“Cuando vino a verme Luis Naranjo, el presidente de la Dirección General de la Memoria Democrática de la Junta, en medio de la huelga de hambre que hice en el cementerio de San Lorenzo, me prometieron la creación de un comité para tomar juntos decisiones sobre la fosa de Ronda. No ha cumplido nada de lo que me dijeron y con la reunión que tuvimos lo han demostrado”. Son palabras de Francisco Pimentel, presidente de la Asociación de Memoria Histórica de Ronda, que finales de noviembre concluyó su huelga cuando creía haber llegado a un acuerdo con  la administración andaluza para paralizar la exhumación de la  fosa número uno. Ésta podría albergar los restos de 110 represaliados, entre ellos los del abuelo de Pimentel. El proyecto pretende llevar a cabo el estudio arqueológico de cuatro fosas más y la identificación de los familiares por pruebas de ADN. La Asociación de Francisco alega que “la partida de 17.000 euros prevista por la Junta” hasta el momento no “daría ni para empezar”. EL PROTOCOLO Y LA FARSA Juan Francisco Arenas, asesor de Luis Naranjo, ha dicho en cambio, a andalucesdiario.es que la Junta de Andalucía “está siguiendo estrictamente el protocolo de actuaciones que ha sido valorado incluso por el mismo relator de la ONU”. En cuanto a su conversación con Pimentel en el cementerio afirma que “ellos prometieron organizar una reunión entre la Junta, partidos políticos de Ronda y la Asociación de Memoria para dar explicaciones de los procedimientos”, sin cambiar en ningún momento la postura inicial. Arenas recuerda que la Junta no quiere "la privatización de las exhumaciones, sino que es el Gobierno andaluz el encargado de gestionar estos trabajos”. Pero este modo de hacer las cosas resulta para Pimentel una auténtica “farsa al dejar de lado a las familias de las víctimas, que son las verdaderas protagonistas de la Memoria”. FAMILIAS REALES Y FAMILIAS INVENTADAS Además desde la Junta afirman que cuentan con el apoyo de 43 familias de represaliados en Ronda que están a favor de que se lleve a cabo esta exhumación. “Tenemos el apoyo de este grupo en el que se encuentran familiares que se han ido de la misma asociación por no estar a favor de las ideas de Pimentel”, aclara. Por su parte, el presidente de la asociación, “afirma  que la mayoría de los nombres de la lista son inventados” y que “el grupo de familiares real es el de su asociación que cuenta con 150 personas.  ¿Es que acaso nuestra opinión no cuenta?”, repite Pimentel. La Asociación de Memoria ha expresado en un comunicado el fracaso de esta reunión por el “empecinamiento de la Dirección General de Memoria Democrática de imponer un modelo de exhumación con el que no estamos de acuerdo y que calificamos de chapucero y electoralista”. HUESOS Y FOTOS El retrato que Pimentel hace de ese modelo de actuación es demoledor. Consiste, en su opinión, en “empezar sacando algunos huesos, hacerse la foto y luego ya veremos”. Por ello exigen entre las primeras medidas que se realice un proyecto técnico y presupuestario total y completo de exhumación de los 1.607 fusilados documentados y la constitución de un comité de dirección, control y seguimiento compuesto por Junta de Andalucía, Ayuntamiento de Ronda y la Asociación. Pimentel se siente engañado.”Querían sacarme de la huelga de cualquier forma y no me dijeron la verdad”. Al preguntar a la Dirección General la fecha posible del inicio de los trabajos no dan una respuesta clara y Pimentel y su asociación solo esperan que no empiecen sin avisar. “Tengo la esperanza de  que no tengamos que llegar a mayores pero estoy dispuesto a volver a iniciar mi huelga de hambre si abren la fosa de nuestros muertos sin aclarar las cosas”