Una microempresa es el resultado final de un proyecto emprendedor que, no solo cuenta con un número reducido de trabajadores, sino que requiere una mínima inversión y poco espacio para desarrollar su actividad. Aun así, sus posibilidades de crecimiento y su rentabilidad pueden crecer hasta límites insospechados. Por eso, las microempresas son consideradas una buena opción de negocio y, en España, ya representan más del 90% del mercado.

Una pyme solo puede ser considerada microempresa cuando cuenta con hasta 10 trabajadores y su volumen de negocio no supera los dos millones de euros.

Ejemplo:

En declaraciones al programa 'Herrera en COPE', el propietario del negocio malagueño, Alberto González, simuló mostrarse sorprendido por la denuncia, aunque su interpretación del logo de ‘Pig Demont’ no parecía muy verosímil: "Me sorprende que este señor, con la cantidad de circunstancias personales, se preocupe por una microempresa malagueña. Dice que hemos copiado su imagen. Yo veo una caricatura de un cerdo, no le veo a él"”.

Ventajas y desventajas de las micropymes

Además de las características esenciales que las diferencian del resto de pequeñas y medianas empresas (número de trabajadores y balance económico) las micropymes cuentan con una serie de rasgos que las hacen especiales. Los positivos son su flexibilidad, las posibilidades de especialización y la personalización en el trato con los clientes. En el lado negativo, encontramos los problemas de financiación, los costes de logística y la dificultad de conseguir mayor peso de la marca.