El cocido está considerado uno de los platos que forman parte del ADN gastronómico de la capital y varios restaurantes emblemáticos de la ciudad se suman el próximo 27 de febrero a la celebración del Día Internacional del Cocido poniendo en valor este icono culinario con recetas que respetan la tradición y, en algunos casos, la reinterpretan.

En pleno corazón de Chamberí, Ultramarines del Coso rinde culto al cocido cada martes y jueves a partir de las 13.00 horas. Su propuesta parte de ingredientes clásicos seleccionados con rigor y se cocina durante cinco horas a fuego lento. Carnes de la Sierra de Madrid, morcillas y chorizos asturianos, verduras frescas y garbanzos orgánicos de Castilla-La Mancha conforman una receta que se presenta en dos servicios: primero la sopa con fideos y después las carnes y verduras.

También en el barrio de Chamberí, el Bar Restaurante Ponzano celebra este año un doble aniversario: 40 años desde su transformación de ultramarinos a bar-charcutería-jamonería y 25 años desde que Paco García, conocido como “Paco Ponzano”, asumió la dirección. Su cocido madrileño se sirve los miércoles en tres vuelcos: sopa acompañada de piparras; garbanzos con patata, zanahoria, repollo y salsa de tomate con cominos y aceite de oliva virgen extra; y un tercer servicio con carnes y chacinas. La experiencia se completa con un mollete caliente con pringá. Los fines de semana de invierno el cocido se ofrece como sugerencia y puede encargarse para grupos cualquier día.

Los jueves, La Taberna de Elia, dirigida por Cata Lupu, ofrece una versión tradicional elaborada con productos seleccionados. El servicio incluye sopera, garbanzos con verdura y repollo rehogado, y una fuente con carnes como pollo de corral con toque de brasa, morcillo, jamón, panceta ibérica de bellota fresca, tocino, morcilla ahumada, chorizo y papada ibérica.

Por su parte, el restaurante Oroya, ubicado en el ‘rooftop’ del hotel The Madrid EDITION y dirigido por el chef Diego Muñoz, propone una edición limitada que fusiona la tradición madrileña con la peruana bajo el nombre de ‘Cocido Limeño’. Inspirado en el sancochado peruano, combina carnes como pecho de res, costillar de cerdo, chorizo, morcilla y gallina o pollo, junto a tubérculos y verduras como papa, yuca, zanahoria, col, nabo, choclo y garbanzos.

El Día Internacional del Cocido se consolida así como una fecha para reivindicar un plato que trasciende lo gastronómico y forma parte del imaginario cultural madrileño. De la receta más clásica a las versiones contemporáneas, la cuchara vuelve a convertirse en protagonista del invierno en la capital.