La crisis migratoria de Ceuta ha vuelto a dejar dos discursos muy distintos en Castilla-La Mancha. Mientras el Gobierno de Emiliano García-Page ha mostrado su disposición a que la región acoja a los menores que le correspondan dentro de un reparto equilibrado entre comunidades autónomas, el presidente regional del PP, Paco Núñez, ha optado por centrar su respuesta en hablar de "invasión", reclamar expulsiones y exigir un refuerzo de las fronteras.
Núñez se pronunció este jueves durante su visita a la Feria de Ciudad Real. Lo hizo para cargar contra el Gobierno de Pedro Sánchez y también contra Page, al que acusó de permanecer en silencio ante lo ocurrido en Ceuta. Sin embargo, en su extensa valoración no hizo referencia a la posibilidad de que Castilla-La Mancha participe en la acogida de los menores que actualmente permanecen en la ciudad autónoma.
Una posición que, además, resulta difícil de conciliar con la moral cristiana que el propio dirigente popular suele reivindicar públicamente, también a través de una agenda en la que son frecuentes sus apariciones en misas, procesiones y celebraciones religiosas durante las fiestas de numerosos municipios gobernados por el PP.
El dirigente popular exigió al Ejecutivo central que actúe "de manera inmediata" para "devolver el orden a la ciudad de Ceuta" y reclamó que se refuercen las fronteras españolas para evitar nuevas entradas irregulares.
Fue más allá al asegurar que el Gobierno había permitido que se vulnerasen las fronteras españolas ante una "invasión" y defendió que es "urgente" proceder a la expulsión de quienes hayan entrado irregularmente en territorio español.
El mensaje de Núñez se movió así prácticamente en exclusiva en el terreno de la seguridad y del control migratorio. Nada dijo, sin embargo, sobre qué debe ocurrir con los menores no acompañados, cuya protección y posible traslado al resto de comunidades autónomas es precisamente una de las cuestiones que se encuentran sobre la mesa.
Tampoco aclaró si considera que Castilla-La Mancha debe participar en ese reparto ni qué posición debería adoptar la Junta si finalmente recibe una petición formal del Gobierno central.
Page sí abre la puerta a la acogida
La posición del Ejecutivo autonómico sí está definida. Fuentes de la Consejería de Bienestar Social han confirmado que Castilla-La Mancha todavía no ha recibido ninguna comunicación oficial del Gobierno de España sobre el traslado de menores desde Ceuta.
Eso no ha impedido que la Junta haya adelantado cuál será su postura. El vicepresidente segundo del Gobierno castellanomanchego, José Manuel Caballero, defendió ya el pasado 5 de agosto que Castilla-La Mancha participará en la acogida siempre que se haga "por igual que el resto de las comunidades autónomas de España".
Es decir, el Ejecutivo de Page no ha planteado un rechazo a recibir menores, sino que reclama que la responsabilidad se reparta de manera equitativa entre los distintos territorios.
Precisamente por ello llama la atención que Núñez haya acusado al presidente autonómico de no haberse posicionado. "No hemos oído al presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha decir esta boca es mía en todo este tiempo", afirmó el líder del PP, que llegó a preguntar a Page si su supuesto silencio significaba respaldar a Pedro Sánchez.
La realidad es que el Gobierno regional sí ha expresado su disposición a colaborar en la acogida, mientras que Núñez evitó pronunciarse sobre ese extremo en su intervención.
"Invasión", "abandono" y expulsiones
El presidente del PP castellanomanchego aseguró además haber hablado el miércoles con el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, quien, según explicó, le trasladó su "desesperación" y una sensación de "inseguridad y abandono".
Núñez sostuvo también que varios días después de la entrada de migrantes seguían existiendo miles de personas "atemorizando" a ciudadanos españoles en Ceuta y reclamó recuperar cuanto antes la "normalidad" en las calles.
"Ahí no puede haber discusión, ahí tenemos que estar todos a una", señaló al reclamar un endurecimiento de la protección fronteriza.
Su intervención terminó con un mensaje de solidaridad hacia los habitantes de la ciudad autónoma. "Tienen que saber todos los ceutíes que Castilla-La Mancha también se solidariza con Ceuta", afirmó.
Una solidaridad que, al menos en sus declaraciones de este jueves, Núñez circunscribió a los ciudadanos de Ceuta, sin extenderla expresamente a la situación de los menores migrantes ni concretar qué debería hacer Castilla-La Mancha ante una eventual petición de acogida.
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