El pasado verano, Pedro Sánchez salió de un pulso con la OTAN y Estados Unidos con la convicción de que España lograría los objetivos de la Alianza gastando solo el 2,1% del PIB en Defensa. Ahora, el mundo entero se ve arrastrado a la guerra por Donald Trump, y todos los países van en la dirección del rearme ante las tensiones cada vez mayores con Irán o Rusia.

Nuestro país no es una excepción. En 2025, España fue por primera vez uno de los 15 países con mayor gasto militar en todo el mundo, con una cifra que se ha doblado hasta alcanzar el 2,42% del PIB, según la cifra que publicó la pasada semana el SIPRI (Stockholm International Peace Research Institute). Para contrastar este aumento con la política del 'No a la guerra' que defiende el Gobierno y el compromiso de Sánchez ante los ciudadanos, el Ejecutivo está cambiando qué cuentan y qué no para presentar su gasto en Defensa.

Pero esto no está evitando que se señalen las cifras, tanto desde la oposición como del sector de la izquierda más crítico con el rearme, que denuncian que se recorte dinero de otras áreas para reforzar el gasto en Defensa. Estas críticas tocaron techo cuando se anunció la última transferencia de crédito al Ministerio de Defensa, el pasado 10 de marzo, por el que se aprobaron más de 1.300 millones de euros. Además, para alcanzar el objetivo de la OTAN, y aprovechando los planes de rearme de la Unión Europea, se han aprobado 42 grandes proyectos de armamentos por importe de 22.827 millones de euros, según denuncia el Centre Delàs.

Uno de los expertos de este centro de investigación, que aboga por la reducción del gasto militar en todo el mundo, es Pere Ortega, que ha desgranado en conversación con ElPlural.com su último informe sobre cómo el Gobierno está dejándose llevar por la deriva belicista del resto del mundo. 

PREGUNTA (P): ¿El gobierno ha incumplido sus compromisos sobre el gasto militar?

RESPUESTA (R): No podemos decir que los ha incumplido porque se comprometió a llegar al 2% del PIB en 2025 y lo ha conseguido. Hay que tener en cuenta que el SIPRI habla de estas cifras en dólares, y son unos 35.000 millones de euros. Nosotros en el Centro Delàs, que somos quienes facilitamos la información al SIPRI, consideramos que es más, pese a que el SIPRI descarta algunas de las partidas que nosotros ponemos como gasto. Nosotros no solo lo analizamos al principio del año, cuando se aprueban los presupuestos, sino también al final del año. Nosotros miramos la ejecución, que se ha hecho pública ahora, a finales de abril. Todos los años hay un gasto muy superior al inicialmente aprobado. Como en este momento en España no hay presupuestos, porque están prorrogados desde el 2023, cuando el Gobierno de España dijo que llegaría al 2% del PIB, ha tenido que hacer varias cosas. Para mí la más grave es que ha tenido que hacer transferencias de crédito desde otros ámbitos presupuestarios para poder suplementar los 14.450 millones del presupuesto del Ministerio de Defensa. A final de año ha habido transferencias de crédito desde otros ministerios y desde otras partidas por valor de 8.500 millones. Si lo sumas son 23.000 millones. Hay que resaltar una cosa, 8.500 millones de transferencias de crédito desde otros ámbitos quiere decir recortes en otros ámbitos, guste o no guste al Gobierno o a quien opine lo contrario. Si se sacan de otros ámbitos, quiere decir que aquellos ámbitos se ven minusvalorados con su presupuesto.

P: ¿De qué partidas han salido esas transferencias?

R: Bueno, no los sabemos. Sabemos que existe el fondo de contingencia, que es un cajón de sastre donde se sacan recursos para actuar en ámbitos donde no tienen competencias, las que sean. Es una caja de resistencia por si se producen imprevistos, como, por ejemplo, la DANA de Valencia, en la que hubo que echar mano de ese fondo. Pero de siempre, de toda la vida, en todos los presupuestos, se saca dinero de ese fondo para enviarse al Ministerio de Defensa. Digamos que están minusvalorando el presupuesto del Ministerio de Defensa a inicio del año. Porque si se sabe que durante el año van a haber transferencias, quiere decir que están engañando a la opinión pública y a la oposición política, y a la población, y al Congreso de Diputados. Y este año, 2025, han traspasado 8.500 millones de euros, el año que más, para poder llegar, claro, a ese 2% del PIB. Y aún así, sumando esos 8.500 millones, el presupuesto respecto al PIB era del 1,44%. ¿Qué han hecho para llegar al 2% y a esos 33.200 millones? Pues sumar las partidas militares que están repartidas por otros ministerios, como por ejemplo la Seguridad Social de los Militares, las pensiones de los militares jubilados, la mutua militar. Todo esto no está en el Ministerio de Defensa, pero es militar, evidentemente. La Guardia Civil, que es un cuerpo que se rige por el Instituto de Defensa. O las ayudas que salen desde el Ministerio de Industria a las industrias militares para producir las armas. Cuando esto se suma, llegas a los 33.000 millones, que es lo que ha hecho el Gobierno. Porque si no, imagínate, para llegar a los 33.000 millones, desde 14.000, básicamente se necesitaban casi 20.000 millones. Ahora, han sumado estas partidas, que nosotros hace 25 años que decimos que es gasto militar, porque la OTAN lo permite.

