El Gobierno adeuda a las eléctricas entre 20.000 y 25.000 millones de euros –según las fuentes- por el denominado “déficit de tarifa” es decir, por la diferencia entre lo que cuesta realmente la energía y lo que pagamos ciudadanos y empresas. Y aquí no puede hablar de herencia recibida de Zapatero porque el sistema que reconocía la deuda a las eléctricas lo instauró Josep Piqué siendo Ministro de Industria del Gobierno Aznar. A esta situación se suma un auto del Tribunal Supremo difundido ayer en el que da la razón a Endesa e Iberdrola en su reclamación al Gobierno, porque la decisión de congelar la tarifa eléctrica el pasado mes de enero no cubre el desvío de costes previsto.

Las dos eléctricas no comentan este auto y señalan que las empresas recurren “de oficio” las decisiones del Gobierno, gobierne quien gobierne, que estiman no ajustadas a la realidad. Por otra parte, según ha podido saber El Plural de fuentes de la patronal eléctrica, las grandes compañías “no quieren peleas con el Gobierno, están muy preocupadas y prefieren arreglar el problema por las buenas”.

Gobernar es tomar decisiones
El Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, lo repite con vehemencia: Gobernar es tomar decisiones aunque sean duras y no gusten. Pues el pasado mes de enero prefirieron el electoralismo a gobernar. El Partido Popular sabía perfectamente cual era la situación energética española, entre otras razones porque las grandes eléctricas mantienen, desde siempre, excelentes contactos con el partido conservador tanto cuando está en la oposición como cuando gobierna. Y el PP y Rajoy sabían que tendrían que subir la luz.

Como informábamos recientemente, el “déficit de tarifa” ha ido creciendo de manera imparable y hasta la llegada de Miguel Sebastián al Ministerio no se aprueba un plan completo para atajarlo. Ese plan tenía tres patas: una parte de la deuda la asumirían las propias eléctricas, otra los ciudadanos con subidas en el recibo y la tercera el Gobierno central asumiendo, vía Presupuestos Generales del Estado, el costo de llevar la luz a Canarias y Baleares. Los dos primeros se cumplieron. El Gobierno de Zapatero aprobó importantes subidas de la luz en sus dos últimos años de Gobierno, lo que provocó durísimas críticas del entonces portavoz de Economía del PP, Cristobal Montoro ( ¡Ay las hemerotecas!). La última medida no se llevó a cabo porque los recortes presupuestarios llevaron a la entonces Vicepresidenta Económica, Elena Salgado, a no querer incluir ese gasto en los PGE.

El Partido Popular era absolutamente consciente de la situación económica y energética de España antes de llegar al Gobierno. El entonces Ministro de Industria, Miguel Sebastián, propuso al PP un “pacto de Estado” por la energía para poner orden en el sector, pacto rechazado casi entre burlas por Cristobal Montoro, el interlocutor designado por Rajoy para este tema.

El Ministerio niega “la quita” pero confirma subidas
El pasado martes informábamos en El Plural que existía –y existe- una enorme preocupación entre las eléctrica a que el Gobierno haga una “quita a la griega” de parte de lo que les debe por el déficit tarifario. Ese mismo día, el Ministro de Industria, José Manuel Soria, lo negaba en el transcurso de un foro organizado por el grupo empresarial de ultraderecha de Intereconomía. Pese a la negativa del Ministro, la posibilidad de la “quita” la están planteado importantes “pesos pesados” del Gobierno.

En esa misma comparecencia José Manuel Soria “no descartó” futuras subidas del recibo de la luz, y hoy lo ha confirmado en una rueda de prensa que ofreció en el Congreso de los Diputados. No queda otra, pero Soria tendrá que escuchar en el Parlamento exactamente las mismas frases que Cristobal Montoro dedicó al anterior Gobierno con la última subida del recibo.

Para entendernos en lenguaje muy básico: España no tiene fuentes de energía propias que satisfagan toda la demanda (el carbón, la hidráulica , la nuclear y las renovables) no cubren, ni de lejos, la demanda. Además la producción de energía es privada, la energía se compra y vende en un mercado libre pero como es un sector estratégico, el Estado se reserva la capacidad de actuar sobre “el tramo regulado” del recibo, que supone más o menos el 50% del total. De esta forma el Gobierno puede compensar subidas o bajadas de precio , pero como desde la “era Pique” la costumbre es que el Gobierno fuerce a la baja hemos acabado con una deuda, otra más, superior a los 20.000 millones de euros.

Una subida entre el 5 y el 17%
El precio de la luz se marca en las cuatro subastas que se celebran al año, coincidiendo más o menos con el inicio de las cuatro estaciones. Según sea la demanda energética y el precio de los carburantes (ahora en máximos históricos) se fija el precio del tramo libre, y luego entra en acción el Gobierno en el tramo regulado. Si bajan los precios de las materias primas el Gobierno puede congelar o bajar el recibo, si suben hacer cualquiera de esas dos cosas es una irresponsabilidad. Es así, y cualquier economista lo sabe, pero no sería una sorpresa que también de esto el Ministerio de Industria culpara a Zapatero.

Si el precio de la gasolina y el gasóleo están en máximos históricos, si el Estado adeuda a las eléctricas más de 20.000 millones que tiene que pagar y si además el Tribunal Supremo da la razón a las eléctricas, pues blanco y en botella.

El Ministerio de Industria se limita a decir que sus técnicos están estudiando la situación, el hermetismo es absoluto. Pero los cálculos realizados por distintas instituciones dan una subida del recibo de la luz del 5%, en el mejor de los casos para los ciudadanos, y hasta de un 17% en el peor.

Con una subida del 5% tan solo se cubriría la desviación adicional del déficit eléctrico para el año 2.011. En el auto del Supremo se considera que los actuales peajes de acceso no son suficientes para hacer frente al déficit de 1.500 millones de euros previsto para este año, y solicita al Ministerio de Industria que “complemente” dichos peajes. Eso significa un incremento adicional al 10% de tramo regulado que aplicó el Gobierno en enero. Para entendernos, ahora toca la subida que debió hacerse en enero más la que toque en la subasta que se celebrará a finales de marzo. Y en conclusión, Rajoy subirá la luz en abril sí o sí.