El Gobierno ha respondido al editorial de The New York Times, publicado el pasado 23 de junio, en el que defendía un referéndum en Cataluña. En una carta, que firma el embajador en Washington y exministro de Defensa, Pedro Morenés, se recuerda al diario estadounidense que la soberanía pertenece al conjunto de los españoles, según recoge la Constitución.

Datos erróneos
En su misiva, el embajador dice sentirse “consternado por la falta de objetividad” del editorial de The New York Times sobre la aportación que hace Cataluña al conjunto del Estado. Morenés niega que esa comunidad contribuya con casi un 20% al PIB de España y recuerda que ese es uno de los argumentos que defienden los independentistas. “La realidad es que Cataluña paga en impuestos (19%) lo mismo que contribuye al PIB (19%) y recibe una cantidad (15,08%) próxima a su porcentaje de población (16%). La balanza fiscal ha sido considerada justa por políticos de todos los partidos”, dice el exministro en su misiva.

Morenés destaca que el Gobierno sólo cumple con la legalidad y con la Constitución española, que establece que la soberanía pertenece al pueblo en su conjunto, que es el que tiene el “derecho a decidir”.

El caso de Alaska
La misiva recuerda que en 2006 la Corte de Alaska (Estados Unidos) determinó que la secesión es claramente inconstitucional y, por tanto, inapropiada para ser sometida a referéndum y que a conclusiones similares han llegado los tribunales de Italia y Alemania. “Como embajador de España, yo debo defender la posición de mi Gobierno y los hechos que siento han sido omitidos”, responde Morenés al diario estadounidense.

El diario criticaba la incapacidad de Rajoy
En su editorial, The New York Times afirmaba que con su decisión, el Gobierno español sólo ha conseguido un mayor entusiasmo por el referéndum. El escrito recordaba que la Generalitat realizó una consulta no vinculante en 2014, por la que fue juzgado el expresidente catalán Artur Mas. Un juicio que provocó que “miles de personas salieron a las calles” para” exigir que sus políticos avanzaran hacia la independencia”.

El diario estadounidense puntualizaba que en el referéndum participó “menos de la mitad del electorado” y que “muchos catalanes ven claras ventajas de seguir siendo parte de España”, entre ellas, “la pertenencia a la Unión Europea”.

El editorial era duro con la situación política de España y con el Ejecutivo de Rajoy al afirmar que la mejor vía para “suprimir los impulsos secesionistas” es “poner orden en su propia casa” y recordaba que el país estuvo 10 meses sin gobierno y envuelto en “un escándalo de corrupción”, en medio de “divisiones políticas” que “continúan”.

“Un gobierno central más capaz podría salir del fervor de la independencia dando a la región un mejor rendimiento económico”, criticaba el editorial.

“El mejor resultado para España sería permitir el referéndum, y para los votantes catalanes rechazar la independencia - como lo han hecho los votantes en Quebec y Escocia”, concluía The New York Times, que criticaba “la intransigencia” del Gobierno español.

Aznar también replicó a The New York Times

El editorial de The New York Times tuvo también respuesta, el pasado 26 de junio, por parte de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), que preside José María Aznar.

La fundación del expresidente defendía que "lo democrático es el respeto a la ley y a la pluralidad, y los independentistas catalanes no cumplen ni lo uno ni lo otro".

FAES recordaba en su respuesta que, como federación, Estados Unidos "se consolida al precio de una sangrienta guerra civil", aunque mucho antes, en el origen de su sistema constitucional, está "la primacía de la Constitución, su extremada rigidez como garantía de estabilidad que la pusiera a salvo de mayorías coyunturales y la garantía judicial de su aplicación".

"Es característico del progresismo académico -añade- aplicar una descarada doble moral en sus juicios, considerando legítimo y aceptable para otros lo que no tolerarían en su propio país”, esgrimí la fundación de Aznar.