La polémica por la gestión de las inundaciones en Talavera de la Reina ha sumado este miércoles un nuevo capítulo. La portavoz del Ejecutivo autonómico, Esther Padilla, ha asegurado que el Gobierno regional ha estado presente en la ciudad “desde el inicio” de los episodios de lluvias y ha rechazado de plano las críticas lanzadas por el presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, tras su visita este martes junto al alcalde, José Julián Gregorio.

Durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno celebrada este miércoles, Padilla ha defendido que la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha ha actuado desde el primer momento en todos los municipios afectados por las crecidas. Ha explicado que el director general de Protección Ciudadana contactó con el alcalde talaverano desde el inicio de la emergencia y ha insistido en que el trabajo del Ejecutivo autonómico ha sido permanente “desde el minuto uno”. En ese contexto, ha sostenido que “no debe haber polémica” cuando existe coordinación técnica sobre el terreno.

La portavoz ha precisado además que este miércoles el Gobierno regional ha participado por primera vez en una reunión del plan de emergencias a la que ha sido invitado, un extremo que ha utilizado para evidenciar que la cooperación institucional ha existido pese al ruido político generado en las últimas horas. Según ha remarcado, la presencia autonómica en ese encuentro ha respondido a que la Junta tiene a su personal desplegado en la ciudad para paliar los efectos de las inundaciones y apoyar a los vecinos afectados.

Núñez usa las inundaciones para "tapar el cabreo de Génova con él"

La respuesta del Ejecutivo castellanomanchego ha ido más allá de la defensa técnica y ha entrado de lleno en el terreno político. Padilla ha acusado a Núñez de haber acudido a Talavera para “tapar el cabreo que tienen en Génova con él”, sugiriendo que la estrategia del líder regional del PP ha pasado por desviar la atención tras el "no" del PP a la reforma del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha. En un momento especialmente delicado para muchas familias, la portavoz ha considerado que “lo último que necesitan los vecinos es alarmismo”, una actitud que ha atribuido directamente al dirigente popular.

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha querido contrarrestar las acusaciones con una enumeración detallada de medios. Padilla ha explicado que el despliegue en Talavera se inició el sábado 7 con una autobomba y que el domingo 8 se incorporaron otras dos autobombas y dos bombas de achique. Posteriormente, el martes se produjo un refuerzo con bombas de lobo, equipos de achique, turbobombas, un coordinador logístico y apoyo a los equipos ya desplazados.

Asimismo, ha detallado que desde las 21.00 horas del martes han estado operativas la autobomba de Sevilleja, la de Navamorcuende y un retén en Espinoso compuesto por cinco personas. A partir de este miércoles, según ha avanzado, se van a incorporar cuatro camiones autobomba con turnos de 24 horas, con el objetivo de intensificar las labores de achique y acelerar la recuperación de las zonas anegadas.

Frente al relato del PP, que ha centrado su discurso en una supuesta falta de medios, el Ejecutivo autonómico ha defendido que ha actuado “sin mirar colores políticos ni hacer ruido”. La controversia se ha producido en un momento en el que la ciudadanía ha reclamado soluciones prácticas y coordinación eficaz entre administraciones, mientras el cruce de reproches ha elevado la tensión institucional.

Las declaraciones de Padilla han llegado apenas un día después de que Núñez y el alcalde talaverano hayan cuestionado públicamente la respuesta autonómica. El choque evidencia una estrategia de confrontación del PP regional que, en plena gestión de una emergencia, ha optado por señalar a la Junta en lugar de reforzar una imagen de unidad. En paralelo, el Gobierno castellanomanchego ha tratado de blindarse con cifras concretas de despliegue y con un mensaje de responsabilidad institucional en un escenario todavía marcado por la incertidumbre meteorológica y la evolución de los caudales.