Hay datos que se entienden mejor juntos. Más aún en forma comparativa. En el Día Mundial contra el Cáncer, la realidad es que Castilla-La Mancha ha avanzado mucho durante la última década en su prevención y lucha.

En 2015, tras una época sumidos en recortes en los servicios básicos de la mano de María Dolores de Cospedal, Castilla-La Mancha era la última región en tecnología. Una obsolescencia de los equipos médicos que lastraba la situación sanitaria de la región y que se traducía en retrasos y peores diagnósticos de una enfermedad en la que el tiempo es clave.

Hoy Castilla-La Mancha se ha colado entre las tres mejores regiones en cuanto a equipamiento tecnológico relativo a la oncología tras una inversión de más de 500 millones de euros. De hecho, la apuesta de la Junta por prevenir y curar el cáncer es tan clara como que actualmente el 40% de la actividad sanitaria en el SESCAM está destinada a ello.

Castilla-La Mancha cuenta a día de hoy con servicios de medicina nuclear en todas las provincias. Esto garantiza tanto una mayor accesibilidad en una región con 80.000 kilómetros cuadrados como un mejor servicio, debido a la última tecnología implementada.

En los dos últimos servicios instalados, en las provincias de Cuenca y Guadalajara, se han realizado más de 2.100 pruebas diagnósticas del cáncer. Sin embargo, en 2015 tan solo había un servicio de medicina nuclear para todo el conjunto de Castilla-La Mancha. Un servicio para una población superior a dos millones de habitantes.

El modelo privatizador del Partido Popular se encuentra en contraposición con esta inversión sanitaria

A pesar de que la apuesta por la prevención y cura del cáncer es firme por parte del Gobierno de Castilla-La Mancha, no todas las formaciones políticas apuestan por el mismo modelo.

El Partido Popular de Castilla-La Mancha ha criticado en numerosas ocasiones el modelo sanitario del Gobierno de Page, instando a tomar decisiones como la que se toman en comunidades vecinas, como en la Comunidad de Madrid.

Allí, el modelo sanitario privatizador de Ayuso es una de las causas por las que más de 5.300 personas residentes en la Comunidad de Madrid cambian de región y se desplazan a Castilla-La Mancha. En la región vecina, además de más facilidades para el acceso a la vivienda, educación o una plaza en una residencia, también encuentran un servicio de salud público que no prioriza el modelo sanitario.

Otro de los modelos por los que apuesta Paco Núñez es otra región vecina, esta vez al sur. El Partido Popular considera que el sistema sanitario de Andalucía, con Moreno Bonilla a la cabeza, es un modelo mejor que el castellanomanchego.

El Partido Popular olvida la crisis de los cribados del cáncer de mama, que afectaron a miles de mujeres andaluzas a la hora de conocer su diagnóstico. Además, el PP trató de relacionar este caso con uno que apenas presentaba similitudes en Talavera de la Reina, cuando fue precisamente un servicio privado contratado por el equipo de gobierno popular el que dejó sin servicio a la zona sin previo aviso.

Plazas MIR

Mientras, Castilla-La Mancha sigue liderando rankings positivos, como el crecimiento en las plazas MIR. Tras un aumento de más del 140%, Castilla-La Mancha es la región que más ha crecido en estas plazas, “lo que permite formar y retener talento”, según la consejera Portavoz, Esther Padilla.

Un conjunto de decisiones políticas en la última década que se ha centrado en la inversión en los servicios públicos frente a los modelos privatizadores de la sanidad o la educación.