Barcelona ha dado este viernes un nuevo paso en su lucha por garantizar el uso habitual y permanente del conjunto de viviendas de la ciudad condal con la aprobación provisional de la Modificación del Plan General Metropolitano (MPGM) para regular los alquileres de temporada y de habitaciones. De esta manera, se definen y se diferencian de forma clara los distintos tipos de inmuebles según la utilización que se les dé, con el fin de sentar las bases para una posible prohibición o limitación de los pisos que tengan un destino diferente al residencial a través de futuros planteamientos especiales. El Ayuntamiento ha dado luz verde a la propuesta en el pleno de marzo con los votos a favor de los grupos municipales del PSC, BEnComú y ERC, a pesar del rechazo de Junts, PP y Vox. Ahora deberá ser validada por la Subcomisión de Urbanismo de la Generalitat de Cataluña

En concreto, la MPGM, resultado de un acuerdo entre el Consistorio y el grupo municipal de los Comuns, distingue cuatro tipos de vivienda según su uso: la habitual, la permanente, la de alquiler temporal y la segunda residencia. Las dos primeras son las únicas que se admiten sin limitaciones en cualquier zona habitacional de la capital catalana. En el caso de los arrendamientos de temporada, el texto de la modificación señala que estos tan solo se permitirán por necesidades laborales, médicas, de estudios u otras similares, las cuales deberán ser acreditadas cuando lo indique la ley. Por otro lado, respecto a la renta permanente de habitaciones, se obliga a garantizar que todos los convivientes del inmueble tengan acceso a todos los servicios comunes considerados necesarios en un sentido de habitabilidad

El objetivo principal es abordar el fraude en el uso del alquiler de temporada

La iniciativa sometida este viernes a votación ya había sido aprobada inicialmente en la sesión plenaria del Ayuntamiento de Barcelona del pasado 18 de diciembre. Según ha explicado durante el debate de la propuesta la concejala de Urbanismo, Laia Bonet, a lo largo de su tramitación, “se han revisado con detalle las alegaciones presentadas por los distintos grupos municipales”. Igualmente, la también primera teniente de alcalde ha explicado que el Gobierno municipal encargó un informe jurídico adicional que le ha permitido “reforzar notablemente la solidez jurídica del expediente sin alterar el planteamiento de fondo”. 

En declaraciones a los medios tras la aprobación de la MPGM, Bonet ha detallado que el objetivo principal de esta iniciativa es abordar el fraude en el uso de los contratos de arrendamiento temporal que se ha evidenciado en propietarios que arriendan su vivienda por temporadas a personas que residen de forma permanente en esta, debido a que “estaba fuera de la aplicación del tope de precios y porque no había una regulación sobre cuántos podía haber”. “Hay inquilinos que buscan un alquiler permanente donde vivir a los que no se les ofrece otra cosa”, ha manifestado. 

Una regulación que va "más allá" de la aprobada en el Parlament

Asimismo, Bonet ha destacado que con esta modificación el Ayuntamiento pretende ir más allá de la ley aprobada en diciembre de 2025 por el Parlament de Cataluña para regular los alquileres de temporada, la cual les aplica el tope del precio establecido por la ley de vivienda estatal para los arrendamientos de viviendas de uso residencial. “Ir más allá significa no solo abordar que los alquileres de temporada deben tener un tope de precio, sino también hablar de cuántos debemos tener en la ciudad”, ha declarado. 

Para la teniente de alcalde de Urbanismo, la regulación aprobada por el Parlament ha supuesto dar respuesta a “una demanda histórica y muy esperada en el país” y la ha defendido como “un paso importante imprescindible”, aunque ha sostenido que no puede ser el único que se dé. Además, ha apuntado que la regulación urbanística del uso del alquiler de temporada podrá complementar la inspección y la sanción que el Gobierno municipal ya está desplegando en coordinación con la Generalitat. 

El Consistorio trabajará en los próximos meses en la recogida de datos

En cuanto al tiempo que llevará al Consistorio desarrollar un planteamiento urbanístico especial que haga efectiva la regulación, Bonet ha indicado que este dependerá del momento en el que reciban “datos sólidos” sobre la cifra de alquileres de temporada de la ciudad y su localización. “Este es el trabajo al que nos dedicaremos en los próximos meses para ser capaces de presentar una propuesta lo más consensuada posible para poder aprobar un plan que limite los alquileres de temporada”, ha asegurado. 

La primera teniente de alcalde ha señalado que el Ayuntamiento utilizará tanto información del Govern de Cataluña como estatal para llevar a cabo el recuento de alquileres de temporada. “Sobre todo lo que necesitamos son los datos. No es fácil porque hoy no los tenemos en el Ayuntamiento y este es parte del problema”, ha afirmado.

El Ayuntamiento califica de "inadmisible" el desahucio de la calle Sant Agustí

Por otro lado, Bonet se ha referido al caso del desahucio frenado este miércoles de un vecino de un bloque de la calle Sant Agustí comprado por un fondo de inversión neerlandés, que ahora intenta expulsar a los vecinos que residen en algunos de los pisos del edificio desde antes de que lo adquiriese. La regidora de Urbanismo lo ha calificado de “un intento inadmisible de desalojo” y ha defendido que este “demuestra que hacen falta todavía más herramientas” en la materia. 

De la misma manera, la primera teniente ha explicado que el Ayuntamiento ha pedido que se detengan todos los expedientes de desahucio relacionados con dicho bloque de la calle Sant Agustí y ha revelado que hasta la fecha ha impuesto sanciones coercitivas por obras ilegales en el edificio por un importe total de 20.000 euros. Asimismo, ha sostenido que el Consistorio no está interesado en tener fondos de inversión en la ciudad dada la deriva que han provocado.

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