Aplicar ya las nuevas reglas del trasvase Tajo-Segura. Sin más demora. Ese ha sido el mensaje que ha lanzado el presidente de las Cortes de Castilla-La Mancha, Pablo Bellido, tras el último aval del Tribunal Supremo a la planificación hidrológica que incluye los caudales ecológicos del Tajo.
Bellido, en declaraciones a los medios, ha reaccionado a la sentencia que ha inadmitido el recurso de la Diputación de Alicante contra el Real Decreto que regula los planes de cuenca, una resolución que refuerza el marco legal vigente. A su juicio, este nuevo pronunciamiento elimina cualquier margen de duda y obliga al Gobierno de España a ejecutar “de una vez por todas” las reglas del trasvase.
“No puedo comprender qué se pretende ni si se está buscando algún resquicio para no cumplir con las innumerables sentencias del Supremo, con la posición fijada por la Unión Europea y evidentemente con la razón medioambiental, la razón económica y la razón social”, ha señalado durante su atención a medios.
El presidente de las Cortes ha situado el debate en términos de equilibrio territorial y ha denunciado que el trasvase “nos sigue esquilmando en beneficio de unos pocos”. Una crítica directa a un modelo que, según ha defendido, continúa perjudicando a la cabecera del Tajo mientras otras zonas concentran los beneficios.
“Nadie quiere que no tengan agua si la necesitan para beber”
En su intervención, Bellido ha querido matizar que Castilla-La Mancha no cuestiona el abastecimiento humano en el Levante. “Nadie quiere que no tengan agua si la necesitan para beber”, ha afirmado, recordando que la región siempre ha defendido ese principio. Sin embargo, ha insistido en que existen alternativas como la desalación, frente a una situación que ha calificado de “humillación” para territorios como Guadalajara, con abundantes recursos hídricos pero escaso desarrollo de regadíos.
El dirigente socialista ha aprovechado para lanzar un mensaje directo al conjunto de fuerzas políticas de la comunidad autónoma. Ha pedido unidad sin matices en la defensa del agua y ha reclamado un frente común junto al Gobierno regional que encabeza Emiliano García-Page.
Ese llamamiento tiene un destinatario claro en el tablero político regional. En los últimos años, el líder del PP en Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha sido señalado por sus posiciones cambiantes en materia de agua, con críticas a las limitaciones del trasvase en línea con la dirección nacional de su partido, mientras intenta mantener un discurso más moderado en clave autonómica.
Bellido no ha citado nombres, pero ha advertido de que la defensa del Tajo no puede depender de quién gobierne en Madrid. “Tenemos que decir claro y tajante que no vamos a permitir que nos sigan robando”, ha afirmado, en una declaración que eleva el tono político tras el respaldo judicial a la planificación hidrológica.
La sentencia del Supremo refuerza el marco normativo que obliga a garantizar caudales mínimos en el Tajo, pero también intensifica la presión política en Castilla-La Mancha, donde el debate sobre el agua sigue marcando las diferencias entre partidos y territorios.