Han ido dando fechas, atrasando el momento.., pero al final todo indica que será el próximo 23 de octubre, coincidiendo con el 24º aniversario del lanzamiento del periódico, cuando Pedro J. añadirá una 'joya' a la 'corona' que se pone cada día: 'El Mundo' lanzará una edición vespertina en 'Orbyt' que tiene el nombre tentativo de 'El Mundo de la Tarde', y que estará reservada para suscriptores. Esta edición tendría información y análisis exclusivos, que no se recogerán en 'elmundo.es' y que justificarían su cobro, y que pretendería ser "una actualización con las noticias de la mañana" del periódico de papel.

Pedro J. Ramírez, una carrera hacia adelante sobre las piernas de una redacción cada vez más agotada Pedro J. Ramírez, una carrera hacia adelante sobre las piernas de una redacción cada vez más agotada



Una empresa "en situación de disolución"
Un intento más de innovar para 'sobrevivir'. Con un inconveniente para la redacción, que el nuevo producto tiene que salir 'con los viejos trabajadores'. O más exactamente, con menos trabajadores. "La redacción está exhausta, desmotivada, harta... Porque el nuevo lanzamiento llega justo cuando acaban de producirse más despidos y un recorte de sueldos".

Conviene echar un ojo atrás en este momento sobre la situación financiera de Unidad Editorial, la empresa editora de 'El Mundo', además de 'Marca', 'Telva' y 'Expansión'. "Su situación económica es técnicamente de disolución", así de contundentemente se lo explicaba a ELPLURAL.COM alguien que conoce bien la empresa, sus cuentas y sus movimientos laborales en los últimos años. Quizás no peor que la de PRISA, que tiene una deuda igualmente brutal, por encima de los 3.000 millones de euros y por lo que está ultimando, como les hemos contado, la venta a Telefónica de un paquete mayoritario de Canal +. Pero con una sustancial diferencia: mientras la editora de 'El País' tiene su deuda en manos de bancos, la de la editora de 'El Mundo' depende íntegramente de los bolsillos de los italianos del Grupo RCS, que poseen más del 90% del capital.

Ampliación de capital a cambio de reducción de nóminas y plantilla
O lo que es lo mismo, cada vez que hay que 'salvar' el proyecto editorial que dirige Pedro J. Ramírez, quienes tienen que poner dinero son los mismos. La última vez fue este mismo año, cuando ante la quiebra técnica de Unidad Editorial, RCS se vio obligada a realizar una nueva ampliación de capital. En esta ocasión de 400 millones de euros.

Algunos de los socios de RCS, nos han hablado por ejemplo de Benetton, se resistieron a aceptar esta nueva ampliación y pusieron una condición para aprobarla: Unidad Editorial debía reducir drásticamente su costo laboral. En concreto, debía reducir en 13 millones de euros la nómina. O lo que es lo mismo, reducir los sueldos y, una vez más, su plantilla. Hacía sólo un año, el diario había protagonizado un nuevo ERE.

La amenaza de un convenio a la baja
La decisión provocó que el pasado mes de julio se iniciara una negociación de una dureza como no se conocía en esta empresa. Después de muchas tensiones, un rechazo por parte de la redacción en referéndum del primer acuerdo entre sindicatos y empresa, y una gestión de última hora del propio Pedro J., las partes acordaron un plan según el cual se aprobaba el despido, en condiciones favorables dada la actual legislación tras la reforma laboral del Gobierno del PP, que para la mayor parte de los casos consistió en una indemnización de 45 días por año, más una prima de 5.000 euros, y un preaviso de 15 días.

Pero el acuerdo presentaba 'una cara' menos amable para los que se quedaban: se aprobaba una rebaja de salarios en lo que queda de 2013, el tiempo de vigor del presente convenio, y que afectaba de manera gradual a todos los trabajadores con sueldos superiores a 25.000 euros brutos anuales en una escala entre el 3% y el 13,25%. La empresa además, aunque garantizaba el empleo hasta el próximo 31 de marzo de 2014, advertía que el nuevo convenio que se negociará "se ajustaría a la nueva situación económica..., es decir, nos advertían que rebajarán más los salarios", cuenta a este periódico una de las personas implicadas en la negociación.

"El ambiente es malo..., estamos agotados"
Al final, cuando esta misma semana se ha cerrado el proceso, del grupo han salido 108 trabajadores, de ellos 23 directamente de la redacción de 'El Mundo'. Quizás puede dar idea del ambiente que se vive en la redacción, y de la situación de fragilidad laboral que viven los periodistas en este momento, que la empresa tuvo que vetar a nueve personas que querían marcharse ante el temor de "lo que se les puede venir encima en marzo, cuando se acabe la garantía de mantenimiento de empleo y con una reducción drástica de sueldos en el horizonte". Al tiempo que se producían estos 'vetos', también se 'abrió la puerta' a seis de los más veteranos miembros de la redacción que no habían mostrado su deseo de irse; el caso más comentado de estos 'despedidos forzosos' el del director adjunto Julio Miravalls.

El resultado final es que una empresa que hace sólo 5 años llegó a tener 2.200 trabajadores, cuenta en este momento con 1.350, es decir 850 menos, y a los que se pide que realicen más productos.

"El ambiente es malo... Nos han asegurado que este nueva edición 'vespertina' no significará más trabajo para la redacción, que un pequeño equipo de edición será capaz de hacerse cargo, pero nadie se lo cree -nos dice un redactor-. Y esto te lo dicen al tiempo que te reducen la plantilla, te rebajan el sueldo y te anuncian que van a negociar un nuevo convenio a la baja". Los redactores, que antes hacían su trabajo solo para 'el diario en papel', trabajan desde hace tiempo también para el digital, elmundo.es, dejan crónicas, incluso grabadas, para Orbyt, y ahora tienen en el horizonte este nuevo 'invento' de Pedro J. Ramirez, se quejan de agotamiento físico y de desmotivación. "Mientras -se quejan- vemos cómo en la plantilla empiezan a proliferar los becarios a los que se pagan 400 euros mensuales, como forma de compensar la pérdida del 'capital humano'... Pedrojota habla de que 'el futuro' empezará ahora, pero el que nos ofrece es el de más trabajo con menos salario..., no vemos razones para celebrarlo".