Una pyme, según las características establecidas por la normativa de la Unión Europea, es una empresa formada por menos de 250 trabajadores y con un volumen de negocio anual inferior a los 50 millones de euros o con un balance general menor a 43 millones al año.

Con estas características como premisa y desde un punto de vista puramente semántico, cabe señalar que pyme es el acrónimo de pequeñas y medianas empresas, el término con el que se hace referencia a uno de los motores más importantes de la economía de un país y en el que, en la actualidad, también quedan englobadas las ya denominadas microempresas.

Ejemplo:

Las pequeñas y medianas empresas (Pymes) suponen uno de los sectores que más empujan en el desarrollo de la economía de un país. Este conglomerado agrupa, en muchas naciones, más de la mitad del total de sus empleados, lo que es una señal de hacia dónde se dirige la creación de los nuevos puestos de trabajo”.

 

Pyme: significado e implicaciones

La definición y el significado de las pymes vienen dados por los tres factores recogidos en la normativa europea: el número de trabajadores, el volumen de negocio y su balance anual. Solo cuando estos tres rasgos quedan dentro de los límites establecidos, un negocio puede ser considerado como pequeña o mediana empresa. En cifras, esto se traduce en:

  • Microempresa: compañías de menos de 10 trabajadores y con un volumen de negocio inferior a los dos millones de euros anuales.
  • Pequeñas empresas: hasta 50 trabajadores y con un cierre económico menor a los diez millones.
  • Medianas empresas: organización de menos de 250 trabajadores con un volumen de negocio inferior a 50 millones de euros.

 

Buena parte del tejido empresarial en España y en Europa responde al perfil de pequeña o mediana empresa y favorece el crecimiento anual de los estados miembros en términos no solo económicos.

 

Ventajas de las pymes

Antes de poner en marcha una empresa de pequeñas o medianas dimensiones o de lanzarse a la conquista de la gran empresa, se deben tener en cuenta los pros y los contras. Las ventajas de las primeras son claras:

  • Posibilidad de subvenciones y ayudas a las pymes. La falta de financiación suele ser uno de los principales problemas de las pequeñas y medianas empresas. Pero, debido a su importancia en la economía nacional, suelen ser objeto de importantes ayudas públicas.

Ejemplo:

Asegurar que las pymes disponen de los recursos necesarios para invertir en mejorar su competitividad es una de las prioridades del BEI. Por eso, nos complace firmar un acuerdo que, por su carácter innovador, muestra la firme voluntad del BEI de buscar nuevos caminos para que las ventajas de nuestra financiación sigan llegando pequeñas y medianas empresas”.

  • Trato más cercano con los clientes, hasta el punto de conocer al detalle las necesidades o gustos de cada cliente, y mayor especialización.

Ejemplo:

Estas han hecho la vida más fácil a las personas y también a muchas pymes ya que estas están ayudando a aumentar su competitividad. Porque gracias a estas aplicaciones las empresas pueden tener una mejor relación con sus clientes habituales y están ayudado a fidelizar a los nuevos”.

  • Mayor control de la marcha empresarial. Cuántos más trabajadores y procesos tenga un negocio más difícil es gestionarlo.
  • Mayor capacidad de reacción. Un cambio en el mercado o en la demanda, pueden obligar a las empresas a cambiar su visión de negocio. Con pocos trabajadores, las pymes pueden dominar esta readaptación a la nueva oferta.