El pasado viernes miles de personas se dieron cita ante el Ayuntamiento de Lugo con un solo objetivo: mostrar rechazo a la moción de censura que quitará del Gobierno municipal a socialistas y nacionalistas para poner a la 'popular' Elena Candia. El voto a favor de una tránsfuga del PSdeG es el que propiciará el cambio. El Pleno definitivo en el concello lucense tendrá lugar el próximo 7 de mayo, y hasta entonces se van a repetir las opiniones a favor y en contra de una decisión, la del PP, que trata de justificar de todas las maneras posibles.
En las últimas horas han sido varios los dirigentes políticos que se han pronunciado. Uno de ellos, el alcalde de Vigo, Abel Caballero, quien ha llegado a calificar todo esto de "acto antidemocrático innombrable".
Precisamente, ayer el primer edil de la ciudad olívica visitó a su todavía homólogo lucense, Miguel Fernández, al que mostró su apoyo ante la moción de censura que, salvo sorpresa de última hora, se materializará en los primeros días de mayo.
A su juicio, el uso de los votos del Partido Socialista “contra el alcalde elegido por esta ciudad, es una labor antidemocrática".
Según comentó Caballero, aquellos que “vivimos la dictadura no toleramos las acciones contra la democracia y aquí las está habiendo", elevando la acusación al presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, por "estar detrás de esta profunda y grave movilización".
Su conclusión es más que evidente ya que este movimiento del PP gallego responde al “miedo” que, tal y como señaló, tienen de cara a las elecciones municipales y autonómicas.
También habló sobre Lugo el secretario general de los socialistas de Galicia, José Ramón Gómez Besteiro. A pocos días de la votación de la moción de censura, ha hecho un “llamamiento” para frenarla. “Sigo insistiendo en que se recapacite para no apostar” por esa medida, ha dicho Besteiro que, además, ha reclamado a la concejala tránsfuga que “replantee su posición porque aún tiene vuelta atrás”.
"Mercadeo" y las mentiras de la conselleira
Desde las filas del Bloque Nacionalista Galego, su viceportavoz, Olalla Rodil ha acusado al Partido Popular de “valerse del Gobierno de la Xunta para comprar la firma de una tránsfuga” para la moción de censura que ha calificado de “indecente y absolutamente inmoral”, llegando incluso a hablar de “mercadeo con voluntades y votos”.
Sobre la decisión de la ex concejala socialista de Lugo que va a propiciar la llegada de Elena Candia a la alcaldía ha pululado un supuesto intercambio con un puesto en Costas. Desde la Consellería involucrada, Medio Ambiente, se ha negado tal circunstancia alegando que esa plaza no está libre. Sin embargo, Rodil ha responsabilizado a la conselleira en la materia, Ángeles Vázquez, de mentir porque en realidad esa plaza “sigue ocupada por la misma persona que la propia conselleira nombró a dedo”.
“Nunca renunció, nunca dimitió y, que sepamos, nunca fue cesado”, ha asegurado con contundencia la dirigente nacionalista, después de que se haya denunciado públicamente que “la plaza en cuestión fue convocada ad hoc para la tránsfuga María Reigosa”.
“Es evidente que esta plaza era el pago por la firma de la tránsfuga para que el PP registrase la moción de censura en Lugo”, ha denunciado Olalla Rodil, que ha llegado a catalogar toda esta maniobra de “cacicada” para comprar y derribar un gobierno de izquierdas por la puerta de atrás a un año de las elecciones. “
A modo de conclusión, también ha indicado que lo sucedido en Lugo forma parte de la deriva en la que ha caído el PP, y que concluye con una moción “sin escrúpulos para hacerse con el poder por el poder”. Todo esto, según sus palabras, es un muestra de la “terrible degradación” de los 'populares' cuya consecuencia no es un Gobierno válido para Lugo, sino “pactos oscuros” con una tránsfuga que accedió al Ayuntamiento por la muerte de varias personas.