Shein experimentó un gran boom hace unos años, hasta convertirse en una de las aplicaciones de referencia para quienes buscaban renovar el armario con cada cambio de temporada, seguir las últimas tendencias de las grandes marcas a un precio más asequible o encontrar algún producto concreto, desde dispositivos electrónicos hasta prendas de ropa, artículos de decoración o utensilios para el hogar.

La Generación Z se fue sumando poco a poco a las últimas tendencias, ya que resultaba relativamente sencillo seguirlas gracias a unos precios que, en muchas ocasiones, no superaban los 20 euros. La plataforma se convirtió además en un auténtico fenómeno en redes sociales, donde miles de usuarios compartían sus compras y nuevas adquisiciones.

Este crecimiento permitió a Shein superar a H&M y situarse progresivamente a la altura de algunas de las grandes marcas de Inditex. En su momento, la compañía china llegó a alcanzar una valoración cercana a los 100.000 millones de dólares, una cifra muy alejada de la actual, ya que la empresa busca ahora una valoración de unos 27.000 millones de dólares.

A esta caída del 70% de su valor se suman las dificultades que la compañía está encontrando para mantener su crecimiento. La competencia de plataformas como Temu y TikTok Shop ha aumentado la presión sobre Shein, que poco a poco ha ido modificando su estrategia. Entre los cambios se encuentran el incremento de algunos precios y la reducción de numerosas ofertas y cupones que anteriormente permitían a los consumidores conseguir descuentos de hasta un 70% sobre el precio final.

Shein se prepara para dar el salto a bolsa en un momento complicado

Después de años de retrasos, Shein está cada vez más cerca de salir a bolsa en Hong Kong este mismo martes 1 de septiembre, aunque lo haría con una valoración muy inferior a la que llegó a alcanzar en su mejor momento. La compañía busca nuevas vías para continuar creciendo después de que Estados Unidos y Europa hayan eliminado algunas de las ventajas arancelarias que durante años favorecieron su modelo basado en productos de bajo coste.

Pero uno de los principales problemas a los que se enfrenta ahora la compañía no está relacionado únicamente con su posible salida a bolsa, sino con el fin de los beneficios fiscales y arancelarios que durante años ayudaron a sostener su modelo de negocio.

En Estados Unidos se eliminó la conocida como regla de minimis, que permitía que pequeños paquetes procedentes de China entraran en el país sin asumir los elevados impuestos de importación que se aplicaban a otros productos. A esta medida se suma la decisión de la Unión Europea, que desde julio de 2026 comenzó a aplicar una tarifa fija de 3 euros a las importaciones de bajo valor.

Por lo tanto, con unos aranceles que pueden situarse entre el 10% y el 87,5%, dependiendo de la operación, enviar prendas de ropa de bajo precio directamente desde el extranjero resulta ahora mucho más costoso para compañías como Shein.

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