Un debate abierto y controvertido es el que ha abierto el alcalde de Sevilla, el popular José Luis Sanz, al plantear y hacerlo público en una entrevista en Canal Sur Radio, la posibilidad de cobrar una tasa a las cofradías por procesiones que se consideren salidas extraordinarias.
En una ciudad como Sevilla en la que el mundo cofradiero ejerce un poder y una influencia enorme, tal propuesta, que todo indica que tiene visos de ir muy en serio, ha generado un debate que puede incrementarse a medida que vaya tomando forma. Además hay que partir de la base de que las relaciones entre el regidor y el Consejo de Hermandades no pasan por su mejor momento.
La entrevista en Canal Sur radio abordaba la celebración en diciembre del II Congreso de Hermandades y Piedad Popular y la procesión de la Magna. Sanz afirmó que “Sevilla se desbordó" durante el pasado Puente de diciembre en 2023. Eso le sirvió para señalar que pensando que la situación se va a repetir con este evento y sus actividades complementarias “los preparativos de esta histórica procesión estén siendo muy complejos”. En definitiva, José Luis Sanz, lo que estaba era llamando la atención sobre la cargada agenda cofrade hasta final de año y los costes y logística que ello le acarreará al Ayuntamiento.
Sanz aprovechaba para hacer público que todo ello indicó necesita de una gran organización y trabajo municipal para que la ciudad no colapse. Fue ahí donde además lanzó una pulla a las Cofradías que no ha sentado nada bien a estas: “Las procesiones no me cansan aunque no termine de ver mezclar procesiones con la Navidad. Como cofrade también entiendo que haya gente que se canse y se enfade al ver el casco histórico de la ciudad colapsado por procesiones en cualquier fecha del año”.
Sanz hizo un cálculo en el que cifraba en más de 450 cultos externos los contabilizados en la ciudad hispalense durante el año 2023, en el que incluía salidas procesionales, salidas extraordinarias, rosarios, vía crucis, traslados, procesiones eucarísticas y procesiones de cruces de mayo. Un inmenso movimiento cofradiero que conlleva una enorme gestión y esfuerzos desde el ayuntamiento.
Destacó el dato de que cualquier mes del año se realizan actos externos de las cofradías sevillanas con lo que todas las procesiones celebradas en 2023 requirieron del trabajo de 1.500 patrullas policiales y más de 3.000 agentes. Estaríamos ante una media de tres patrullas de la Policía Local, con dos agentes como mínimo cada una, por procesión.
Además de la asistencia y labor de la Policía municipal, estos eventos necesitan de más labores que tiene que prestar el Ayuntamiento. Se trata de servicios como el del transporte o el de bomberos. Por todo ello, Sanz reconoció que este tema le preocupa y que hay que buscar fórmulas que amorticen este despliegue de servicios municipales.
Enormidad de procesiones extraordinarias
Un dato que el alcalde puso encima de la mesa es el problema que se avecina las más de 50 procesiones que se desarrollarán en Sevilla en el último trimestre del año. Sanz calificó este hecho de la manera siguiente: “Barbaridad quizás no sea la palabra, pero hay que ser conscientes de que debemos empezar a ordenar la cantidad de salidas extraordinarias que afronta la ciudad”.
En ese punto de la entrevista vinculó este asunto con la falta de agentes de policía: “A Sevilla le faltan 500 policías locales y otros tantos policías nacionales. Es un problema estructural que llevamos arrastrando varios años y que supone organizar cualquier evento con mucho tiempo de antelación”. Y fue ahí donde sacó la polémica cuestión de cobrar una tasa a las cofradías por las salidas extraordinarias al manifestar su preocupación por lo que supone económicamente las retribuciones por horas extras de los agentes. Sanz planteó que es “imposible que las cofradías puedan pagar lo que cuesta las horas extras de las patrullas” por lo que cabe la posibilidad de cobrar “una tasa para regular el despliegue policial”… Y Sanz encendió la mecha de la polémica.

