El presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha salido en defensa de Vox tras las duras críticas lanzadas por Emiliano García-Page contra los pactos alcanzados entre ambas formaciones en comunidades como Aragón y Extremadura. De hecho, por momentos, ha costado distinguir si Núñez ejercía como dirigente del PP o de Vox.

Lejos de marcar distancias, el líder regional de los ‘populares’ ha optado por respaldar esos acuerdos y cargar con dureza contra el presidente autonómico, al que ha acusado de tener "tics de dictador" por pedir a empresarios y sindicatos que reaccionen contra medidas que van en contra de sus intereses, en un reproche que deja en el aire si ese tono no describe mejor su propia forma de entender la política.

La respuesta de Núñez llega después de que García-Page reclamara públicamente a estos colectivos que "alcen la voz contra" unos pactos que, a su juicio, "van a la contra" de la sociedad. Un planteamiento que el dirigente popular ha rechazado de plano, cuestionando la legitimidad del presidente regional para instar a la movilización de los agentes sociales. "¿Quién es Page para decirle a la gente lo que tiene que denunciar?", ha planteado.

En su intervención durante la Junta Directiva Autonómica del PP, junto al secretario general del partido, Miguel Tellado, Núñez ha evitado cualquier crítica a Vox y ha centrado su discurso en atacar al Ejecutivo castellanomanchego. En este sentido, ha reprochado a García-Page que no haga ese mismo llamamiento a empresarios y sindicatos para protestar contra el Gobierno central o contra su propia gestión en Castilla-La Mancha.

El líder del PP regional ha defendido, además, la necesidad de un cambio político tanto en España como en la comunidad autónoma, situando como horizonte un escenario con Alberto Núñez Feijóo al frente del Gobierno y el propio Partido Popular liderando la Junta. Según ha afirmado, ese relevo permitiría abrir una nueva etapa de crecimiento, oportunidades y confianza.

En ese discurso, Núñez ha recurrido también a la hemeroteca para atacar al presidente autonómico, recordando el acuerdo que permitió la entrada de Podemos en el Gobierno regional tras la legislatura iniciada en 2015. Un argumento con el que ha tratado de contrarrestar las críticas a los pactos actuales entre PP y Vox, pese a las diferencias ideológicas y programáticas entre ambos escenarios.

Paco Núñez defiende a Vox

El posicionamiento del líder popular evidencia cómo el PP de Castilla-La Mancha no solo evita distanciarse de Vox, sino que asume su defensa en el debate político, incluso después de que se hayan conocido algunos de los compromisos alcanzados en otras comunidades. Entre ellos, medidas que cuestionan el papel de sindicatos y organizaciones empresariales o que introducen postulados ideológicos de la formación de extrema derecha en la acción de gobierno.

Lejos de matizar o introducir algún tipo de cautela, Núñez ha insistido en que el momento político actual exige un cambio "urgente", asegurando que el modelo socialista "no funciona" y reivindicando las políticas que, según ha señalado, están aplicando gobiernos autonómicos del PP, muchos de ellos sostenidos precisamente con el apoyo de Vox.

Silencio sobre el Tajo y el Estatuto

Durante su intervención junto a Tellado, Núñez no ha hecho referencia a dos de los asuntos para Castilla-La Mancha que marcan el debate político reciente. Por un lado, ha evitado pronunciarse sobre la defensa de los intereses del río Tajo, en un momento en el que la comunidad autónoma mantiene una batalla jurídica para garantizar los caudales ecológicos y frenar el trasvase Tajo-Segura conforme a las exigencias europeas y del Tribunal Supremo, frente a lo que piden comunidades del PP como la Región de Murcia o la Comunidad Valenciana.

Por otro, tampoco ha abordado la reforma del Estatuto de Autonomía, un proceso que busca corregir la infrarrepresentación parlamentaria de Castilla-La Mancha, actualmente con una de las ratios más bajas de diputados por habitante del país. Esta reforma permitiría ampliar el número de escaños en las Cortes regionales para ajustar la representación a la realidad demográfica, una cuestión sobre la que el PP se ha cerrado en banda, por orden del propio Tellado, y ha bloqueado su tramitación en el Congreso.

Con este posicionamiento, el PP castellanomanchego refuerza su alineamiento con la estrategia nacional del partido, que ha optado por integrar o apoyarse en Vox en distintos territorios para alcanzar el poder, asumiendo el coste político de unos acuerdos que siguen generando polémica por su contenido y por las implicaciones que pueden tener en el equilibrio institucional y social.