"España no tiene ninguna intención de interferir en el empeño de Escocia de ir hacia la independencia y está dispuesta a considerar una eventual petición escocesa para entrar en la UE como estado independiente". Declaraciones de José Manuel García-Margallo, ministro de Asuntos Exteriores, que aparecen hoy en el Financial Times y que resultan sorprendentes incluso para los periodistas que le entrevistaron.



Margallo refuerza a los nacionalistas... en Escocia
"Su pensamiento ambiguo sobre Escocia contrasta grandemente con su retórica intransigente sobre Cataluña", escriben Tobías Buck y Mure Dickie, los redactores del Financial Times, que añaden que sin duda "los comentarios de Margallo reforzarán la campaña nacionalista escocesa" ya que el Gobierno español había sido hasta ahora "uno de los principales opositores a los movimientos separatistas en Europa".

Eso sí, el ministro advirtió que para lograr esa 'aceptación' a su ingreso el proceso independentista tendía que llevarse a cabo "de acuerdo con los procedimientos legales". "Si el proceso ha sido realmente legal, podemos estudiar su petición, si no, entonces no", dijo Margallo. Lo que le vale para asegurara que el caso escocés es "diferente" al de Cataluña.

Cataluña como Osetia del Sur o Somalilandia
Y el ministro remató diciendo que "nosotros no interferimos en los asuntos internos de otros países. Si el marco constitucional de Reino Unido permite -y parece que es así- que Escocia escoge ser independiente, nosotros no tenemos nada que decir". Mientras que el proceso en Cataluña, dice el ministro, sería el de "un estado nacido a través de una declaración unilateral de inpendencia y no tendría ningún reconocimiento internacional", por lo que piensa que Cataluña no tendría acceso "ni a la ONU, ni al Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional". Y comparó Cataluña a Osetia del Sur o Somalilandia, que están "en el limbo internacional".