¿Qué es beneficio neto?

Es la diferencia entre los ingresos y los gastos (amortizaciones, intereses, impuestos…) de una compañía. También puede considerarse como el resultado del ejercicio, sobre todo si lo relacionamos con la cuenta de resultados. En la práctica, es el dinero del que dispone la empresa después de hacer frente a todas sus obligaciones.

Beneficio bruto

No podemos confundir el beneficio neto con el beneficio bruto. El segundo es el resultado de una empresa antes de descontar amortizaciones e impuestos. Es la diferencia pura entre ingresos y gastos, es decir, entre los beneficios de la venta de productos y lo que cuesta producirlos.

Ebitda

Este acrónimo hace referencia al beneficio bruto de explotación antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones (Earnings before interest, taxes, depreciation, amortization). Sirve para medir el flujo de caja, la capacidad de obtener resultados de una actividad, sin tener en cuenta su aptitud de endeudamiento. Un ebitda elevado no es sinónimo, necesariamente de una buena gestión empresarial. Se debe analizar junto a otros parámetros para ofrecer resultados fiables.

Existe otro término parecido, el Ebit (Earnings before interest anda taxes) que sería el beneficio bruto de explotación más las depreciaciones y las amortizaciones.

Ejemplo:

En cuanto al beneficio bruto de explotación o ebitda, descendió un 7,4 % con respecto a los nueve primeros meses de 2016 y alcanzó los 3.140 millones de euros, teniendo en cuenta ya la venta del negocio en Italia aunque sin considerar Electricaribe, la filial colombiana”.  

 ¿Cómo se calcula el beneficio neto?

De manera muy simple, podríamos decir que el beneficio neto es la diferencia entre el beneficio bruto y los gastos fijos (personal, maquinaria, alquiler, impuestos, intereses…). El beneficio neto es la línea final de la cuenta de resultados.  

Ejemplo:

Iberdrola obtuvo un beneficio neto de 2.416,6 millones de euros en los nueve primeros meses del año, un 18,4 % más que en el mismo periodo de 2016, impulsada por el negocio internacional, la consolidación global de la brasileña Neoenergia y la fusión de Gamesa con la división eólica de Siemens”.