No ha ido mal la Semana Santa para Juan Carlos I. Pasar las pascuas en Sevilla, ovacionado en La Maestranza, y terminar con una cena de lujo en casa de un viejo amigo no parece un mal plan para nadie. Ni siquiera para él, que puso en pausa por vacaciones su 'exilio' en Abu Dabi para dejarse querer por el Reino del que huyó perseguido. El rey emérito marcha ya de vuelta a su residencia, después de terminar en alto su estancia en la capital andaluza pasando una velada en casa del periodista Carlos Herrera.

Y antes de partir, una foto con la Giralda, que recoge este martes Diario de Sevilla. Así terminó su breve regreso a España Juan Carlos I, que antes de cenar junto a la derecha mediática se rodeó de la política en la corrida de Domingo de Resurreción. Con la plaza de toros de Sevilla rendida a sus pies, el emérito marchó al apartamento del director de Herrera en Cope, muy cerca de La Maestranza, y en el que disfrutó de unas imponentes vistas nocturnas al Guadalquivir, y de su regreso a casa en una inestimable compañía.

En casa de Herrera, "S.M. el Rey Don Juan Carlos"

La familia Herrera al completo -estaban también Antonio Herrera y las mujeres de ambos- recibió a Juan Carlos I y a su hija, la infanta Elena. Esto antes de dar comienzo a una velada a la que asistieron también el presidente andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, y los empresarios José María Garzón, y el inseparable del emérito Manuel Piñera, siempre según el relato del citado medio. Y para asegurar que Juan Carlos supiera que estaba en su casa, en el sitio en el que debía sentarse, presidiendo la mesa, lucía una etiqueta con un flamante: "S.M. el Rey Don Juan Carlos".

Hasta casi la una de la madrugada del lunes, la fiesta siguió en casa de los Herrera. El emérito se rodeó de la mujer de Herrera, Pepa Gea, y de un Moreno Bonilla que retrasó un viaje a Cataluña ante la llamada del monarca a la mesa. La infanta Elena, por su parte, se sentó junto al alcalde de Sevilla y la mujer del presidente andaluz. La noche giró en torno a los toros, las batallitas de Juan Carlos con los presidentes de Estados Unidos, su tranquilo 'exilio' en Abu Dabi, o la política. De hecho el emérito tuvo sus ratos de conversación con Moreno Bonilla, al que preguntó por su tierra a poco más de un mes de que se abran las urnas.

La derecha saca a hombros a un Juan Carlos I emocionado

Durante la cena, Juan Carlos I no pudo evitar comentar el gran día que había pasado. Copas en alto por el monarca, que unas horas antes había sido recibido con una atronadora ovación por la plaza de la Real Maestranza a la que acudió para presenciar la corrida de Domingo de Resurrección. No lo hizo, eso sí, desde el Palco del Príncipe en el que acostumbran a estar los de su estirpe, algo que, según comentó, hizo por decisión propia. En su lugar ocupó el balconcillo principal del palco de los caballeros maestrantes.

El coso sevillano fue el escenario de un festín brindado por la derecha política y mediática, con el rey emérito superando a los propios toreros como protagonista. No faltó nadie: Moreno Bonilla, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, y rostros de los medios de comunicación como Ana Rosa QuintanaSusanna GrisoJuan del Val o Rubén Amón, entre otros como Cayetano Martínez de Irujo o Estrella Morente. Todos en pie para ovacionar a un Juan Carlos al que se brindaron los toros, en el que también era el regreso de Morante de la Puebla al albero. Y tras reposar en cama lo que debió ser un día que no olvidará, Juan Carlos hacía la bolsa para marcharse de Sevilla, no sin antes hacerse la foto de rigor en la terraza de su habitación del Hotel Vincci La Rábida, con la Catedral y la Giralda de fondo.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio