La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, llevaba días en silencio tras la tragedia de Adamuz (Córdoba), en términos políticos. Más allá de las condolencias, llamaba la atención que la lideresa regional no arremetiera contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, o el ministro de Transportes, Óscar Puente, cuando sí lo habían hecho el líder de Vox, Santiago Abascal, o el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo.

Es de justicia detenerse en la consonancia que han mantenido las administraciones, independientemente del color, desde el minuto cero; y parecía que la administradora primera de Sol iba a dejar por una vez a un lado su modus operandi habitual y hacer lo mismo.

Sin embargo, el pasado jueves la lideresa ‘popular’ rompía definitivamente con la tregua entre izquierda y derecha al dictaminar, en primera instancia, que “subes a unos trenes que no sabes en qué circunstancias se encuentran” y apuntar directamente contra la formación mayoritaria de la coalición.

Después de acusar al propio Sánchez de “meter los problemas debajo de la alfombra”, anunciaba un funeral de Estado “cuanto antes” en Madrid, en la catedral de La Almudena, de carácter religioso. Esto provocaba la polémica en dos direcciones, la primera es que este tipo de funerales suelen ser laicos, como lo fue el de las víctimas de la DANA; y lo segundo y aún más reseñable, es la potestad con la que la política conservadora hace esto cuando Madrid no fue el epicentro del accidente. De hecho, el funeral de Estado tendrá lugar en Huelva.

"Le ensuciaría muchísimo"

El anuncio de Ayuso no ha sentado bien en otras víctimas, como las de las residencias. La portavoz de Marea de Residencias, Carmen López, expresa en conversación con ElPlural.com que la responsable autonómica solo persigue su “minuto de oro; de gloria”. “No lo quiere con las residencias porque le ensuciaría muchísimo”, evidencia, apuntando que “nunca ha habido si quiera mención especial para ellas”.

A la pregunta de si esperan algún tipo de funeral u otro homenaje en algún momento, sentencia que no. “A Ayuso ni está si se la espera. Lo que sí esperamos que haya es Justicia, y vamos a seguir porque así sea”, concluye. En un tono similar se ha pronunciado, Rosa Álvarez, que da voz a damnificados por otras catástrofes como la DANA.

“No puede ser que impere la ley del silencio y del miedo a pedir responsabilidades. Debemos saber qué ha pasado con el accidente y en frente tenemos a un gobierno que no invierte, entregado el rodillo para el independentismo vasco y catalán, sometido a un chantaje y no invirtiendo en el resto de España”, definía con todo la política del PP, a pesar de que desde Gobierno y Junta han ido dando pormenores desde la cautela que requiere lo delicado de la situación.

El PP, por su parte, respalda la decisión. La portavoz de los conservadores en el Congreso, Ester Muñoz, indicaba que ha habido fallecidos madrileños y que cualquiera tiene derecha a anunciar un funeral de Estado. “No sé a quién le puede parecer mal que haya una misa por las almas que han perdido la vida (…) A mí no me parece ni bien ni mal, no es excluyente. Seguro que en muchos sitios también los hay”, remitía.

El Gobierno no entra al cuerpo a cuerpo

Puente, que mantiene que no va a entrar en el cuerpo a cuerpo político, ha aseverado en las últimas horas no extraer conclusiones precipitadas ni favorecer el miedo colectivo. Acentuaba que las responsabilidad deben ser asumidas por quienes contribuyeron “por acción u omisión”.

“Yo hago lo máximo que puedo y doy lo máximo de mí mismo para que las cosas funcionen (…) Y si ha habido algún fallo lo examinaremos y las responsabilidades, las que sean necesarias. Pero yo no estoy en eso, estoy fundamentalmente en ofrecerle la verdad a las familias y en obtenerla también para aprender”, definía.

Ayuso mantiene que el funeral “es el mejor homenaje que se le puede hacer” a las víctimas y se refería al “dolor compartido por todos los españoles”. “Había personas de todos los rincones de España, especialmente andaluces, pero que ese dolor es compartido por todos los españoles y queremos estar cerca de las familias, de los heridos y de los fallecidos (…)”, emplazaba.

“No creo que esto se pueda dividir por 17 regiones o como si fuéramos 17 Estados, 17 naciones. Somos un pueblo que está ahora mismo profundamente dolido por lo que ha pasado y por eso lo voy a solicitar, para que tengan su homenaje también para todos desde la región y desde la capital de España. Creo que las familias necesitan también consuelo, acompañamiento y el resto de los ciudadanos, porque esto le ha dolido a todos”, añadía, con unas declaraciones que ni siquiera aprueba el presidente de la Junta, Juanma Moreno Bonilla.

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