Alfonso Fernández Mañueco, presidente de la Junta de Castilla y León, ha comparecido este viernes en las Cortes forzado por la presión de la oposición para explicar su gestión de los incendios forestales que han arrasado más de 140.000 hectáreas en la comunidad este verano. El líder autonómico del PP ha comparecido, a su vez, mientras en las puertas de la Cámara se concentraban decenas de miembros del operativo de extinción de incendios y vecinos afectados por las llamas que han exigido la dimisión del propio Mañueco y de su consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones.
Para justificar las deficiencias en su gestión, Mañueco ha recurrido a la ministra de Defensa, Margarita Robles, y al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que advirtieron de la virulencia y la enorme magnitud de los incendios. Así, el presidente de la Junta ha señalado que si ni siquiera la Unidad Militar de Emergencias (UME) o los medios estatales pudieron controlar las llamas, la Junta no puede ser señalada por falta de eficacia.
No obstante, Mañueco sí ha sacado pecho de su operativo, el mismo operativo que ha recortado y privatizado pese a las alabanzas que ha pronunciado en esta comparecencia tildándolo como el mayor que se ha tenido tras “mejorarlo y reforzarlo”. “Un operativo que ha sido capaz de apagar casi 350 incendios desde el 1 de agosto es un operativo que ha cumplido”, ha afirmado Mañueco sin ruborizarse, como si en los focos no hubieran actuado medios nacionales e internacionales. Poco después ya ha deslizado brevemente que su operativo ha trabajado con el respaldo de las comunidades autónomas, de la UME, de ayuntamientos, mancomunidades y diputaciones provinciales.
Un “uso partidista” de los incendios
El presidente de la Junta, sin mencionar la actitud del PP en esta tragedia tratando de esquivar responsabilidades para responsabilizar al Gobierno de Pedro Sánchez, ha criticado el uso partidista u electoralista de los incendios y ha referido que el fuego “no entiende de fronteras ni de colores políticos”.
“No somo un ente en medio de la nada. Somos España. Y es España la que está ardiendo”, ha insistido, lanzándole un dardo al presidente del Gobierno sobre la Conferencia de Presidentes, instándole a convocar una para tratar los incendios como “un asunto de Estado”.
En el mismo sentido, Mañueco ha vaticinado que en años venideros habrá que enfrentarse a “más situaciones extraordinarias”, y por ello “la respuesta tendrá que ser extraordinaria y tendrá que ser una respuesta conjunta, de todas las administraciones”.
Evadiendo por completo las críticas y los datos que demuestran sus recortes, el jefe del Ejecutivo de Castilla y León ha asegurado que se está trabajando en los últimos años “de forma activa” en la prevención de incendios y se ha triplicado “prácticamente” los recursos destinados anualmente a ello con respecto a 2022, con más de 74 millones de euros.
Aún así, ha admitido errores en su gestión, algo que considera normal en una emergencia: “Estoy absolutamente convencido de que pudimos hacer cosas mejor y sé que en cuestiones de fondo hay margen de mejora, porque toda crisis, por definición, es siempre imperfecta y mejorable”.
Pero su salida a dar la cara no ha sido desaprovechada por Mañueco no solo para alabar su gestión sin oír las críticas, sino también para anunciar un Plan de Restauración Forestal para las zonas afectadas, con medidas de recuperación de hábitats, extracción de madera quemada y programas de alimentación de fauna protegida.
Además, ha recordado que ya se ha puesto en marcha un programa específico para Las Médulas, Patrimonio de la Humanidad, que contempla la restauración de infraestructuras turísticas y culturales dañadas y un nuevo modelo de gestión para potenciar su proyección.
Una oposición durísima le recuerda a Mañueco los recortes
En frente, Mañueco se ha encontrado a un oposición durísima, sin miramientos para destapar los trapos sucios de los casi 40 años de gestión del PP en Castilla y León. Prácticamente unánime -excepto Vox- ha sido el grito de los diferentes grupos exigiendo la dimisión de Mañueco y de Suárez-Quiñones por su “negligencia e incompetencia”.
Patricia Gómez, la portavoz del PSOE, ha pedido a Mañueco que asuma responsabilidades, señalándole que la única salida que le queda es “dimitir”: “Solo le queda una salida, dimitir. Está usted políticamente sentenciado”.
“Hoy estamos aquí hablando de esta tragedia por su culpa; y es imposible acallar las voces de la comunidad. Usted es el máximo responsable de las políticas de prevención, y dejó sin ejecutar el 71% del presupuesto, ya recortado en los últimos diez años por el PP”, ha criticado Gómez.
A su vez, la socialista ha lamentado “el mercadeo del operativo con 38 empresas privadas que hacen negocio de forma insuficiente, mientras ardían Las Médulas, Picos de Europa, el Lago de Sanabria, La Alberca y Gredos, y mantiene sometidos a los trabajadores en precariedad laboral”.
“Es suya la culpa también de anteponer los intereses de su partido a Castilla y León, de resistirse a declarar el nivel 3 de alerta mientras pedía sin ton ni son más medios al Gobierno; y tenía recursos parados en bases mientras ardían los montes y un bulldozer tuviera que dejar de trabajar en Palacios del Sil para hacerse la foto con usted y Núñez Feijóo”, ha añadido.
Pero más duro si cabe fue el procurador del Grupo Mixto Francisco Igea, exsocio de gobierno de Mañueco, que reafirmó que Mañueco tiene un “Gobierno de incompetentes” y “un partido de sinvergüenzas” mientras ha acusado al Ejecutivo de Mañueco de haber convertido su intervención en “una escenografía” cuando “no miran a los ojos a los brigadistas ni a los bomberos que se han jugado la vida”.
Por su parte, el portavoz de Unidas Podemos, Pablo Fernández, ha acusado al PP de haber recortado “el 90% del presupuesto” en prevención y ha advertido que llevarán al presidente “a la Fiscalía para que responda en los tribunales”. Y aunque ha instado a Mañueco a dimitir, ha afirmado que “no lo va a hacer porque no tiene vergüenza, ética ni moral”.
Y desde Unión del Pueblo Leonés, Luis Mariano Santos ha afeado la “soberbia” del presidente, lamentando que su comparecencia no ha sido una decisión propia, sino fruto de la presión que ha ejercido la oposición. “Dignidad hubiera sido que hubiera comparecido de motu propio, no porque la oposición le haya obligado”, ha subrayado.
“Dedican 74 millones de euros a la prevención y dicen que son pioneros”, ha afeado al líder del PP, instando a la Junta a quitar “la subvención a la televisión pública que no ve nadie”, así como los “conciertos para que el consejero de presidencia no se sienta importante y dedique todo ese dinero a la prevención”.
Por sus partes, el procurador de Por Ávila Pedro Pascual ha lamentado que la Junta y la Consejería de Medio Ambiente no hayan sido capaces de controlar la situación, y ha pedido que es hora de dejar a un lado “la soberbia y cambiar las políticas”, ya que considera que “siempre es mejor prevenir que curar”; y Ángel Ceña, de Soria ¡Ya!, quien ha subrayado que los incendios no son una sorpresa y que la raíz del problema sigue estando en la despoblación y el abandono del medio rural.
La única nota discordante en la oposición se ha visto en Vox, donde su portavoz David Hierro ha presentado un discurso cargando contra el Gobierno de España, contra el bipartidismo y contra el propio Pedro Sánchez.