El aluvión de casos judiciales está pasando una elevada factura al PSOE. Los socialistas están intentando capear las numerosas informaciones que pesan sobre el ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero y las referidas a las supuestas cloacas gestionadas por Leire Díez o a la trama mascarillas, además de las causas que afectan a familiares del jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez. Todas ellas sufrirán actualizaciones esta semana y el descontento se está extendiendo con velocidad y complicando aún más las aspiraciones electoralistas del principal partido de la coalición.
Las encuestas publicadas en las últimas semanas certifican que Ferraz está pagado un cuantioso coste por la lista de casos de corrupción, si bien ninguna dibujaba un descalabro tan grande como el barómetro realizado por Sigma Dos, publicado hace escasas horas por El Mundo. El 26,4% de los españoles se decantaría por la papeleta del puño y la rosa en unas hipotéticas elecciones, porcentaje dos puntos inferior al obtenido hace tan solo un mes. Este resultado se traduciría en 108 diputados, 13 menos que en 2023, cuando alcanzaron 121.
La debacle está siendo aprovechada por los de Alberto Núñez Feijóo. El Partido Popular (PP) obtendría un 32,6% de los apoyos, tres décimas más que en el mes de mayo, y conseguiría 140 sillones, tres más que en julio de hace tres años. Los más de seis puntos de diferencia y los dos escaños arrebatados directamente a los socialistas servirían a los conservadores para ganar holgadamente unos hipotéticos comicios, aunque seguirían dependiendo del apoyo de la extrema derecha de Santiago Abascal, que también crece en este barómetro.
Vox alcanzaría un 17,2%, casi cinco puntos más que en la última cita electoral, y casi duplicaría los escaños conseguidos entonces, pasando de los 33 sillones a los 60. Los ultraderechistas roban tres escaños, en Andalucía, Baleares y Castilla y León, a Sánchez. La suma de las dos formaciones de derechas, que ya forman equipo en tres de los cuatro territorios en los que se han celebrado elecciones en los últimos meses, parece afianzarse en los 200 diputados, mucho margen con la cifra que delimita la mayoría absoluta (176 escaños).
Mientras tanto, la izquierda más allá del PSOE, lejos de captar el descontento de parte de los votantes socialistas, se diluye, envuelta en sus propias polémicas. Sumar, afectado por acusaciones internas de acoso laboral, perdería dos tercios de sus escaños si se celebrasen elecciones en estos momentos. Los magentas pasarían de sus actuales 31 sillones a tan solo diez al perder más de cinco puntos porcentuales y pasar del 12,3 al 7%, valor en el que es mucho más complejo capitalizar las papeletas.
Por otro lado, luchando por el mismo espacio electoral, Podemos se detendría en el 3,4% y tan solo obtendría dos escaños, dos menos de los que disfruta actualmente en el Congreso de los Diputados, donde rompió con Sumar al poco tiempo de celebrarse las elecciones de 2023. Algo más halagüeño es el horizonte que se dibuja para las izquierdas independentistas: Esquerra Republicana (ocho escaños), EH Bildu (seis escaños) y BNG (dos escaños).
Síguenos en Google Discover y no te pierdas las noticias, vídeos y artículos más interesantes
Síguenos en Google DiscoverAñadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.