Hay gente sin vergüenza. José Antonio Gundín, el director de Informativos de TVE parece que es uno de ellos. Si no, resulta difícil explicar la rueda de prensa que ha realizado este lunes presentando la 'nueva' programación de los Servicios Informativos de la televisión pública. En la que para empezar, y de ello también ha presumido, ni siquiera hay novedades.

Dime de qué presumes...
Y nos referimos en lo de sin vergüenza, sin cortedad, al comentario con el que ha venido a concluir su presentación introductoria.

A pesar de la que está cayendo en la redacción de Torrespaña, donde se han vivido situaciones sin precedentes por el enfado de los profesionales ante la manipulación de las noticias y la presión personal que viven, y que ha incluido desde notas del Consejo de Informativos a sentadas ante los despachos, José Antonio Gundín no ha tenido reparos, como decimos, en acabar subrayando que "es nuestra obligación informar con el sello de TVE: rigor, pluralidad, independencia y credibilidad".



Y por si la frase no quedaba bien rematada, ha añadido sobre su labor: "Honestidad puesta al servicio de los ciudadanos". Y ahí lo ha dejado. En 'su' redacción la mayor parte de los periodistas se han quedado boquiabiertos ante la desfachatez.

Escondiéndose detrás de los rostros 'de siempre'
Claro, que aún más les ha indignado lo que ha sucedido a partir de este momento. Los periodistas presentes, que no se han sumado a la clac, han preguntado una y otra vez al director de Informativos por las acusaciones de manipulación y su lógica consecuencia, la caída de las audiencias. Y la salida que ha encontrado Gundín ha sido parapetarse en las caras veteranas que le rodeaban, a las que ha hecho directamente cómplices de las manipulaciones.

Había reiterado y defendido el mantenimiento de las mismas caras en telediarios y programas de informativos, como Los Desayunos o Informe Semanal, y en ese sentido ha venido a preguntarse cómo gente como Ana Blanco o María Casado o tantos informadores veteranos podrían ser manipulados: "Los telediarios no los hago yo solo -ha dicho-... ¿De verdad alguien puede creer que se puede manipular a profesionales como si fueran títeres? Yo, francamente, no lo creo". Y cargando el asunto, ha señalado a los presentadores que estaban sentados a su lado... "Tenemos aquí lo mejor o parte de lo mejor de esta casa ¿créeis que se dejarían manipular? Evidentemente, no".

El silencio y la continuidad de esos presentadores en 'esta TVE' es su responsabilidad, pero la respuesta a la pregunta de Gundín está en la contestación que tiene en la propia redacción, hasta el punto de que ha tenido que crear lo que en Torrespaña se conoce como 'redacción paralela'. Los fieles, que cumplen órdenes sin preguntar, y a los que ha tenido que defender: "No estoy orgulloso del recibimiento que se le dio a los nuevos -ha dicho-. Son gente que viene a sumar, no a restar".

Ana Blanco... María Casado y los demás presentadores veteranos que siguen poniendo la cara en estos informativos ¿acaso se dejarían manejar?, se ha preguntado Gundín. Captura TVE



Unos comentarios, en fin, que  aún parecen más graves si se tiene en cuenta que Gundín no ha tenido ningún pudor en 'lavarse las manos' en el asunto de la manipulación: "Soy el primer empeñado en que no se produzca", ha dejado caer.

Un director de Informativos 'escondido', que esconde a otro
Esta era la primera comparecencia en nueve meses, desde que tomó posesión, de José Antonio Gundín ante los periodistas. No ha utilizado el plasma para hablar con los periodistas, pero el oscurantismo, que los periodistas especializados le han echado en cara, lo ha explicado diciendo que "mi función es estar en la sala de máquinas, no en el escaparate".

Eso sí, ha aceptado las críticas que, ha dicho, "asumo con naturalidad".

Por cierto, entre las caras de los informativos a los que ha dado paso Gundín, en Torrespaña no ha pasado desapercibido el hecho de que ocultara a su antecesor, Julio Somoano, ausente en todo el acto. Y eso a pesar de que el exdirector de informativos va a seguir presentado el que va a ser, en un año tan clave como éste, el único programa de debate de la cadena (después del megafracaso de Buruaga).

Las malas audiencias no son por la manipulación, son por los programas
Y ya puesto a despejar balones, José Antonio Gundín también ha encontrado en otro sitio las razones para explicar las malas audiencias, más alejados de los informativos de las televisiones públicas que nunca antes: la culpa no está en la pérdida de credibilidad de los telediarios, está en los fracasos de los programas.

"No quiero echar balones fuera -ha dicho mientras daba el patadón al asunto-, pero un telediario que empieza en un 7% y termina con un 14% es un telediario que interesa y tiene credibilidad. Bueno, pues estos son los telediarios de TVE: dejan más audiencia de la que reciben". En la dirección de Programas, sus compañeros de dirección de la RTVE, sin duda le habrán agradecido el comentario. E igual, en consecuencia, le preguntan por qué sus audiencias están incluso por debajo de las que le dejó Somoano, al que esconde.