La formación de Más Madrid ha solicitado establecer cupos de acceso en “enclaves turísticos de alta presión”, tanto de carácter cultural como natural, junto con un sistema de monitorización periódica. La propuesta se recoge en una Proposición No de Ley (PNL) registrada en la Asamblea de Madrid, en la que plantean el desarrollo de una Estrategia Autonómica de Gestión de Capacidades de Carga y Flujos Turísticos, basada en “estándares técnicos internacionales y en principios de gestión adaptativa”.
La Comunidad de Madrid se ha consolidado como uno de los "principales destinos turísticos de España y de Europa", algo que plantea un "debate de política pública", la "necesidad de gestionar el crecimiento turístico". Por esta razón, la formación liderada por Mónica García ha querido presentar esa propuesta. "La evidencia académica y la práctica internacional muestran que la gestión de capacidades de carga no implica limitar arbitrariamente el turismo, sino ordenar flujos, establecer estándares y aplicar herramientas de gestión adaptativa basadas en indicadores", ha afirmado la formación regionalista.
Han destacado que la Alhambra de Granada funciona con límites anuales y cupos por franjas horarias, mientras que el Museo del Prado, que recientemente ha planteado una reorganización de flujos tras alcanzar cifras récord, demuestra que la regulación no reduce el atractivo, sino que mejora tanto la conservación como la experiencia de los visitantes. En el caso de la Comunidad de Madrid, han señalado que ya existen experiencias parciales de gestión, como el sistema de cupos del Hayedo de Montejo o la regulación de accesos en La Pedriza durante los periodos de mayor afluencia.
Asimismo, para poder poner en marcha esta iniciativa han explicado varios pasos a seguir: identificar y declarar formalmente los enclaves turísticos de alta presión en la región, incluyendo espacios naturales y culturales, para que cuenten con un Plan específico de Capacidad de Carga. Tras ello llegarían mecanismos como reservas por franja horaria, cupos dinámicos y regulación de grupos organizados cuando "técnicamente proceda"; y planes específicos de movilidad sostenible. Como parte de este plan piden crear un Fondo autonómico de conservación y gestión de Visitantes, destinado a mantenimiento, restauración ambiental y patrimonial, señalización y mejora de infraestructuras asociadas a la gestión de flujos.
Accesibilidad en el transporte
Además, Más Madrid ha reclamado la adaptación de más de 450 paradas de autobús en 110 municipios de menos de 20.000 habitantes de la Comunidad de Madrid para garantizar que sean “realmente accesibles” para las personas con discapacidad. La diputada Paz Serra ha trasladado esta demanda en la Comisión para las Políticas Integrales de la Discapacidad de la Asamblea, donde ha instado al Gobierno regional a adoptar medidas que aseguren el derecho a la movilidad de este colectivo.
La formación ha denunciado problemas especialmente en el transporte interurbano, donde las rampas continúan generando incidencias. Según Serra, las quejas se han incrementado en zonas como Alcorcón y el corredor de la A-5, mientras que en municipios como Buitrago de Lozoya o la Sierra Norte las plataformas elevadoras presentan fallos frecuentes. También ha señalado obstáculos físicos en paradas, como en Arganda del Rey, donde elementos urbanos dificultan el uso de rampas en la línea 312.
Desde el Consorcio Regional de Transportes de Madrid, su director gerente, Pablo Rodríguez, ha defendido que el sistema avanza hacia un modelo “plenamente inclusivo”. Ha asegurado que todos los autobuses son accesibles y que los interurbanos cuentan con rampas automáticas y manuales sometidas a inspecciones. Además, ha destacado mejoras en Metro, cuya accesibilidad ha pasado del 60% al 72%, con el 100% del Metro Ligero y los grandes intercambiadores ya adaptados.
Pese a estos avances, Más Madrid insiste en que aún existen carencias importantes. Serra ha advertido de que muchas estaciones consideradas accesibles no informan en tiempo real del funcionamiento de los ascensores, lo que puede dejar a los usuarios atrapados. También ha subrayado que las obras en infraestructuras como la estación de Santiago Bernabéu deben responder a las necesidades de toda la ciudadanía y no solo a criterios técnicos.