Como cada año, el mes de septiembre marca el inicio de un nuevo curso político en el que los distintos partidos deberán enfrentarse a nuevos retos e intentar avanzar en las carpetas que dejaron pendientes en el anterior. En el caso del independentismo catalán, el nuevo curso será clave para ver cómo las principales formaciones se desenvuelven ante las principales situaciones que les competen. Entre ellas, se encuentra la posible aplicación de la ley de amnistía a los líderes del procés para los cuales todavía no se ha hecho efectiva tras el aval del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), lo que permitiría la vuelta de Carles Puigdemont, la división del movimiento que ha provocado el auge de Aliança Catalana que pronostican las encuestas o la votación de diversas iniciativas legislativas para lograr el traspaso de competencias del Estado a la Generalitat.
Estas y otras cuestiones podrán ser clave para los resultados de las elecciones municipales de mayo de 2027, en las cuales se comprobará en las urnas si el alcance del auge de Aliança Catalana se ajusta al que prevén los sondeos y cómo este afectará a Junts y ERC, los hasta ahora dos principales partidos independentistas, y a la CUP. Por lo tanto, las tres formaciones se enfrentarán en este curso político por el liderazgo del espacio independentista en clave local en unos comicios que podrían cambiar el orden actual del independentismo.
La vuelta de Puigdemont, ¿la última baza de Junts?
En el caso de Junts, uno de sus mayores desafíos del próximo curso político será mantener su liderazgo del independentismo a pesar del auge de Aliança Catalana para evitar que el partido de Sílvia Orriols le robe parte del electorado y pueda superarlo tanto en votos como en escaños en las futuras elecciones autonómicas, como pronostican las últimas encuestas. Así lo afirma el profesor de Ciencia Política en la Universidad de Barcelona Xavier Torrens en declaraciones a ElPlural.com, aunque él sitúa como principal reto para los posconvergentes la vuelta de su líder, Carles Puigdemont, una vez el Tribunal Supremo decida aplicar la ley de amnistía, la cual el pasado 16 de julio obtuvo el aval del TJUE.
Torrens señala el regreso del expresidente de la Generalitat como “la última baza para hacer frente al ascenso de Aliança Catalana” y apunta que, tras su regreso, los posconvergentes deberán “clarificar su liderazgo” y decidir la continuidad de Puigdemont de cara a la próxima legislatura o el cambio por otra figura del partido, ya sea debido a una gran demora de la aplicación de la amnistía o porque el partido quiera hacer un cambio de liderazgo. En este sentido, el sociólogo explica que en “los últimos meses Junts ha diversificado su liderazgo” con miembros como su portavoz en el Congreso de los Diputados, Míriam Nogueras; su presidenta en el Parlament, Mònica Sales; o su portavoz en la Cámara Catalana, Salvador Vergés.
Con la crisis migratoria de Ceuta, la migración se ha situado en el centro del debate político, incluido para Junts, que ha endurecido su discurso al respecto y ha vuelto a exigir al Gobierno el traspaso de las competencias en inmigración a Cataluña. Para Torrens, lograr la transferencia del control sobre las políticas migratorias podría tener una repercusión electoral muy positiva para Junts, pero considera un error poner la migración en el centro de su discurso, asegurando que esto tan solo beneficiará a Aliança Catalana y otro partido de extrema derecha como es Vox.
Respecto a los retos para Junts en las municipales, Torrens destaca la importancia que tiene para los convergentes mantener las alcaldías con las que cuenta actualmente y situarse por delante de Aliança Catalana en la ciudad de Barcelona, donde las encuestas prevén una gran caída de Junts, con Jordi Martí al frente, y el sopasso de los de Orriols, con uno de sus ideólogos, Jordi Aragonès, al frente. Asimismo, considera que, al igual que ERC y la CUP, los posconvergentes deberían presentarse en el mismo número de localidades que en los últimos comicios para no perder presencia territorial.
ERC a la espera del cese de la inhabilitación de Junqueras y el avance de sus acuerdos
De la misma manera que ocurre con la vuelta de Puigdemont para Junts, Torrens considera que la aplicación de la amnistía a Oriol Junqueras, poniendo fin a su inhabilitación política, es uno de los aspectos clave para el desarrollo de ERC durante el próximo curso. Desde el punto de vista del profesor de Ciencia Política, este será el mayor desafío para los republicanos junto a volver lograr ser el partido independentista más votado como lo fue en 2021 tras haber sido superado en 2024 por Junts después de estar cuatro años al frente de la Generalitat con Pere Aragonès como presidente y la aparición de Aliança Catalana en el tablero político, con quien se disputaría la segunda posición en las próximas elecciones al Parlament, según el último barómetro del Centre de Estudis d’Opinió (CEO).
