Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha, ha cargado duramente contra Vox por su postura política acerca de la regularización de medio millón de inmigrantes. Para el presidente castellanomanchego, la extrema derecha nunca dejará de hacer “basura política” con este tema, “acudiendo a los bulos y a la mentira más obscena”.

Ciertamente, además de las críticas a nivel nacional, desde Castilla-La Mancha la ultraderecha también ha mostrado un discurso racista. Su líder regional, David Moreno, hablaba de “invasión migratoria” que termina colapsando los servicios básicos del país y atentando contra la seguridad nacional.

Un discurso de odio que se podría evitar mediante un pacto de Estado que defina la estrategia migratoria del país, como propone Page, aunque eso sí, sacando a la ultraderecha de la ecuación. De hecho, el presidente de Castilla-La Mancha remarca que “detrás de cada expediente hay personas” y que “no solamente es que lo haya pedido Podemos o el PSOE, es que lo ha planteado hasta la Conferencia Episcopal”.

Por otra parte, Page ha criticado que el gobierno le haya “regalado” esta regularización de los inmigrantes a Podemos, ya que “lo podría haber hecho de forma normal”, y cree que este medio millón de personas “lo está pasando mal” y que esta medida “es reconocernos como un país que ha sido de emigración”.

Además, Page considera que “en España ya estamos acostumbrados a regularizaciones, incluso tres se hicieron en la época de Aznar”, que “España no vive en la calle un problema con la inmigración, es casi más el ruido político que se genera y los que quieren hacer política barata, de la que no vale la pena, salvo que se quiera utilizar en este frentismo asqueroso que estamos viviendo”.

Si estamos de acuerdo en la revalorización, no tendría que dar tantos problemas o no buscarlos también en el procedimiento

El presidente de Castilla-La Mancha también se ha pronunciado sobre la fallida revalorización de las pensiones debido al voto en contra de PP, Vox y Junts al decreto Omnibus.

Page considera que la revalorización de las pensiones no se merece “ir en un batiburrillo” y apuesta porque se debatan de forma singular y no que formen parte de un paquete de medidas: “Los pensionistas de este país se merecen que se les apruebe y se les razone y se les decidan las cosas con la importancia que tienen".

En este sentido, ha pedido que las pensiones no estén sometidas al bloqueo político que sí que están sufriendo otros acuerdos que ponen en jaque la gobernabilidad del país: “Hay algunas cosas que tendrían que estar al margen también del bloqueo político y de la discusión política”, concluía.