Castilla-La Mancha arranca la campaña de la renta consolidándose como una de las comunidades autónomas con mayor número de deducciones en el tramo autonómico del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). En total, 27 beneficios fiscales que, según ha destacado la portavoz del Gobierno regional, Esther Padilla, reflejan un modelo “que no se queda en los titulares, sino que cumple lo que promete y ayuda de verdad a la gente”.

El dato sitúa a la región por encima de otras comunidades gobernadas por el Partido Popular como Andalucía, con 17 deducciones; Madrid, con 23; o Extremadura, con 19. Una diferencia que, en palabras de Padilla, evidencia “dos formas muy distintas de entender la política fiscal”.

Estas 27 deducciones tendrán un impacto estimado de 70 millones de euros y beneficiarán a más de 215.000 contribuyentes en Castilla-La Mancha. Según ha subrayado la portavoz, se trata de medidas “pensadas especialmente para quienes más lo necesitan, teniendo en cuenta sus circunstancias personales y familiares”.

La tercera comunidad con menor número de impuestos propios

Pero el número de deducciones no es el único indicador que destaca el Ejecutivo autonómico. Castilla-La Mancha es también la tercera comunidad con menos impuestos propios, tan solo tres, en línea con territorios como la Comunidad Valenciana, Baleares y Cantabria, y muy por debajo de otras regiones como Andalucía y Galicia, que cuentan con ocho, o Aragón, con siete.

Además, la región se sitúa como la cuarta comunidad autónoma donde menos IRPF se paga en términos globales, al sumar los tipos mínimos y máximos. “Estamos hablando de una política fiscal equilibrada, que reduce el esfuerzo fiscal sin poner en riesgo los servicios públicos”, ha defendido Padilla.

En este sentido, la portavoz ha querido poner en valor el compromiso del presidente Emiliano García-Page, quien al llegar al Gobierno en 2015 apostó por congelar la política fiscal y pactarla con los agentes sociales. “Se comprometió a hacerlo así y lo ha cumplido. Llevamos casi once años con una política fiscal estable, consensuada y previsible”, ha afirmado.

Sin embargo, Padilla ha insistido en que el Ejecutivo regional “ha ido más allá” de ese compromiso inicial. “No solo hemos mantenido la estabilidad, sino que hemos reducido el esfuerzo fiscal de ciudadanos y empresas con deducciones dirigidas de forma muy clara a quienes tienen menor capacidad económica”, ha explicado.

Nuestra política fiscal potencia el carácter solidario que defendemos

Para el Gobierno de Castilla-La Mancha, esta estrategia responde a una visión claramente redistributiva. “Nuestra política fiscal potencia el carácter solidario que defendemos, porque busca que la riqueza que entre todos generamos se reparta de forma más justa”, ha señalado la portavoz.

Un planteamiento que, según ha añadido, también está contribuyendo al crecimiento económico de la región. “Estamos creciendo para poder compartir. Esa es la clave: crecimiento con redistribución”, ha resumido.

Críticas al PP por “crear una realidad paralela”

Frente a este modelo, Padilla ha cargado contra el Partido Popular, al que ha acusado de mantener un discurso contradictorio en materia fiscal. “El PP siempre propone bajadas de impuestos cuando está en campaña o en la oposición, pero cuando gobierna lo que suele hacer es subirlos”, ha afirmado.

En el caso concreto de Castilla-La Mancha, la portavoz ha sido especialmente crítica con la oposición regional. “Lejos de reconocer el esfuerzo y el compromiso cumplido por este Gobierno desde el minuto uno, el PP de Castilla-La Mancha se dedica a inventar una realidad paralela”, ha denunciado.

A su juicio, los datos desmontan ese relato. “Las cifras vuelven a ponerles en el mismo sitio: en el de la mentira o el desconocimiento”, ha sentenciado.

En un momento marcado por el debate sobre la presión fiscal y la financiación de los servicios públicos, el Ejecutivo autonómico ha subrayado que Castilla-La Mancha mantiene desde 2015 una política fiscal estable, con medidas orientadas a reducir el esfuerzo de contribuyentes y empresas, garantizar la sostenibilidad de los servicios públicos y favorecer la redistribución de la renta.

“Nosotros no hacemos política fiscal de titulares”, ha concluido Padilla. “La hacemos para ayudar a la gente de verdad y para garantizar unos servicios públicos fuertes”.