P: Entonces, ¿dónde está esa diferencia entre los 33.000 millones que dice el Gobierno y los 39.000 que calculáis vosotros?

R: Bueno, eso es lo que no sabemos exactamente. Como el Gobierno no dice qué es lo que ha sumado para llegar a 33.000, pues no te lo puedo decir. Después de un Consejo de Ministros, [Pedro Sánchez] dijo España llegaría al 2% del PIB en 2025, y se gastaría 33.125 millones. Pero no dijo de dónde saldría ese dinero. Sí que dijo algunas partidas, que son los 8.400 que han transferido durante todo el año. Luego, para llegar a los 33.000, pues han de sumar esas otras partidas que están por otros ministerios. Y las han sumado. ¿Cuáles son? Como que no lo dice, pues no lo sé.

Eso es, precisamente, decirle 'sí a la guerra'

P: En el informe denunciáis también falta de transparencia, por ejemplo, con los programas en los que participan empresas israelíes.

R: Nosotros ya denunciamos en su día que en el embargo de armas a Israel había una cláusula de excepción por la cual el Consejo de Ministros se otorgaba el derecho para ejecutar alguna exención si afectaba a la seguridad nacional. Esa excepción, ya lo dijimos en su guía, es un coladero. Y ya lo han hecho, ya ha empezado a adquirir armamentos. Eso sí, no a exportar, pero es igualmente grave porque compras a las principales empresas que suministran las armas al ejército israelí, que son con las que está llevando a cabo el genocidio en Gaza y la guerra en Líbano e Irán. Ya estamos comprando a esas instituciones, ya se ha hecho una excepción y se han adquirido armas en estas empresas. Y además, ese mismo decreto no contemplaba otras cuestiones muy importantes. Por ejemplo, las empresas israelíes militares tienen filiales en Europa. Especialmente en Alemania, en Reino Unido, en Francia, pero sobre todo en Alemania. En España también. El hecho es que esas empresas israelíes pueden suministrar armas a su filial en Alemania, y España comprarselas a esa filial. Eso no lo prohíbe el decreto. Se llaman ventas triangulares o compras triangulares.

P: Entonces, ¿consideráis que el embargo no es efectivo?

R: Exacto.

P: Cuando hacéis el cálculo para la SIPRI y veis que hay una desviación, ¿os ponéis en contacto con el Gobierno?

R: No, no quieren saber nada de nosotros.

P: En el informe también reflejáis que, de ese top 15 de países que más gastan, España es el que más ha incrementado su gasto.

R: Según su cálculo [el del SIPRI], el aumento es el 50%. Esto ha hecho que España suba del lugar 17, que tampoco estábamos tan lejos. En el 2025 hemos pasado al 15. Por lo tanto estamos como uno de los países del mundo que más ha incrementado el gasto militar. ¿Por qué? Porque no llegabamos al 1% del PIB gasto militar, y por lo tanto España ha tenido que doblarlo. Sobre cuánto, nosotros discutimos con el SIPRI porque ellos tienen su criterio. El SIPRI confía en nosotros, cada año nos pide las cuentas del gasto militar y nosotros las enviamos. Y ellos, por ejemplo, descartan los intereses de la deuda. Si España invierte en grandes proyectos de armamentos, tiene que producir deuda pública. Y la deuda pública paga intereses. La parte proporcional de los intereses que se pagan cada año, que corresponden al gasto militar, los aplicamos. Y ellos no lo aplican. La Guardia Civil tampoco la aplican porque no consideran que sea un cuerpo militar. Para nosotros sí.

P: ¿Cómo casa este aumento del gasto militar con el 'No a la guerra' que defiende el Gobierno?

Pues no casa. No casa el gasto militar enorme que se ha puesto en marcha tanto por demandas de la OTAN como de la Unión Europea, con el plan de Rearme de 800.000 millones de euros, para hacer frente a una posible guerra con Rusia. Eso no es decirle 'no a la guerra', es precisamente decirle 'sí a la guerra'. Lo que se debería hacer es todo lo contrario, en vez de prepararse para la guerra, prepararse para la paz, y desplegar una diplomacia preventiva, y una ofensiva diplomática respecto a Rusia para intentar parar la guerra en Ucrania, para que haya un auto el fuego y negociaciones de paz, y volver a rehacer las relaciones comerciales, económicas, culturales, de coexistencia pacífica con Rusia. Ese sería el camino de la paz. En cambio, estamos llevando el camino contrario porque esa es la amenaza que nos están diciendo que tenemos que hacer frente. Pues si hay una amenaza, tienes que desactivarla, y la única manera que hay es a través de relaciones diplomáticas, y eso es lo que aconseja Naciones Unidas, y lo que aconseja la razón, porque lo contrario es ir a la guerra. Una guerra que sería una guerra mundial.

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