Otro desafío para ERC será el avance de los acuerdos que ha alcanzado con el Gobierno de Pedro Sánchez y el Govern de Salvador Illa, de manera que den sentido a su apoyo al Ejecutivo de Illa para el electorado independentista. Esto incluye la votación de algunas iniciativas legislativas como la del nuevo modelo de financiación, el cual se enfrentará este viernes al Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), aunque tiene complicada su tramitación parlamentaria debido al rechazo de Junts. Sin embargo, para Torrens hay otros pactos de los republicanos que podrían tener mayores consecuencias positivas electoralmente y estos serían los referidos al traspaso de Rodalies a la Generalitat y su mejora. “Si en un año consiguiera realmente avances significativos que notaran las personas que utilizan el servicio de Rodalies de trenes, eso, por ejemplo, sí que tendría un efecto positivo y Esquerra Republicana podría trasladar a la opinión pública que ha conseguido mejorar la vida de las personas”, explica.
Aliança Catalana y el reto de lograr el éxito que le proporcionan las encuestas
El principal reto de Aliança Catalana será mantenerse en este tiempo entre los primeros cuatro partidos catalanes, entre los cuales se encuentra en todas las encuestas publicadas en el último año, y materializar el auge pronosticado por las encuestas en resultados electorales. Para Torrens, pese a que haya sondeos que le den todavía una mejor posición, que Orriols consiga situarse como cuarta fuerza ya sería un éxito para la formación xenófoba independentista, debido a que actualmente es la última fuerza política del Parlament con tan solo dos escaños y sin grupo propio. “A partir de aquí, y esto lo indicarán las encuestas, dependiendo de cómo evolucionen, el reto podrá ser incluso más grande o quedarse como está. Depende de cómo vayan los próximos meses”, señala.
En cuanto a las municipales, el sociólogo y autor del libro Salvar Catalunya. La gestació del nacionalpopulisme d’Aliança Catalana apunta que para Orrios será especialmente importante el resultado en dos localidades. Una de ellas es Ripoll, por ser la localidad de la que es alcaldesa y donde nació el partido, en la que deberá conseguir mayoría absoluta para asegurar que mantiene el único lugar donde gobierna. La otra es Barcelona, donde, según Torrens, que Aliança consiga entre 3 y 6 regidores ya sería “un éxito electoral” y que lograse superar a Junts “tendría un impacto a nivel de psicología política muy grande”.
A diferencia de en el caso del resto de partidos independentistas, Torrens considera que Aliança Catalana no necesita presentarse en muchos lugares, sino que la clave está en Ripoll y Barcelona. En este sentido, sostiene que “lo que pase en estas dos ciudades repercutirá con un impacto muy grande en las elecciones catalanas y en sus resultados” e indica que “uno de los errores que puede cometer Aliança Catalana es querer presentarse en muchos lugares y dar la misma importancia a otras ciudades”.
Otros asuntos a los que se enfrentará Aliança Catalana en este curso político incluyen el pronunciamiento de la Oficina Antifraude de Cataluña (OAC) sobre la contratación de la hija de Sílvia Orriols como agente interina de la Policía Local de Ripoll tras abrir un expediente para comprobar si se incumplió la ley en el proceso de selección directa sobre el que Orriols decidió aspectos como el tribunal o las fechas de las pruebas. Además, se enfrentará también a la reforma del Reglamento del Parlamento para blindar las sanciones contra los discursos de odio, otorgándoles rango de ley, motivada en parte por los ataques de Orriols a la diputada de ERC musulmana Najat Driouech. Un hecho que, según Torrens, podría beneficiar a la propia Orriols al permitirle victimizarse.
El riesgo de la CUP
Por otro lado, se encuentra la CUP, que tiene como reto principal mejorar su resultado electoral para que tenga la capacidad de formar un grupo propio tras las próximas elecciones al Parlament. Actualmente, cuentan con cuatro diputados, una cifra que es insuficiente para disponer de un grupo propio, pero ERC cedió de manera instrumental un diputado para que el partido anticapitalista independentista no tuviera que formar parte del grupo mixto, el cual compartiría con Aliança Catalana.
Desde el punto de vista de Torrens, para que la CUP pueda conseguir formar grupo en la próxima legislatura “es importantísimo que se presente en el mayor número de territorios posibles”. “Sin esta base territorial tendrán más dificultad de lograr mantener el grupo propio”, afirma.
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