Iberdrola ha obtenido el Sello de Excelencia para la Sostenibilidad otorgado por la Unión Española Fotovoltaica (UNEF) para su planta fotovoltaica de Barcience, situada en el término municipal de Bargas (Toledo).
El distintivo que reconoce a aquellos proyectos solares desarrollados bajo los mayores estándares de sostenibilidad, integración territorial y creación de valor social ha sido recogido en un acto en el Congreso de los Diputados por Jorge Romero responsable de medio ambiente en Iberdrola Renovables.
Medidas para la protección de la biodiversidad y la fauna local
Entre las actuaciones que han contribuido a que la planta fotovoltaica de Barcience haya sido reconocida por sus altos criterios de integración social y ambiental destaca el proyecto desarrollado para la conservación del cernícalo primilla, especie protegida vinculada tradicionalmente a los paisajes agrarios.
La actuación desarrollada por Iberdrola de la mano del Centro de Recuperación de Rapaces Ibéricas (CERI) en la planta fotovoltaica de Barcience ha permitido pasar de la ausencia de ejemplares de esta especie protegida a la presencia de cerca de una treintena de aves de cernícalo primilla, entre adultos y polluelos, con dos parejas reproductoras ya asentadas en las estructuras de nidificación creadas específicamente dentro del parque, consolidando así un nuevo enclave para esta especie protegida en la provincia de Toledo.
El Sello de Excelencia en Sostenibilidad fue creado por UNEF en 2020 para difundir las buenas prácticas del sector fotovoltaico español, reforzando el compromiso del sector fotovoltaico nacional con una transición energética sostenible.
Continuando con este trabajo, UNEF se ha convertido en la primera entidad que ha diseñado a nivel mundial un sistema propio para la certificación de la sostenibilidad de las instalaciones fotovoltaicas, dirigido a todas las empresas que puedan tener interés en obtenerlo, ya sean desarrolladoras, constructoras, propietarias o cualesquiera otras en el segmento de las plantas solares en suelo.
Junto a esta iniciativa en Bargas, la planta de Barcience incorporó en 2023 también un proyecto orientado a la protección de los polinizadores, mediante la instalación de colmenas dentro del parque. Esta actuación favorece la presencia de abejas y otros insectos esenciales para el equilibrio de los ecosistemas, al tiempo que pone en valor la compatibilidad entre la generación de energía renovable y el desarrollo de actividades que refuerzan la biodiversidad y los servicios ecosistémicos del entorno rural, todo ello integrado dentro del Programa Convive de la compañía.
La fotovoltaica produce energía 100% renovable a 25.000 viviendas
La planta fotovoltaica de Barcience cuenta con una potencia instalada de 50 megavatios (MW) y está integrada por más de 144.900 módulos fotovoltaicos, con una producción anual equivalente al consumo eléctrico de unas 25.000 viviendas, lo que permite evitar la emisión de alrededor de 15.000 toneladas de CO₂ al año. La instalación se consolida así como una de las infraestructuras solares más relevantes del despliegue renovable de Iberdrola en Castilla-La Mancha.
El “Proyecto Barcience” se incorpora así a otros siete proyectos de Iberdrola distinguidos por la UNEF por su integración social y ambiental: el parque solar Andévalo, en Puebla de Guzmán (Huelva), que ya obtuvo la certificación en 2021 por sus prácticas de coexistencia con el territorio y estímulo de la economía local; el parque Olmedilla, en los municipios conquenses de Valdeverdejo, Alarcón y Olmedilla de Alarcón (Cuenca), reconocido por su combinación de contratación local y medidas de conservación de hábitats; el parque Campo Arañuelo III, en Romangordo (Cáceres), distinguido por incluir prácticas innovadoras como instalaciones de colmenas y sistemas de almacenamiento integrados en el proyecto, que obtuvieron este reconocimiento en 2022. En 2023, las que recibieron el galardón fueron Llanos Pelaos III en la isla de Fuerteventura, con medidas para refugios de insectos y aves, y Revilla Vallejera en la provincia de Burgos como el primer proyecto en España de cultivo de setas en instalaciones fotovoltaicas y que además cuenta con ovejas que pastan a diario en el recinto de esta instalación En 2024, fueron las plantas de Peñarrubia en Yecla (Murcia) con destacadas medidas de conservación para el hábitat estepario y la fauna local (vivares, refugios para conejos y primillar) y con dos instalaciones de autoconsumo en edificios municipales y la planta de Villarino, en Villarino de los Aires (Salamanca) igualmente con destacables medidas medioambientales, como la creación de una pantalla vegetal, instalación de cajas para fauna, pasillos antiincendios y depósitos de agua para el apoyo a los equipos de extinción de incendios forestales.