El nuevo Presidente griego, Alexis Tsipras, pronunció esta mañana su primer discurso oficial en el que ratificó cuales será sus primeras medidas: renegociar la deuda, subir el salario mínimo, reabrir la televisión pública y garantizar luz a quienes no pueden pagarla. Nada que no hubiera prometido. La victoria de Syriza el pasado domingo ya hizo caer la bolsa griega, no así el resto de bolsas europeas que mantuvieron el tipo el lunes y el martes. Pero desde este miércoles las cosas pintan peor y el discurso del Presidente griego ha desatado el pánico en la bolsa y entre los inversores.

Prima en niveles de 'Default'
La prima de riesgo griega ha llegado a superar los mil puntos básicos y se considera que un país está en quiebra y suspensión de pagos cuando sobrepasa la barrera de los 600 puntos. La bolsa de Atenas ha caído un 8% arrastrada por los bancos que llegan a perder hasta un 20%. Hay bancos, como National Bank, que han llegado a caer un 28% y el bono griego a diez años cotizaba a media mañana por encima del 10% de interés. El mundo financiero griego ha entrado en estado de pánico porque tan solo 48 horas después de la victoria de Syriza la bolsa griega acumula unas pérdidas de 5.000 millones de euros y la fuga de capitales es tremenda.

¿Qué ha desatado el pánico?: parar las privatizaciones
El programa electoral de Syriza era conocido, por tanto inversores y gobiernos sabían que Tsipras mantendría la tesis de renegociar la deuda (no impagarla), combinada con la aprobación de medidas sociales urgentes para un país en el que en cinco años de crisis se ha enviado a un tercio de su población directamente a la pobreza más dura. Por tanto ¿Qué ha dicho hoy el presidente griego para desatar el pánico? pues ha anunciado que paraliza todo el proceso de privatizaciones de empresas públicas que ya estaban en marcha. Ello indica dos cosas, una que la inseguridad jurídica es total para cualquier inversor, dado que el mensaje es que si alguien -chino, ruso o americano- ha invertido en comprar empresas que antes eran públicas lo ha perdido todo. Grecia no tiene dinero para devolverles lo invertido. En segundo lugar lo que se anuncia es que la única manera que tiene Tsipras de crear empleo es con más funcionarios en un país que tiene el doble de funcionarios por habitante que España. La pregunta es obvia ¿De dónde va a sacar el dinero Grecia para pagar a los funcionarios? porque a día de hoy Grecia para poder pagar sus exiguas pensiones y salarios públicos no tiene dinero y se lo tiene que pedir a la troika.
Tsipras ha lanzado un pulso y ya tiene la respuesta.