Un año después de la polémica que suscito el uso para ocio personal que Isabel Díaz Ayuso dio al chalet de Rascafría, la presidenta madrileña ha vuelto a copar el foco mediático este verano, generando todavía más controversia, tras destapar la prensa española que la Comunidad de Madrid adquirió un ático de más de seis millones de euros en el barrio de Chamberí. Un inmueble que, según se argumentó por parte del Gobierno regional tras salir a la luz este asunto, iba a ser usado de manera provisional como oficina para la líder del Ejecutivo. Una compra que provocó numerosas críticas tanto por no haber sido incluida en el portal de transparencia, como por el tipo de espacio que se adquiría para uso institucional, ya que el piso no podía dedicarse a ello debido a las normas de urbanismo.
Todo ello, sumado a que también se conoció que la vivienda en la que Ayuso convivía con su pareja, Alberto González Amador, había sido puesta a la venta tras la compra del ático, provocó un intenso debate en el que aparecieron numerosas preguntas que, durante todo el verano, la presidenta madrileña se ha negado a contestar.
No solo interrogantes han aparecido en torno a este inmueble, sino que también el escenario político se ha intensificado de manera especial, llegando a apuntarse en la prensa durante estas semanas que la posición de Ayuso en el Partido Popular se ha visto muy condicionada por este asunto. A lo largo del verano, los periodistas han intentado en múltiples ocasiones hallar la manera de preguntar a la presidenta madrileña por este ático, buscando, así, respuesta a distintas preguntas que quedan por responder. Sin embargo, la popular ha reducido a mínimos su agenda con los medios, eliminado el turno de preguntas y se ha escudado de manera constante en la crisis migratoria de Ceuta para escapar de este tema. Ahora bien, esta actitud no solo parece que le está perjudicando entre los votantes de la oposición, sino que los propios partidarios del PP muestran descontento.
Más de un 20% de los votantes del Partido Popular no creen que el ático fuera para uso administrativo
Una encuesta de GAD3 para ABC refleja que la polémica por la compra de un ático de lujo por parte de la Comunidad de Madrid ha generado importantes dudas entre la población sobre el verdadero destino del inmueble. El 48% de los españoles considera que el ático no fue adquirido exclusivamente para uso administrativo.
La Comunidad de Madrid adquirió en abril de 2026, a través de la empresa pública Planifica Madrid, un inmueble en Chamberí por 6,3 millones de euros. La justificación oficial fue que serviría temporalmente como oficina y espacio de reuniones para Ayuso mientras se rehabilitaba la Real Casa de Correos. El Ejecutivo madrileño negó que el inmueble fuera a utilizarse como residencia privada.
Sin embargo, las explicaciones ofrecidas por el Gobierno regional no convencen a una mayoría. El 60% considera insuficientes las justificaciones dadas por Ayuso y su equipo para explicar el gasto de fondos públicos en un inmueble de lujo. Incluso entre los votantes del PP existe división, pues un 37% cree que no se han ofrecido explicaciones adecuadas.
En relación a este asunto, son los votantes de Sumar los que se muestran más críticos con la razón de la adquisición, ya que es un 88% el que cree que se utilizaría para usos personales. Además, resulta curioso, también, que hasta un 34% de los votantes de Vox consideren que no se trató de una compra exclusivamente para convertir el inmueble en despacho temporal.
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