La manera en la que la líder del Ejecutivo madrileño ha gestionado su visita al municipio de Villa del Padro este lunes ha provocado los reproches de Más Madrid, al entender la formación política que ha habido una nueva limitación de la libertad de prensa por parte de Isabel Díaz Ayuso.
La presidenta de la Comunidad de Madrid se desplazaba esta mañana hasta esta localidad para visitar las distintas explotaciones agrarias que se han visto afectadas por los incendios que en las últimas semanas han azotado a la sierra madrileña. Una cita en la cual Isabel Díaz Ayuso sí ha intervenido ante los medios de comunicación para hacer balance de la situación que ha quedado tras el paso de las llamas y comunicar distintas acciones que se están llevando a cabo para ir tratando de contrarrestar los daños que ha dejado el fuego. No obstante, en esta intervención ante la prensa la líder del Ejecutivo madrileño no ha otorgado turno de preguntas a los periodistas, algo que no ha sentado especialmente bien a Más Madrid, formación política que entiende que con esta acción Ayuso ha limitado el ejercicio de la libertad de prensa en un intento de evitar ser preguntada por la polémica que ha despertado tanto la compra de un ático por parte de la Comunidad de Madrid, como por la cercanía en el tiempo de la puesta en venta del piso de Alberto González Amador, su pareja.
"El viernes echaba la bronca a la prensa por preguntarle por el aticazo. Hoy ha vetado las preguntas a la prensa para que no descubramos quien le paga la vida de ricachona", aseguraba Más Madrid en la red social 'X', cargando contra el hecho de que Isabel Díaz Ayuso haya convocado a los medios de comunicación para una intervención pública en la que no ha permitido preguntas.
El viernes echaba la bronca a la prensa por preguntarle por el aticazo.
— Más Madrid (@MasMadrid__) August 10, 2026
Hoy ha vetado las preguntas a la prensa para que no descubramos quien le paga la vida de ricachona. https://t.co/0shWKAeDKf
Se trata este de un modelo de convocatoria de prensa que no despliega únicamente la presidenta madrileña, sino que también ha sido usado en otras ocasiones por otros presidentes autonómicos del Partido Popular. Una de las polémicas más sonadas en lo referido a este asunto la protagonizó Juan Manuel Moreno Bonilla. El líder del Ejecutivo andaluz fue criticado duramente no solo por parte de los partidos políticos de Andalucía, sino también fue presa de numerosos reproches que realizaron los propios periodistas, quienes denunciaron que en numerosas ruedas de prensa venía negando a los medios de comunicación la posibilidad de plantearle preguntas.
Un ático de 6,3 millones y el piso de la pareja de Ayuso, en el centro de la polémica
La polémica que rodea a Isabel Díaz Ayuso, por la cual Más Madrid ha criticado que no haya permitido preguntas en Villa del Prado, se originó a finales de julio, cuando trascendió que la Comunidad de Madrid había adquirido, a través de la empresa pública Planifica Madrid, un ático de 485 metros cuadrados en el distrito de Chamberí, con unos 200 metros de terraza. La operación se había formalizado en abril y permaneció fuera del foco público sin ser publicada en los portales de transparencia hasta que fue localizada en el Registro de la Propiedad. Posteriormente, el Gobierno regional confirmó que el inmueble había costado 6,3 millones de euros.
La explicación ofrecida inicialmente por el Ejecutivo autonómico fue que la vivienda sería utilizada por Ayuso como oficina temporal durante las obras de rehabilitación de la Real Casa de Correos, sede de la Presidencia regional. Una intención de uso que se ponía seriamente en duda ante las licencias de las que disponía el bloque en el que se adquirió el ático y las distintas normas urbanísticas, elementos que ponían en seria duda que, verdaderamente, la compra de este inmueble fuera para ubicar allí una oficina y llevando a muchos a poner sobre la mesa la posibilidad de que se buscara que fuera usado como residencia por parte de la presidente de la Comunidad de Madrid.
La adquisición provocó las críticas de PSOE y Más Madrid, que cuestionaron tanto el elevado importe de la operación como la necesidad de comprar un inmueble de estas características para cubrir una necesidad que, según la propia Comunidad, sería temporal. Ayuso respondió calificando las críticas de "campaña de desprestigio". La controversia aumentó cuando el Gobierno regional anunció, apenas un día después de que se conociera públicamente la compra, que pondría el ático a la venta, junto a otros inmuebles, con la intención de obtener recursos para financiar la recuperación de las zonas afectadas por los incendios.
En paralelo, la polémica inmobiliaria se extendió al ámbito personal de la presidenta. Alberto González Amador, pareja de Ayuso, puso a la venta por 1,79 millones de euros el piso de 186 metros cuadrados que ambos comparten en Chamberí, también del ático que compró justo en la planta de arriba. Un movimiento que coincidió temporalmente con la adquisición por parte de la Comunidad del ático que iba a ser destinado, según la Comunidad de Madrid, a la ubicar allí la oficina de la presidenta madrileña.
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