseñado a valorar el “aquí y el ahora”, además de comprender que mostrar la vulnerabilidad y aceptar la ayuda de los demás no representa una debilidad. En su manera de afrontar la enfermedad, el apoyo de María, de sus hijos y de sus amigos ocupa un lugar fundamental.

Ese acompañamiento quedó reflejado en la reunión con Guardiola, Txiki y Bakero. No fue un acto institucional ni un homenaje rodeado de focos. Fue simplemente un grupo de antiguos compañeros reuniéndose alrededor de un amigo.

La imagen despertó numerosos mensajes de cariño porque permite reconocer a algunas de las grandes figuras del barcelonismo, pero también porque recuerda que existe algo más importante que los resultados. Guardiola, Txiki y Bakero conquistaron títulos junto a Unzué, compartieron vestuarios y participaron en algunas de las mejores etapas de la historia del Barcelona. Ahora continúan formando parte de otro equipo, probablemente el más importante de todos: el que acompaña a Juan Carlos y a María en su lucha diaria contra la ELA.

Unzué fue portero, entrenador de guardametas, segundo técnico y responsable principal de varios banquillos. Formó parte del Dream Team, vivió la transformación del Barcelona de Guardiola y conquistó el triplete junto a Luis Enrique. Sin embargo, su mayor legado quizá no se encuentre en ninguno de esos títulos.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio

 

Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora