El Papa aterriza en nuestro país el próximo mes, apenas un año después de ser proclamado el sucesor de Francisco, y el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, quiere poner la alfombra roja.
Se trata de un evento que encuentra el precedente décadas atrás en nuestro país, con lo que la respuesta del Ayuntamiento, espera el regidor, esté a la altura. Eso sí, lo que se conoce por el momento no está exento de polémica, ya que la contestación que se conoce por el momento por parte del Consistorio es que se dispondrá de edificios públicos para acoger a peregrinos, así como instalaciones públicas gestionadas por Cibeles u otras administraciones de la Autonomía.
Municipios al servicio de la visita papal
Boadilla del Monte, municipio ubicado a 40 kilómetros de la capital, se han puesto a disposición de la Diócesis de Getafe más de 800 plazas para peregrinos entre varios centros municipales, entre los que se contemplan tres instalaciones deportivas completas, para los fieles que vengan a la Comunidad de Madrid para conocer a León XVI. Cabe recordar que ésta localidad ya fue controvertida por proponerse alojar aquí una estatua de un Cristo Redentor similar al de Río de Janeiro.
Y en la capital, más de lo mismo. La ciudad trabaja desde el pasado mes de abril, según confirmó la vicealcaldesa, Inmaculada Sanz, para buscar refugio a los peregrinos, de uno u otro modo. En este sentido, para los que lleguen a la ciudad en las primeras semanas de junio se preparan sofás, espacios en los que colocar sacos y mantas o habitaciones libres en casas particulares, dada la alta demanda hotelera que se espera esos días.
Instalaciones públicas
El Consistorio está pensando en destinar instalaciones públicas para estos fines, algo que no ha sentado demasiado bien a algunos vecinos, ya que se trata en algunos casos de polideportivos o instalaciones públicas. Uno de estos lugares es La Fundi, que ha sido seleccionado para acoger parte de la demanda de los peregrinos.
Desde el complejo señalan en declaraciones a elDiario.es que todavía no tienen todos los datos ni disponen de la información pertinente sobre de qué manera operarán en esos días clave. Lo mismo ocurre con el Centro Integrado de Arganzuela, otro polideportivo cercano que ha sido asimismo contactado para el mismo fin. En su caso, han sido requeridos hace unas semanas y esperan recibir noticias próximamente. Hasta ahora, dan por hecho que suspenderán toda la actividad deportiva.
Todos los datos que se conocen hasta el momento son extraoficiales hasta que el Arzobispado disponga de un número total de peregrinos, voluntarios y casas particulares disponibles, y es que la previsión es que haya que acoger a 10.000 personas, con inscripciones abiertas desde el mes de marzo. Para poder hacer frente a toda la demanda, la Archidiócesis madrileña se hará cargo de los costes de la visita, así como de dar estancia al propio Papa.
Sin embargo, tal y como anticipó a principios de año el edil, la ciudad “se volcará” en el evento, para el que se estima que asistan “cientos de miles de personas”. Además de polideportivos, la idea pasa porque se sumen también algunos colegios públicos o campus universitarios.
El alcalde ya dispuso a finales de febrero que cederían “cualquier espacio que ellos vean susceptible de poder ser adecuado para la visita del Papa”, y esto incluye espacios educativos como los Salesianos de Atocha, donde se han ofertado 650 plazas el fin de semana y un extra de 2.000 más para la vigilia del 6 de junio.
No hay un plan claro, porque tampoco las cifras son exactas, pero con lo que trabajan quienes disponen de los datos, en los colegios la idea pasa por habilitar aulas, que se despejarán el viernes después de clase. El lunes a priori debería estar todo limpio y ordenado para que las clases vuelvan a la normalidad.