“Cuatro años después del inicio de la crisis financiera internacional, los problemas de confianza en el sector financiero y de restricción de crédito persisten”. Esas son exactamente las palabras con las que se inicia el preámbulo del decreto-ley de saneamiento del sector financiero, en vigor desde el sábado día 4, y que son rigurosamente falsas, ya que la crisis de la que habla estalló el 15 de septiembre de 2008, cuando quebró el banco norteamericano Lehman Brothers. Los cuatro se cumplirán, pues, dentro de más de siete meses.


Los datos no engañan
La insistencia del PP, ya desde que estaba en la oposición, en su intento por demostrar que la crisis había estallado antes de las elecciones generales que volvió a ganar el PSOE el 9 de marzo de 2008, choca con los datos estadísticos. Tanto con los del Banco de España como con los del Banco Central Europeo, que demuestran que a lo largo de 2008 la actividad económica y el grifo de los bancos para dar créditos apenas se resintieron hasta después de la quiebra de Lehman Brothers.


Hogares europeos
Según los datos del Banco Central Europeo, por ejemplo, durante el segundo trimestre de 2008, cuando según el preámbulo del decreto-ley ya había comenzado la crisis, el conjunto de los hogares de la eurozona lograron préstamos bancarios nuevos por valor de 108.000 millones de euros, cifra que suponía más del doble de los 53.000 millones concedidos en el primer trimestre de aquel mismo año. Sin embargo, en la segunda quincena de septiembre se produjo una súbita ruptura que se acentuó en el cuarto trimestre. En todo 2009 la banca de la eurozona concedió préstamos por menos de la mitad que en el conjunto de 2008 y en 2010 y 2011 las cifras han seguido cayendo.


Crédito empresarial
Si lo que se miran son los datos de las empresas y su relación con los préstamos bancarios, en 2008 todavía consiguieron que las entidades financieras les prestaran 621.000 millones de euros más en el conjunto de la eurozona. Eso sí, en el cuarto trimestre del año, después de la quiebra de Lehman Brothers, la cifra de créditos nuevos cayó hasta los 107.000 millones frente a los 255.000 millones del mismo trimestre del año anterior. Tras este súbito cambio de tendencia, la crisis se instaló definitivamente en el flujo de dinero hacia el sector empresarial europeo en 2009, año en el que esas mismas compañías devolvieron a la banca 13.000 millones más de los que recibieron. Fue entonces, y no antes, cuando se cerró del todo el grifo.


En España, igual
Para las cuentas españolas, según las estadísticas obtenidas por el Banco de España de las cuentas internas de los bancos y cajas, el crédito nuevo a las empresas en 2008 creció durante los cuatro trimestres de 2008. Fue en 2009 cuando los empresarios, al igual que en otros países de la eurozona, devolvieron más dinero a la banca del que consiguieron prestado. Y por lo que respecta a los hogares, el dinero prestado también creció en todos los trimestres de 2008, hasta sumar un aumento global en el año de 17.000 millones, para experimentar una caída neta de 6.000 millones en 2009, porque también las familias devolvieron más de lo que recibieron.


Insistencia del PP
El propio expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha reconocido (lo hizo por última vez este fin de semana en el congreso socialista de Sevilla) que se equivocó en reconocer la crisis más tarde de cuando había comenzado, lo que a su vez retrasó las medidas más contundentes a junio de 2010. Aún así, el PP, ahora en el Gobierno, continúa empeñado en echar hacia atrás la fecha del inicio de la crisis financiera, cosa que ya hizo con profusión en la campaña electoral de marzo de 2008, pero que ahora, ya en el poder, no le hacía ninguna falta y mucho menos dejarlo por escrito en el BOE.