El presidente del Gobierno Mariano Rajoy durante el debate sobre el estado de la nación en el Congreso de los Diputados. EFE El presidente del Gobierno Mariano Rajoy durante el debate sobre el estado de la nación en el Congreso de los Diputados. EFE



“Hay vida después de la crisis”, dijo Mariano Rajoy en su intervención en el Debate del Estado de la Nación en el que se esforzó por dibujar un escenario esperanzador. Lo que no dijo es cuándo llegará el después, porque según los pronósticos de Bruselas todo pinta más negro que negro. El paro llegará a los 6,5 millones de parados y rozará el 27%, según los pronósticos dados a conocer este viernes por el vicepresidente de la Comisión y titular de Economía, Olli Rehn.

No tiene visos de que la situación del paro vaya a mejorar, a pesar de los discursos optimistas de Rajoy y las estadísticas cocinadas por Fátima Báñez, ministra de Empleo. Su reforma laboral, lejos de ayudar a salir del atolladero está poniendo más palos en la rueda.

El 10,2% de déficit
Olli Rehn dejó entrever que relajará el ritmo de reducción del déficit impuesto al Ejecutivo de Rajoy porque, según dijo, se dan las dos condiciones necesarias: que el país ha cumplido con los compromisos en términos de déficit estructural, aunque se ha visto que también aquí el presidente del Gobierno no dijo toda la verdad, y que la evolución de la economía sea peor de lo esperado. Rajoy aseguró en el debate que el déficit de 2012 se situó por debajo del 7%, pero no añadió que la cifra fue realmente del 10,2% si se tienen en cuenta las ayudas a la banca, que han incrementado en 3,2 puntos -casi 32.000 millones de euros- el desfase presupuestario.

El alarmante incremento de la deuda pública
Otro dato alarmante que arrojan los pronósticos de la Comisión Europea es el nuevo aumento de la deuda pública, que superará en 2014 el 100% del PIB y hará que España se sitúe en un peor nivel que la media europea en uno de los indicadores de los que aún podía presumir. En los últimos cinco años, el endeudamiento público del conjunto de las administraciones públicas habrá aumentado en alrededor de 500.000 millones.

400 millones de euros al día
Según datos del Banco de España, citados por Cinco Días, la deuda pública cerró el año 2012 en 882.339 millones de euros. El nivel de pasivo -a falta de conocer la cifra definitiva del PIB nominal- superó el 83% del PIB. Hay que remontarse a los años 1910-1912 para encontrar cifras similares.

La deuda pasó de 736.468 millones en 2011 a 882.339 millones en 2012. Un incremento de 145.871 millones o, lo que es lo mismo, 400 millones de euros al día. Estas cifras estratosféricas ilustran la situación excepcional que atraviesan las finanzas públicas. Por un lado, la Administración gasta más de lo que ingresa y debe recurrir a los mercados de deuda para cubrir esa diferencia.

El peso del pago a proveedores
El plan de pago a proveedores que puso en marcha el Gobierno -del que se ha mostrado tan orgulloso- para saldar la deuda comercial de ayuntamientos y comunidades supuso casi 28.000 millones más de deuda. Y el rescate bancario procedente de Bruselas y articulado a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), sumó casi 40.000 millones adicionales. Buena parte de este importe se recibió en diciembre, mes en que la deuda pública se incrementó en 52.068 millones. Nunca antes se había generado tanto volumen de pasivo en un solo mes.

14,2 puntos del PIB
Es alarmante el rápido crecimiento del endeudamiento. En un solo año, el nivel de pasivo ha aumentado en 14,2 puntos de PIB (del 69,3% del PIB al 83,5% del PIB).

"Diré siempre la verdad a los españoles"
En septiembre de 2011, cuando Rajoy era líder de la oposición frente a un Gobierno socialista acosado por la crisis, y por el PP, el ahora jefe del Ejecutivo afirmó: “Tengo que decir que diré siempre la verdad a los españoles, porque España es una sociedad madura, que tiene derecho a saber lo que está ocurriendo”. Pero Rajoy, como en tantas cosas, no está cumpliendo con su palabra y peca del optimismo injustificado que tanto criticó a Zapatero.