El presupuesto del Ministerio de Defensa para el año 2018 sube un 6,9 por ciento respecto al ejercicio anterior y supera los 8.000 millones de euros, según el proyecto de cuentas públicas presentado este martes en el Congreso por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. En la partida no está incluido el gasto en misiones de paz en el exterior, que se financian con cargo al Fondo de Contingencia. Es el tercer ministerio más beneficiado por el aumento del gasto público, por detrás de Hacienda y Fomento. El ministerio de Cospedal, además, está muy por encima del aumento del presupuesto en Sanidad (4,4%) y del de Educación (3,8%).

El ranking queda de la siguiente manera: Hacienda y Función Pública (+26,1% y +2,1% sin céntimo sanitario), Fomento (+11,7%), Defensa (+10,7% y +6,8% sin operaciones de mantenimiento de la Paz), Interior (+6,5%), Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (+4,4%), Presidencia y Administraciones Territoriales (+4,2%), Educación, Cultura y Deporte (+3,8%), Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (+3,5%), Economía, Industria y Competitividad (+3,5%), Justicia (+3,2%), Asuntos Exteriores y de Cooperación (+2,3%) y Energía, Turismo y Agenda Digital (+0,8%).

El departamento dirigido por María Dolores de Cospedal contará para este año con una dotación de 8.086,70 millones de euros, un 6,9 por ciento más que los 7.561,23 millones que gestionó en 2017. El grueso del presupuesto de Defensa corresponde a gastos de personal. En concreto, tienen este destino más de 4.400 millones de euros, un 55 por ciento del total; y se reservan otros 831 millones para atender los gastos operativos y de funcionamiento necesarios para la profesionalización de los militares. Además, se incluyen otros 413 millones para la formación del personal de las Fuerzas Armadas y más de 500 millones para el personal en la reserva.

Gasto en armamento

Otra importante partida son los programas especiales de armamento (2.164 millones), que están incluidos en las cuentas públicas después de que el Tribunal Constitucional rechazara su financiación mediante créditos extraordinarios a mitad de ejercicio. Esto hizo que el pasado año, la primera vez que se incluyeron en los PGE, el gasto se Defensa se disparara más de un 30 por ciento.

En el proyecto de Presupuestos, el Ministerio recuerda que estos pagos se realizan después de un "importante" proceso de reprogramación del coste que conllevan los denominados Programas Especiales de Armamento PEAs, que ha supuesto reducción de unidades, aplazamiento de entregas, renegociación de condiciones y venta de material. Cospedal tiene previsto invertir 10.000 millones de euros en programas de armamento en los próximos 15 años, como parte del compromiso adquirido con la OTAN, forzado por Donald Trump.

Las inversiones reales se encuentran por encima de los 2.600 millones, lo que supone un incremento del 18 por ciento respecto al ejercicio anterior. El Ministerio explica que con esta dotación se pretende atender las necesidades "más prioritarias" de los programas de armamento para dotar a las Fuerzas Armadas del material necesario para asegurar su funcionamiento.

Lo mínimo e imprescindible

El Ministerio de Defensa justifica que con estos 8.000 millones de euros se pretenden mantener las capacidades operativas "mínimas e imprescindibles" de las Fuerzas Armadas para cumplimentar las misiones y ejecutar los compromisos adquiridos tanto con sus socios internacionales como por la participación de España en grandes proyectos de armamento y material.

Según explica, su política tiene como principales objetivos la "mejora continua" de la captación y formación del personal militar y un proceso de transformación de las Fuerzas Armadas para mejorar su "eficacia".

Además, subraya el papel de España como "nación responsable y comprometida con la seguridad y la paz internacional", por lo que la política de defensa seguirá encaminada a "disponer de recursos humanos preparados y alistados, así como las herramientas y capacidades necesarias para hacer frente con eficacia a los riesgos y amenazas" de su entorno.

Habrá también una partida para divulgar la cultura de defensa en los colegios y en la sociedad en general, una polémica decisión, que impulsa la ministra con la finalidad de que la sociedad "conozca, valore y se identifique con su historia y el esfuerzo solidario y efectivo mediante el que las Fuerzas Armadas salvaguardan los intereses nacionales".