Iberdrola continúa reforzando su presencia internacional en energías renovables con la adquisición de una nueva planta solar fotovoltaica en Italia. La operación permitirá a la compañía alcanzar los 400 megavatios (MW) de capacidad instalada en el país, consolidando su posicionamiento en uno de los mercados clave para su crecimiento en Europa.

La instalación, ubicada en la región de Lacio, cuenta con una potencia de 42 MW y ha sido adquirida al promotor local CCE Holding, una empresa internacional del sector renovable con sede en Austria. La planta entró en funcionamiento hace menos de seis meses y dispone de acuerdos de compra de energía a largo plazo (PPA, por sus siglas en inglés), lo que garantiza flujos de caja estables y previsibles para la compañía.

Con esta incorporación, la planta pasará a integrarse en el Complejo Etrusco de Iberdrola, que alcanzará una capacidad total de 174 MW. Este complejo incluye otras instalaciones como Montalto di Castro (23 MW), Tarquinia (33 MW), Montefiascone (7 MW), Limes 15 (33 MW), Limes 10 (18 MW) y Tuscania (18 MW), consolidando así una red de activos renovables estratégicamente distribuidos en la región.

Además, esta operación se suma al desarrollo del proyecto fotovoltaico Fenix, con 243 MW de capacidad, el mayor impulsado hasta la fecha por la compañía en Italia. Con todo ello, Iberdrola eleva su capacidad total de generación en el país transalpino hasta los 400 MW, reforzando su apuesta por el crecimiento en mercados europeos con marcos regulatorios estables.

La adquisición, que está sujeta a las condiciones habituales de cierre, se enmarca en el Plan Estratégico 2025-2028 del grupo, que contempla inversiones globales de hasta 58.000 millones de euros. De esta cantidad, 21.000 millones estarán destinados específicamente a proyectos de generación que cuenten con contratos a largo plazo, una fórmula que la compañía considera clave para garantizar la estabilidad de ingresos y la viabilidad de las inversiones.

Esta estrategia se centra en el desarrollo de tecnologías que fomenten la autosuficiencia energética y la competitividad, priorizando países con una sólida calificación crediticia y marcos normativos predecibles y atractivos para la inversión.

El movimiento en Italia se suma a otras operaciones recientes de la compañía, como la adquisición del parque eólico Ararat, de 242 MW, en Australia, o la incorporación de 650 MW de energía solar a su empresa conjunta con Norges. Estas iniciativas reflejan el impulso global de Iberdrola en el ámbito de las energías limpias y su apuesta por consolidar una cartera diversificada de activos renovables.

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