La ‘Cuesta de enero’ ya está aquí. Los primeros días más complicados de cada año nos afectan a todos por igual. La vuelta al trabajo en el ámbito laboral, un esfuerzo económico tras el gasto navideño, o incluso físico debido a los excesos en los eventos de estas fechas. En este sentido, Castilla-La Mancha se erige como una de las regiones con mayor calidad de vida.

Esto es, sin duda, una de las mejores formas de pasar la famosa ‘Cuesta de enero’. Castilla-La Mancha está entre las cinco comunidades autónomas con mayor índice de felicidad social según un informe de la Universidad de Castilla-La Mancha, por lo que es una de las regiones donde menos empinada estará esta ‘Cuesta de enero’.

Factores del informe

Mientras la felicidad social a nivel nacional desciende 0,1 puntos hasta los 7’35, Castilla-La Mancha se mantiene en el ‘top 5’. Por un lado, la familia es el factor más determinante en el bienestar, mientras que las principales preocupaciones residen en la situación económica y laboral, donde Castilla-La Mancha también se sitúa en gran nivel siendo la región que más paro ha destruido en 2025.

Otros factores como la vivienda, la corrupción, el edadismo digital, la soledad no deseada o la integración social también suponen una amenaza a la felicidad y la calidad de vida que se respira en Castilla-La Mancha.

El informe analiza en total 45 variables que están relacionadas con el entorno residencial, laboral y familiar y que se ponderan a su vez en cinco ejes: satisfacción vital, situación financiera, seguridad, satisfacción laboral y bienestar personal.

En el estudio se destaca además una variable específica que se centra en la felicidad de los mayores de 55 años y su percepción sobre el bienestar, en una de las comunidades autónomas donde las personas mayores tienen más presencia dentro de la ciudadanía.

Cuenca, la provincia más feliz de Castilla-La Mancha

Cuenca es la provincia más feliz de Castilla-La Mancha y se sitúa a su vez entre las más felices de toda España. Por un lado, Navarra o La Rioja se sitúan como comunidades autónomas, uniprovinciales además, con mayor índice de felicidad, mientras que la parte negativa se la llevan puntos como Madrid, Barcelona o Sevilla.

En medio de ataques internacionales o ruido político, la receta de Castilla-La Mancha triunfa y se traduce en felicidad para los castellanomanchegos mediante las políticas sociales, el blindaje de derechos, el cuidado de los mayores, el bajo precio de la vivienda o la inexistente corrupción.

En unos días complicados para todos, ya sea en el ámbito económico, laboral o físico, Castilla-La Mancha se erige como una de las mejores regiones donde afrontar y encarar mejor esta ‘Cuesta de enero’ que cada año complica un poco el comienzo del año.